lunes 19.08.2019

No me sorprende que el Supremo paralice la exhumación de Franco

Argumentan los magistrados del Tribunal Supremo que "el hecho de que fuera jefe del Estado desde el 1 de octubre de 1936 [tres meses después del inicio de la Guerra Civil] hasta su fallecimiento el 20 de noviembre de 1975 atribuye a toda la controversia unos rasgos especiales que no se pueden ignorar y que permiten atribuir un perjuicio irreversible a la ejecución de la decisión del Consejo de Ministros de exhumar sus restos si esta, después, fuere considerada contraria a Derecho".

Cinco magistrados de la sección cuarta del Tribunal Supremo han accedido "por unanimidad". Por unanimidad. No tienen dudas. Reconocer de una manera explícita a Franco como Jefe de Estado, supone obviar el golpe militar del 18 de julio. Para estos egregios juristas, la flor y nata de la judicatura española: ¿Dónde han estudiado Historia? ¿En qué manuales? ¿Acaso algún manual  de Ricardo de la Cierva? ¿Azaña el 1 de octubre de 1936 ya no era Jefe de Estado? ¿O había dos Jefaturas de Estado? De verdad, que no lo tengo claro. Evidentemente que el reconocimiento de Franco como jefe del Estado, supone comulgar  con la historiográfica franquista. Esto es obvio. Pero no quiero meterme en discusiones historiográficas.

El reconocimiento de Franco como jefe del Estado, supone comulgar con la historiográfica franquista

En determinados sectores del poder judicial el franquismo ha dejado huella. Tal como señala Paloma Aguilar catedrática de Ciencia Política: ”Teniendo en cuenta que ninguno de los muchos miles de asesinatos de los franquistas se ha investigado judicialmente, y a falta de una comisión de la verdad que los haya esclarecido, los jueces deberían investigar cuando se localizan restos que presentan signos inequívocos de violencia en una fosa. No para castigar, sino para avanzar en el conocimiento del pasado y reparar a las víctimas. Los jueces no acuden a las fosas comunes y si lo hacen excepcionalmente. El papel de la justicia merece una reflexión. Todavía hoy, si vas a la web del Supremo, cuando habla de su propia historia, salta de 1931 a 1978, como si no hubiera existido durante la guerra y la dictadura”.


supremo franco extracto auto

Extracto del auto del Supremo

Que el franquismo está presente, no solo lo constatamos por la decisión del Tribunal Supremo, sino en otras acciones que paso a describir, y que afectan a otras instituciones del Estado.

El pasado 24 de agosto de 2017 el Grupo Mixto y Vasco ante la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados solicitaron una sesión extraordinaria de la Comisión de Defensa, para que la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, explicase el motivo, por el que se ha conmemorado como efeméride el 18 de julio de 1936, fecha del golpe de Estado franquista, tal como se indica en el escrito de la Agrupación de Apoyo número 61, que envió una orden el pasado 18 de julio de 2017, en la que se podía leer: «en este día de 1936 oficialmente se inicia en toda España un alzamiento cívico-militar en el que participa la mayoría del ejército. Es un día importante en la historia de nuestra patria que merece ser recordado para que las generaciones futuras eviten el que se produzcan las circunstancias que propiciaron el enfrentamiento bélico. Los pueblos que olvidan su historia están irremisiblemente condenados a repetirla». El hecho se comenta por sí solo.

Cabe mencionar el comunicado reciente de un sector del ejército manifestándose en contra de la exhumación de Franco, defendiendo y enalteciendo su figura, y criticando la «campaña infame» de la izquierda memorialista.

El pasado 4 de agosto de 2018 en el BOE, en el apartado III-Otras disposiciones. Del Ministerio de Justicia, en Títulos Nobiliarios aparece lo siguiente Orden JUS/708/2018, de 31 de mayo, por la que se manda expedir, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Duque de Franco, con Grandeza de España, a favor de doña María del Carmen Martínez-Bordiú Franco.

“De conformidad con lo previsto en el Real Decreto de 27 de mayo de 1912, este Ministerio, en nombre de S.M. el Rey, ha tenido a bien disponer que, previo pago del impuesto correspondiente, se expida, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Duque de Franco, con Grandeza de España, a favor de doña María del Carmen Martínez-Bordiú Franco, por fallecimiento de su madre, doña Carmen Franco Polo. Madrid, 31 de mayo de 2018.–El Ministro de Justicia, Rafael Catalá Polo”.

 A Carmen Polo, el rey emérito Juan Carlos I otorgó, en noviembre de 1975, tal título. Me pregunto: ¿Tal concesión está relacionada con su discurso de proclamación como Rey de 22 de noviembre de 1975?: «Una figura excepcional entra en la Historia, con respeto y gratitud quiero recordar su figura. Es de pueblos grandes y nobles saber recordar a quienes dedicaron su vida al servicio de un ideal. España nunca podrá olvidar a quien como soldado y estadista ha consagrado toda su vida a su servicio». Que yo sepa, ojala estuviera equivocado, ni el rey emérito ni el actual han pedido disculpas por tales palabras.

El franquismo es hoy un espectro del pasado más o menos molesto, pero operativo en nuestra sociedad

Como acabo de mostrar el franquismo ha dejado huella en las principales instituciones del Estado. Monarquía, poder judicial, ejército, y, por supuesto, en la Iglesia católica igualmente, si tenemos en cuenta sus reticencias a todo lo relacionado con la Memoria Histórica, plasmada en las dificultades para quitar de los atrios de sus iglesias las lápidas de “caídos por Dios y por España”. Y ya no digamos en determinados partidos políticos.

Por todo lo expuesto, a mí personalmente no me ha sorprendido la decisión del Tribunal Supremo de paralizar la exhumación de Franco del Valle de los Caídos, porque el franquismo es hoy un espectro del pasado más o menos molesto, pero operativo en nuestra sociedad. El filósofo Santiago Alba Rico ha destacado que él alguna vez para explicar las secuelas culturales del franquismo ha recurrido al historiador tunecino Ibn Khaldun, muerto en 1406, el cual en su Muqqadimah se pregunta: ¿Por qué Dios hizo vagar 40 años a los hebreos por el desierto? Khaldun contesta que fueron necesarios 40 años, toda una generación, para borrar el recuerdo de la esclavitud. En el caso de España fueron necesarios 40 años de Franco para olvidar el recuerdo de la libertad. España entró en la UE y se sumergió en el consumismo con muy poca memoria, y 40 años después de la muerte del dictador, no conserva ninguna raíz con el pasado. Más adelante Alba Rico señala que un país sin memoria es un país  a merced del viento, en el que puede ocurrir cualquier cosa, lo cual es gravísimo a la hora de construir una democracia firme y consolidada.

No me sorprende que el Supremo paralice la exhumación de Franco