martes 3/8/21

Toxo y el X Congreso de CCOO

Hace cuatro años se celebró el 9 º Congreso estatal de CCOO. No fue un Congreso cualquiera, el sindicato vivió un debate en profundidad que enfrentó dos visiones de la organización. Al final, en el que podemos decir fue una fiesta de la democracia interna la organización derrotó la dirección, algo no muy generalizado, en una votación muy ajustada con sólo 6 votos de diferencia.

Hace cuatro años se celebró el 9 º Congreso estatal de CCOO. No fue un Congreso cualquiera, el sindicato vivió un debate en profundidad que enfrentó dos visiones de la organización. Al final, en el que podemos decir fue una fiesta de la democracia interna la organización derrotó la dirección, algo no muy generalizado, en una votación muy ajustada con sólo 6 votos de diferencia.

El mandato de José María Fidalgo, especialmente su segundo mandato, se caracterizó por una dirección cada vez centralizada en pocas manos, con un incremento de las divisiones internas, y con una confrontación de la dirección confederal con amplios sectores de la propia organización.

Esta situación, de lo que podríamos denominar una forma de dirección basada en "el despotismo ilustrado", llegó a su momento culminante poco antes del Congreso en el enfrentamiento de Fidalgo con CCOO de Cataluña, con quien siempre había mantenido relaciones difíciles, quizás debido a su visión jacobina de la realidad, y su convicción de que la dirección debía era omnipotente.

Así, antes del Congreso se fue forjando una alternativa a la dirección fidalguista. Desde sectores que habían formado parte de la mayoría confederal como es el caso de Cataluña o la Federación de Servicios a la Ciudadanía, a sectores que habían sido de la mayoría como los partidarios de Rodolfo Benito, con la organización de Madrid a la cabeza, hasta llegar a una alianza amplia con los sectores llamados críticos durante muchos años.

Las dos posiciones estaban claras, y la candidatura encabezada por Toxo significaba una impugnación a lo que había sido la posición defendida por Fidalgo. En el ámbito interno se planteaba: consenso interno frente a división; participación en la dirección frente a división jerarquizada. En cuanto a la política del sindicato la principal diferencia es que frente la tesis de Fidalgo de ver al sindicato como un instrumento que debía ser responsable de la situación del país, Toxo planteaba hacer frente a los problemas económicos y sociales a partir de una posición de parte, es decir a partir de la defensa prioritaria de a los que representa el sindicato, es decir, los intereses de los trabajadores.

La victoria congresual de la candidatura de Toxo significó un cambio radical en la vida política del sindicato especialmente en cuanto a la política interna que el nuevo secretario general inició desde el primer momento y que se podría concretar en:

1. Potenciar un cambio del clima interno dentro del sindicato. Se pasa de una política de confrontación interna a una voluntad de unificar y consensuar voluntades. Esto pasa por una política de mano tendida a los representantes de la candidatura perdedora a la que se integra dentro de la nueva ejecutiva mediante la delegación de responsabilidades en miembros de todas las sensibilidades sin tener en cuenta su posición en el congreso.

Con esta posición de unificación interna de las diferentes sensibilidades se ha conseguido por primera vez en muchos años, la pacificación interna y la corresponsabilización de todos con la organización confederal.

2. Defensa prioritaria de los intereses de la clase trabajadora. En cuanto a la política sindical, el cambio fundamental se basa en la afirmación de que el sindicato defiende en primer lugar intereses de parte, es decir los intereses de los trabajadores en todos sus ámbitos, desde la empresa y el sector a la defensa de sus intereses socioeconómicos en el conjunto de la sociedad.

El sindicato vuelve a sus esencias, de instrumento socio-político que tiene como principal objetivo defender a todo nivel los intereses de la clase trabajadora.

3. Organizar la izquierda social. En estos tiempos de fuerte crisis económica, política y social, la nueva dirección de CCOO consigue que el sindicato y el conjunto del sindicalismo confederal se convierta en el principal instrumento organizado de la izquierda social. Organizando la defensa frente a los ataques de las políticas de los gobiernos y al mismo tiempo presentando en todo momento alternativas ante las políticas de recortes sociales y laborales que se imponen desde las estructuras políticas de los gobiernos, tanto del PSOE de Zapatero como del PP de Rajoy.

Organiza una política de resistencia a las políticas de "falsa austeridad" y de ataque a los intereses laborales y al estado del bienestar, basada en una estrategia de lucha a largo plazo, ya que no se trata de un problema o confrontación puntual, sino que tiene una perspectiva de larga duración. Durante este periodo hemos vivido quizás la etapa de mayor movilización laboral, mantenida en el tiempo. Tres Huelgas Generales, una contra la reforma laboral del Zapatero, y dos contra las reformas laborales y los recortes sociales del Gobierno de Rajoy, en poco más de año y medio. Y multitud de movilizaciones y manifestaciones en todos los rincones de la península. Mucha ha sido la movilización social en este período, pero no se puede negar que la más estructurada ha sido la movilización sindical, siempre acompañada de propuestas alternativas.

