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lunes. 08.08.2022

La marca “España”

En esta España nuestra es tanto el servilismo hacia los poderosos, especialmente hacia los que detentan el dinero...

En esta España nuestra es tanto el servilismo hacia los poderosos, especialmente hacia los que detentan el dinero, que me produce una extraordinaria repulsión.

De entrada, mi profundo respeto por Emilio Botín, deseando que descanse en paz. Mas en la línea expuesta al principio  los panegíricos  y los ditirambos hacia su persona tras su muerte, presentándolo como todo un paradigma de la Marca España, me parece que han sobrepasado los límites de lo razonable.  O puede que sean acertados, porque quizá lamentablemente ha sido un buen representante a esta España nuestra. Una España impregnada exclusivamente por los valores del puro economicismo, al cual se subordinan todos lo demás, sean lo que sean. El dinero todo lo legitima. Ya lo dijo Tony Judt en Algo va mal “Hay algo profundamente erróneo en la forma en que vivimos hoy. Durante treinta años hemos hecho una virtud de la búsqueda del beneficio material: de hecho, esta búsqueda es todo lo que queda de nuestro sentido de un propósito colectivo. Sabemos qué cuestan las cosas, pero no tenemos idea de lo que valen. Ya no nos preguntamos sobre un acto legislativo o un pronunciamiento judicial: ¿es legítimo? ¿Es ecuánime? ¿Es justo? ¿Es correcto? ¿Va a contribuir a mejorar la sociedad o el mundo? Estos solían ser los interrogantes políticos, incluso si sus respuestas no eran fáciles. Tenemos que volver a aprender a plantearlos”.

Las palabras de Judt son aplicables a la España nuestra, y, por supuesto, a Emilio Botín. Trataré de mostrarlo con algunos ejemplos. Tal como aparece en las páginas 230-231 del libro Las cloacas de la economía, del catedrático de Economía Aplicada (UPV/EHU) Roberto Velasco, en junio de 2010, Hacienda comunicó a los Botín, que tenía información sobre unos fondos depositados en el HSBC Private Bank Suisse, requiriendo que presentaran las liquidaciones complementarias del IRPF y del Impuesto de Patrimonio del periodo 2005-2009, que todavía no había prescrito. Esas liquidaciones, que llegaron casi a los 200 millones de euros ingresados en las arcas públicas, las calificaron los técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) como trato de favor, al suponer una segunda oportunidad para pagar voluntariamente, algo que no se ofrece al resto de los ciudadanos. Poderoso caballero es Don Dinero. En mayo de 2012 el titular del Juzgado de Instrucción nº 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, archivó la causa abierta contra Emilio Botín y algunos de sus familiares, indicando que “la regularización practicada por los denunciados es correcta y anterior a que se hubiera incoado, por parte de los órganos de la Agencia Tributaria, un procedimiento de inspección de verificación. Exactamente lo que se temían los técnicos del Ministerio de Hacienda. Comportamiento evidentemente no muy ejemplar.

Afortunadamente desde la sociedad civil irrumpen organizaciones que defienden todavía a contracorriente  unos valores éticos. Lamentablemente sus acciones son muy poco conocidas, ya tienen especial cuidado los grandes medios de comunicación, vendidos a los grandes poderes económicos, que sea así.

Una de ellas es El Centre d’Estudis per la Pau J.M. Delàs, de Justícia i Pau, nacida el año 1999 como resultado del trabajo desarrollado desde 1988 por la Campaña Contra el Comercio de Armas (C3A) y funciona como un Centro de Investigación y Documentación sobre temas relacionados con el desarme y la paz. Pretende, tal como aparece en su página Web, el fomento de una cultura de paz y la construcción de una sociedad desarmada y por esto se dedica a sensibilizar sobre los efectos perversos de las armas y el militarismo. Realiza diversas actividades y entre ellas sobresale la campaña “Banca Armada” con el objetivo, según sus propias palabras, de crear una opinión pública que favorezca un cambio de actitud de las entidades financieras y del Grupo BBVA, Banco Santander y CaixaBank para que cancelen sus inversiones en empresas de armamento y anulen la financiación de empresas altamente contaminantes. E igualmente promover un auténtico respeto de los derechos humanos y del medio ambiente, mediante una práctica más ética en las inversiones y métodos corporativos de las empresas financieras, con la finalidad de conseguir un planeta más justo y habitable para la humanidad.

Con la recogida de participaciones de accionistas, adquieren el derecho de poder intervenir en las Juntas de Accionistas de estas entidades financieras. Estas intervenciones están en su propia página Web, incluso el video. Merecen la pena. Hay que leerlas, verlas y escucharlas. Una de las que me parece más significativa es la realizada en la Junta de Accionistas del Banco de Santander el 22 de marzo de 2013.

