sábado 22.02.2020

Vargas Llosa: ¿conoce a Mauricio Fredes y Jorge Mora, víctimas de la represión del gobierno de Sebastián Piñera?

A inicios del 2016 en un artículo escribía: «Me resulta muy sorprendente el gran interés mostrado por numerosos medios, juristas y políticos por la defensa de la democracia en la Venezuela de Maduro. Ha aparecido Un manifiesto de juristas por los derechos humanos en Venezuela-Libertad para Leopoldo López. Su redacción ha surgido del gabinete de abogados Cremades & Calvo Sotelo. Se han sumado políticos de postín: F. González,J. Mª Aznar, Marcelino Oreja,Alberto Ruiz Gallardón,J. Mª Álvarez del Manzano,Juan José Lucas, Fernando Álvarez de Miranda,etc.

Vamos, la flor y nata de la progresía política, económica y jurídica española. ¡Cuanto interés por la defensa de la democracia en Venezuela! ¡Y qué poco por la de otros países, como Colombia o México!» Añado hoy la de otros países como Brasil, Honduras, Bolivia o Chile. Me fijaré en los acontecimientos actuales en Chile.

Restablecida la «democracia» continuó la misma Constitución pinochetista y el mismo modelo económico, sin que ningún gobierno cambiara nada

El espurio recurso mediático y político a Venezuela es muy apropiado para ocultar otros temas de más enjundia. Ahora mismo, se han tomado tres medidas muy beneficiosas para una gran mayoría de españoles: la revalorización de las pensiones, la subida del sueldo de los funcionarios y del SMI a 950 euros. ¿Es más importante la recepción a Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela? ¿En qué manual de teoría política existe esta figura?

A Chile dediqué en este medio el 30-10-2019 el artículo "La juventud chilena: somos los de abajo y venimos por los de arriba", donde explicaba las razones de esta explosión social, que resultaban incomprensibles para el gran escritor, D. Mario Vargas Llosa, que publicó un artículo titulado "El enigma chileno".

Según el Diccionario de la RAE, enigma es: Realidad, suceso o comportamiento que no se alcanzan a comprender, o que difícilmente pueden entenderse o interpretarse. La tesis es que D. Mario no entendía lo que estaba ocurriendo en Chile. Es muy fácil comprenderlo. Tras el golpe de Estado de Pinochet, en 1973, se puso en marcha un experimento económico neoliberal radical, propuesto por el economista Milton Friedman, un anti-keynesiano visceral. Hubo una liberalización total de los mercados y un monetarismo financiero. Se privatizaron empresas públicas, pensiones, servicios de salud, educación, la vivienda protegida… Grupos económicos se adueñaron del agua y de grandes extensiones de tierras de los mapuches.

Restablecida la «democracia» continuó la misma Constitución pinochetista y el mismo modelo económico, sin que ningún gobierno cambiara nada. Hoy el gran problema de Chile es la brutal desigualdad. Pensiones y salarios muy bajos, y trabajos precarios. De ahí el endeudamiento de la ciudadanía para sobrevivir. Pero el problema no termina ahí. Según el estudio Desiguales. Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de 2017, además de la desigualdad, lo que irrita a los sectores populares es el sentirse víctimas de maltrato. La mitad de las personas de clases bajas dice haberlo sufrido en el trabajo, la educación y la sanidad. El ciudadano normal no solo es pobre y endeudado, también ha de soportar la soberbia de una élite, convencida de que merece los privilegios que goza, ya que, sostiene, son resultado de su esfuerzo. ¿Va entendiendo D. Mario?

Resulta muy pertinente para entender lo que está ocurriendo en estas fechas en Chile el artículo Chile a tres meses de la rebelión antineoliberal de Pablo Sepúlveda Allende, nieto de Salvador Allende. Lo más significativo: «El Gobierno de Sebastián Piñera y el statu quo neoliberal han respondido de la forma más brutal y despiadada. Estado de emergencia y toque de queda con militares en la calle durante la primera semana. Luego ha sido la policía militarizada de Carabineros de Chile la encargada de ejercer la peor de las represiones, comparada sólo con los peores años de la dictadura militar pinochetista. En cifras, hasta el 15 de enero, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (consultable en la red. www.indh.cl): 412 casos de tortura y tratos crueles, 191 de violencia sexual, entre estos muchas violaciones consumadas. Al menos 3.649 personas heridas (sin contar otros miles de personas heridas, atendidas en terreno por los colectivos de voluntariado de salud en el Movimiento Salud en Resistencia), entre ellas 269 niñas, niños y adolescentes. Heridas oculares, 405 (33 con estallido o pérdida total de la visión, y otras, con pérdida parcial de la visión en el ojo afectado); 2.063 personas heridas por disparos de distintos tipos de arma de fuego y 253 heridas por bombas lacrimógenas disparadas al cuerpo».