4. Apertura del sindicato a la sociedad. El sindicato ha observado y analizado la aparición de nuevos fenómenos sociales como el 15M y de otras plataformas. Desde el inicio por parte de CCOO no se les ha considerado ni adversarios ni competidores. Al contrario se ha tratado de conseguir una convergencia de intereses y movilizaciones.

Fruto de ello ha sido la creación de la "Cumbre Social" donde los sindicatos confederales han tratado de converger con el más amplio conjunto de organizaciones, que desde el ámbito sectorial, o de iniciativas plurales, se oponen a las políticas de recortes antisociales practicadas de forma especial por los gobiernos de las derechas.

La propia coyuntura ha propiciado esta política de unir fuerzas, las movilizaciones en esta etapa, con un fortísimo incremento del paro que afecta a muchos sectores de la sociedad, parados, asalariados, jóvenes, e incluso a las pequeñas y medianas empresas y comercios. La pérdida del poder adquisitivo, el paro, la bajada del consumo, los recortes sociales y la falta de financiación provoca que esta crisis afecte y perjudique cada vez más amplios sectores de la sociedad. Y el sindicato ha estado atento a esta situación y a la necesidad de dar respuestas conjuntas.

Es así que la última Huelga General del 14N, fue una huelga laboral y social convocada por los sindicatos confederales y la Cumbre Social y ha sido una huelga laboral y de consumo, dándole una mayor amplitud y repercusión que las anteriores.

Esta voluntad de ensanchar vínculos se ha podido ver con la actitud del sindicato en llevar adelante también iniciativas sociales como la ILP de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que ha contado desde el primer momento con la colaboración sindical, tanto en la organización como en la recogida de las firmas.

5. Potenciar la coordinación y las movilizaciones europeas. Como Presidente de la Confederación Europea de Sindicatos, Ignacio Fernández Toxo, ha sido un impulsor de la necesidad de globalizar en el ámbito europeo las movilizaciones y la acción sindical. La actual crisis es una crisis que afecta de forma muy directa al futuro de la propia Unión Europea, y por tanto las respuestas deben ir más allá de los países aislados.

Es así que la Huelga General del 14N estuvo convocada dentro de una movilización del conjunto de la Unión Europea convocada por la CES, con especial incidencia, como es lógico en los países más afectados, que son los del sur de Europa, pero con actos también en los demás países empezando por la Alemania de Merkel.

Esta primera movilización tendrá continuidad en una próxima movilización europea en marzo de este año.

Ahora los próximos días 20,21 y 22 de febrero se celebrará el 10 Congreso Confederal de CCOO, donde no hay duda de que se refrendará la política impulsada por la actual dirección del sindicato, y no parece haber duda de que Ignacio Fernández Toxo será reelegido por un nuevo mandato. Y ya de momento el actual secretario ha cogido el "toro por los cuernos". Ahora una vez pacificado el interno del sindicato, y con un mayor grado de cohesión. Considera que hay que acabar con la "macrocefalia" organizativa.

Por ello se plantea la necesidad de hacer más útil la organización, racionalizando los recursos, reduciendo la propia estructura del sindicato para hacerla más útil a la realidad social que estamos padeciendo. No hay duda de que hay un factor general, la crisis que conlleva la necesidad de priorizar recursos ya que la crisis llega también al sindicato, que debe evitar cualquier desperdicio de recursos ya escasos. Y esto es más urgente por el hecho de que el sindicalismo confederal es objetivo de ataques directos de la derecha, ya que lo ve como el máximo adversario de sus políticas de recortes. La derecha descarga en cuando puede todo su arsenal mediático contra la labor del sindicalismo a la vez que trata de ahogar su actuación mediante el intento de dificultar la tarea sindical. Sea mediante el intento de limitar temas fundamentales para el sindicato como el recorte al derecho a la negociación colectiva, como actuaciones que buscan la reducción de recursos humanos o materiales de los sindicatos con el único objetivo de debilitar a quien consideran su principal adversario social.

Esperamos que del 10 Congreso salga unas CCOO más actualizadas unidas y útiles para los trabajadores y la ciudadanía, con una dirección más reducida, de acuerdo con los tiempos, y en torno a la figura del secretario general, hoy no discutida por nadie, de Ignacio Fernández Toxo.

Toxo y el X Congreso de CCOO