lunes 26/10/20

¿Sobreviviremos los españoles a este tsunami electoral?

Las campañas electorales, que eran un medio para seleccionar los gobiernos más competentes y eficaces, se han convertido en un fin en sí mismas y son eslabones de una cadena interminable, la de una campaña electoral permanente

Ya por fin se he resuelto el gran dilema. Pedro Sánchez nos ha dicho con gran pompa y boato que las elecciones generales serán el próximo 28 de abril. Ni que decir tiene que el fin de su gobierno se debe a la cuestión de Cataluña. Como también de la repetición de las elecciones el 26-J, tal como reflejé en este mismo medio en el artículo La razón auténtica, aunque oculta, de la repetición de las elecciones del 26-J del 2 de mayo de 2016.

Ya los Casado, Rivera y, especialmente, los barones del PSOE pueden estar contentos. Lo está  el clon de Áznar, nada más había que observar cómo se le caía la baba al escuchar al gran Áznar el “Incorruptible” en el 19 Congreso Extraordinario del PP, y que entre otras lindezas acusó a Sánchez de traidor, felón, partícipe y responsable de un golpe. ¿Toda esa riqueza de vocabulario la aprendió en algún master?

Y no menos contento está el gran estadista, Rivera, todo un ejemplo de político de la negociación, que va traer el progreso a esta España nuestra, al que encumbraron los grandes poderes económicos, tal como señaló el presidente del Banco de Sabadell, Josep Oliu, en junio de 2014: “Tenemos que crear un Podemos de derechas, ya que el existente nos asusta un poco”.  Y que para el gran problema de Cataluña no tiene otra receta que el 155. ¿Para esta receta, y arrancar cuatro lazos amarillos con alevosía y nocturnidad, eran necesarios 36 diputados en el Parlament de Catalunya?  Cabía pensar que siendo la fuerza más votada en Cataluña, su lideresa Inés Arrimadas plantearía alguna iniciativa imaginativa para desatascar este problema. ¿Le interesa resolverlo o, por el contrario agravarlo cada vez más y así perdure  hasta las elecciones generales? Da la impresión que el gran Rivera tiene más interés el resolver los problemas de Venezuela, que los de Cataluña. Sr. Rivera, ya están las elecciones convocadas. Llegó el gran día. En  España comienza el Amanecer.  No quiero desaprovechar la ocasión para dedicarle unas palabras al gran Rivera. Es la mayor engañifa de nuestra política desde la instauración de la democracia.  Un líder joven, con buena presencia y un buen comunicador. No muy concreto en sus mensajes y sus ideas salvo en su defensa de la unidad de España. Algo que vende mucho en el mercado electoral español, y en determinados sectores de la sociedad catalana. El significante vacío lleno  de palabras huecas, que tiene un gran éxito en política. El Cs no ha tenido problema económico alguno, conocidas sus campañas, su presencia en los medios y sus sedes por doquier. ¿Quién lo financia? Una buena pregunta, que nadie tiene la osadía de responder. Y que goza del predicamento de los grandes medios.

Si nos fijamos en los barones del PSOE, como máximos representantes Javier Lambán, Emiliano García-Page, todo un ejemplo de lealtad a su secretario general y presidente del Gobierno, y que podrían haber sido expedientados, algo que se ha hecho con menos motivos  a otros miembros del partido, están plenos de una euforia frenética. Su argumento es que no quieren que su extraordinaria gestión se vea contaminada por la política nacional, que según ellos, supuso una claudicación ante los independentistas. Puede que estén equivocados en esta apreciación. ¿Acaso piensan que por su incontinencia verbal hacia los independentistas y su cerrazón a cualquier posibilidad al diálogo van a conseguir votos en la derecha aragonesa y castellano-manchega? Es probable que por el contrario pierdan votos entre sus votantes socialistas. Algo que me lo han manifestado personalmente no pocos. Eso sí, después de las puñaladas por la espalda, estos barones junto con la gran Susana dicen que se van a dejar la piel por Sánchez en la campaña electoral. Tengo mis dudas. Y las tengo, porque a Pedro se la guardan, le tienen  ganas y no olvidan. Tiempo al tiempo.

De la extrema derecha no quiero mencionar su nombre. La existencia de esta fuerza política es una muestra palpable del nivel de degradación alcanzado en nuestra democracia.