Para todos esos periodistas de investigación, cuya preocupación parece quedar circunscrita exclusivamente a la Venezuela de Maduro, les recomiendo en la página anteriormente citada del Instituto Nacional de Derechos Humanos, una corporación autónoma de derecho público creada por la Ley N° 20.405 destinada a promover y proteger los derechos humanos de todos las personas que habitan en Chile, establecidos en las normas constitucionales y legales; en los tratados internacionales suscritos y ratificados por Chile y que se encuentran vigentes, así como los emanados de los principios generales del derecho, reconocidos por la comunidad internacional. A diferencia de otras instituciones públicas, el INDH no está bajo la autoridad del Poder Ejecutivo (Presidente/a de la República), Legislativo (Congreso Nacional) o Judicial (Tribunales de Justicia), y aunque se financia con fondos públicos, es autónomo e independiente. En la página del Instituto puede consultarse el Informe Anual- 17 de octubre a 30 de noviembre de 2019. Sobre la situación de los Derechos Humanos en Chile en el contexto de la crisis social. 

Señor Mario Vargas Llosa, le recomiendo su lectura, que podrá servirle para uno de sus artículos, todo un paradigma de defensa de la democracia, de la libertad y de los derechos humanos. Igualmente a Pablo Casado,Cayetana Álvarez de Toledo, José Luis Martínez- Almeida, Isabel Díaz Ayuso,Inés Arrimadas,Francisco Marhuenda,Carlos Herrera…

Pero aparte quiero hacer un homenaje a dos personajes anónimos víctimas de la represión del gobierno de Sebastián Piñera. La primera pude conocerla a través del artículo La insubordinación chilena de Juan Trujillo Limones, antropólogo. Se inicia así: “Voy por mi mamá, por una mejor y digna jubilación”, le dijo a su familia el joven de 33 años Mauricio Fredes Lambi cuando salió de casa para participar en la primera línea de la protesta en Plaza Baquedano, rebautizada Plaza de la Dignidad en el centro de la capital chilena. Mauricio perdió la vida el 27 de diciembre al caer a una fosa de 1.80 metros de profundidad que contenía cables de alta tensión y agua”.

A muchos periodistas, escritores y académicos me parece muy oportuna dedicarles  la frase de Upton Sinclair “Es difícil conseguir que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda”

Esto ocurrió, según versiones del Ministerio Público, cuando huía de la policía, algo que además se vincula con las versiones de cercanos que afirman que Fredes integraba la denominada “Primera Línea”, el grupo de manifestantes que se enfrenta con Carabineros durante las manifestaciones. Luego de caer a la fosa, el joven fue trasladado a la ex Posta Central, pero ingresó al recinto asistencial sin signos de vida. Tal como había relatado a La Tercera Luis Cordero, tío de Mauricio, el velorio del joven se realizó en la casa familiar ubicada en La Pintana donde vivía junto a su abuela. Sus restos fueron enterrados el 31 de diciembre, en el cementerio Parque El Prado, donde desde las 10.30 de la mañana comenzaron a congregarse cientos de personas que llegaron a acompañar a la familia. En las imágenes -dadas a conocer por el sitio Prensa Prensa-, se aprecia el ataúd cubierto con una bandera de Colo Colo, siendo portado, entre otros, por algunas personas con el rostro cubierto y otras que vestían una polera en homenaje al “Lambi”, el apodo por el que Fredes era conocido. Además, durante la ceremonia se realizaron intervenciones culturales, como la interpretación instrumental de “El Derecho de Vivir en Paz” mientras bajaba la urna de Mauricio Fredes.

La segunda es Jorge Mora, aficionado del equipo de fútbol Colo Colo, que el pasado 29 de enero,  fue atropellado por el carabinero Carlos Martínez, lo que demuestra  la grave situación de los derechos humanos y que degrada no sólo la legitimidad de la institución policial, sino que abre más la grieta del sistema político chileno que se sostiene con alfileres. Un multitudinario funeral tuvo el hincha colocolino Jorge Mora.

El cortejo fúnebre el 31 de enero salió desde Pudahuel Sur hacia el cementerio Parque del Sendero de Maipú, lugar que la familia eligió para dejar sus restos. El ataúd estuvo acompañado en todo momento de hinchas de Colo Colo y una caravana de vehículos. También estuvo Carabineros monitoreando a distancia para intervenir en caso de algún conflicto o incidente, pero llegaron al final del funeral ya que los incidentes no pasaron a mayores. La caravana que acompañó a Mora y a sus familiares se realizó en gran parte a pie, registrándose algunas barricadas en la esquina de Camino Casas Viejas con Américo Vespucio. Personal de Fuerzas Especiales de Carabineros llegó hasta el lugar, despejando la vía pasado el mediodía.

A muchos periodistas, escritores y académicos me parece muy oportuna dedicarles  la frase de Upton Sinclair “Es difícil conseguir que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda”.

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