Albert Sales dijo con coraje y con agallas lo siguiente: La realidad social del Estado español nos obliga a recordarles que paz no es tan solo la ausencia de guerras. La paz se construye creando las condiciones adecuadas para evitar la violencia. La recesión que vivimos, que hunde sus raíces en las disfunciones del sector financiero, golpea la realidad cotidiana de muchas familias que viven formas de violencia inaceptables por culpa del sector financiero y de unas políticas públicas a su servicio. Este banco tiene su parte de responsabilidad en  el endeudamiento del sector público español y, en consecuencia, tiene su parte de responsabilidad en los recortes de servicios tan esenciales para la cohesión social como la educación, la sanidad o los servicios sociales. Como bien saben, el Banco Central Europeo otorga crédito a bajo interés a las entidades financieras privadas, con el objetivo declarado de garantizar el flujo de crédito a la economía real, es decir, a empresas y familias. Es conocido, por ser un dato público, que el BS había recibido hasta finales de 2012, 62.608 millones de euros y que este banco dedicó durante 2011, 41.807 millones de euros a la compra de títulos de deuda pública. Sin duda se trata de un negocio redondo y exento de riesgo por el cual esta entidad habrá obtenido y obtendrá interesantes beneficios.

Jordi Calvo con no menos coraje y agallas dijo: Año tras año descubrimos nuevas inversiones del BS en el negocio de las armas, el de la guerra, el que produce millones de víctimas cada año. De nuevo tenemos que decirles que se están lucrando de manera inmoral. El BS financia a empresas que fabrican armas nucleares. Como Boeing, EADS, Finmeccanica, General Dynamics, Honeywell International, Rolls-Royce, Safran o Thales. Estas armas son capaces de destruir la vida en el planeta con solo apretar un botón y usted Sr. Botín las está financiando con 1.141 millones de euros en créditos y bonos.  El BS ayuda a desarrollar, fabricar y vender armas a la industria militar española, una de las industrias menos éticas del mundo, ya que exporta sus armas a más de 30 países en conflicto armado, en situación de tensión interna o donde se vulneran de manera flagrante los derechos humanos. ¿Puede decirnos Sr. Botín cuántas armas financiadas por el BS van destinadas a la guerra o a regímenes dictatoriales y represores? ¿Dónde van a parar las armas de sus participadas Núcleo de comunicaciones y control, Indra, Amper, Grupo Ezentis, Avanzit, Ibérica del Espacio, Sistemas y vehículos de alta tecnología, FCC servicios industriales y energéticos? Las armas, señores y señoras accionistas, una vez han sido vendidas, no se sabe en manos de quién pueden caer. Son muchos, demasiados, los casos en que las armas antes o después cambian de manos y acaban alimentando conflictos que cada año acaban con la vida de millones de personas. Quien favorece que estas armas existan, son también responsables de su sufrimiento. El BS lo es y ustedes lo deben saber.  El BS ha dado créditos a Maxam, una empresa cuya filial, Expal, fabricaba minas antipersona y bombas de racimo, y que ahora sigue produciendo y vendiendo todo tipo de bombas. Gracias al apoyo de este banco. ¿Saben ustedes, accionistas y clientes del BS, que sus ahorros pueden estar invertidos en fondos de inversión de armas? ¿Se les informa adecuadamente de que con su dinero se está contribuyendo a la carrera armamentística, a que haya más conflictos armados, a que el mundo sea cada vez menos seguro? ¿Es el BS honesto con sus clientes? ¿O esconde que ha dedicado más de 2.160 millones de euros al negocio de las armas durante los últimos años? Sr. Botín, ¿se siente usted orgulloso de que parte de su fortuna provenga de tan repudiable negocio? Sres. accionistas, ¿no les remuerde la conciencia cuando saben que parte del dividendo que van a recibir tras esta Junta puede estar manchado de sangre? Ni las becas, ni los anuncios, ni los coches de Fórmula 1... podrán limpiar su imagen, que no es otra que la de un banco que hace dinero gracias al sufrimiento de tantas y tantas víctimas de la violencia armada. Puede que el BS sea una de las entidades financieras con mayor éxito comercial, con mayor capitalización, con mayores beneficios económicos...pero, desde un punto de vista ético, es uno de los peores bancos del mundo, todo un líder en mala reputación, más de dos mil millones invertidos en armas lo demuestran.

Esta es la Marca “España”. Pues venga, adelante.

La marca “España”