En cuanto al PSOE de Sánchez no ha tenido otra opción que convocar las elecciones. Mas, en los pocos meses que ha gobernado ha llevado a cabo unas políticas sociales muy progresistas, como la subida del SMI o la revalorización de las pensiones… Supongo que la ciudadanía las tendrá en cuenta.  Y, sobre todo, es de valorar, el extraordinario esfuerzo hecho por tratar de encauzar el problema de Cataluña, problema que no lo creó él, sino que lo heredó, como consecuencia de la inacción de Rajoy, que dejó que se pudriera. Lo que no justifica la actuación ilegal de los líderes del Procés, pero sí lo explica en gran parte. Lo digo y reafirmo para los despistados y malpensados, que son cada vez más abundantes en esta España nuestra, insisto no justifico la actuación de los líderes del Procés, al no respetar la legalidad.  Al respecto, quiero recordar una editorial de todos los medios catalanes de 26 noviembre de 2009 titulada La dignidad de Catalunya, que terminaba con estas palabras  Estamos en vísperas de una resolución muy importante. Esperamos que el Tribunal Constitucional decida atendiendo a las circunstancias específicas del asunto que tiene entre manos –que no es otro que la demanda de mejora del autogobierno de un viejo pueblo europeo–, recordando que no existe la justicia absoluta sino sólo la justicia del caso concreto, razón por la que la virtud jurídica por excelencia es la prudencia. Volvemos a recordarlo: el Estatut es fruto de un doble pacto político sometido a referéndum. Que nadie se confunda, ni malinterprete las inevitables contradicciones de la Catalunya actual. Que nadie yerre el diagnóstico, por muchos que sean los problemas, las desafecciones y los sinsabores. No estamos ante una sociedad débil, postrada y dispuesta a asistir impasible al menoscabo de su dignidad. No deseamos presuponer un desenlace negativo y confiamos en la probidad de los jueces, pero nadie que conozca Catalunya pondrá en duda que el reconocimiento de la identidad, la mejora del autogobierno, la obtención de una financiación justa y un salto cualitativo en la gestión de las infraestructuras son y seguirán siendo reclamaciones tenazmente planteadas con un amplísimo apoyo político y social. Si es necesario, la solidaridad catalana volverá a articular la legítima respuesta de una sociedad responsable”. Conviene mirar hacia atrás. Los españoles somos muy olvidadizos, aunque de una manera selectiva. A mí este documento me mereció mucha atención, por lo que le dediqué dos artículos en El Periódico de Aragón. El primero titulado La dignidad de Cataluña, de 28 de noviembre de 2009, en el que avisaba y tuve la premonición. Ojala me hubiera equivocado. Entre otras cosas señalaba que esa editorial de todos los medios catalanes   “es probable que esta fecha y este documento se conviertan en acontecimientos de gran trascendencia histórica. Tiempo al tiempo.”

Y el segundo titulado La impaciencia de Cataluña de 26 de abril de 2010 en el que destacaba “Una institución de la derecha catalana, como es el Círculo Ecuestre, su presidente Manuel Carreras, le manifestó a Rajoy unas palabras muy duras: No nos gusta ver al PP en los extremismos, se debe evitar la fractura entre Cataluña y España, aunque le reporte votos en otros lugares”. ¿Cuántos independentistas había en 2009? ¿Y cuántos aumentaron con el gobierno de Rajoy?

Retorno al tema de la convocatoria de las elecciones de 28 de abril. Para Podemos y sus confluencias y cabe pensar sigan también juntos con IU, por mucho que sus dirigentes aduzcan que están preparados para ganar, por sus luchas internas no eran partidarios del adelanto electoral. No en vano, trataron de prolongar el gobierno de Sánchez, negociando con los partidos independentistas de Cataluña hasta el último momento.

Y en cuanto a la ciudadanía el panorama electoral que se nos avecina va a ser insoportable. Tras las generales, vendrán las municipales, autonómicas y europeas. ¿Sobreviviremos los españoles a este tsunami electoral? Por favor, que nuestra clase política y los grandes medios nos dejen descansar, aunque solo sea  unos días. Aunque estamos ya acostumbrados. Nuestra democracia tiene muchos problemas. Uno de ellos, el síndrome del «electoralismo». Según del Diccionario de la RAE: Consideración de razones puramente electorales en la política de un partido. Para el sociólogo oscense y catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, Enrique Gil Calvo en su libro Comunicación Política. Caja de Herramientas, el electoralismo surge de la perversa inversión de los fines por los medios. Las campañas electorales, que eran un medio para seleccionar los gobiernos más competentes y eficaces, se han convertido en un fin en sí mismas y son eslabones de una cadena interminable: la de una campaña electoral permanente.

¿Sobreviviremos los españoles a este tsunami electoral?