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domingo. 26.06.2022

Todos somos Carla

nuevatribuna.es | 14.02.2011En los últimos días, ciertos grupos y entornos mediáticos que auspicia la derecha y que prefiero no nombrar por no dar propaganda, se han dedicado al vil ejercicio de desacreditar y linchar a una persona. Me refiero a Carla Antonelli.

nuevatribuna.es | 14.02.2011

En los últimos días, ciertos grupos y entornos mediáticos que auspicia la derecha y que prefiero no nombrar por no dar propaganda, se han dedicado al vil ejercicio de desacreditar y linchar a una persona. Me refiero a Carla Antonelli. Carla es una de las incorporaciones de Tomás Gómez para la lista a la Asamblea de Madrid, pero es conocida por otras muchas facetas que por ser transexual: su trayectoria en el cine, en el teatro o en la televisión, su militancia en la izquierda, su compromiso con Tomás Gómez para llevar un gobierno de progreso a los ciudadanos de la Comunidad de Madrid… y sobre todo, su defensa de los colectivos LGTB y su trabajo por eliminar prejuicios. Precisamente estos últimos días los grupos mediáticos cercanos al PP se han fundamentado en esos arcaicos prejuicios y rancios complejos para atacar a Carla. Defender a Carla es muy sencillo, porque los ataques indican que esas personas son ante todo simples y no respetan la tolerancia, la democracia y la convivencia.

Ataques así indican que hay un activismo reaccionario que recuerda a las persecuciones de otros tiempos, en los cuales el hablar de cuestiones como la sexualidad eran tabú, daban miedo y creaban complejos. No comprendo el sentido que tiene desplegar toda la artillería mediática contra una persona como Carla. Este tipo de despliegues indican un ataque hacia la igualdad, los derechos humanos y la propia evolución de la democracia y las libertades. Sobre todo no se nos puede olvidar que las personas que han realizado estos ataques son interlocutores de la derecha que representa el PP. Posiblemente no tendrán carnet de partido, pero en foros y programas son sus representantes. Que un partido como el PP se use de este tipo de personas indica una obsesión por asfixiar derechos y democracia, así como la convivencia normal.

Carla es solo una de las personas que estarán en la lista de Tomás Gómez. Una persona muy cualificada, todo sea dicho. Posiblemente este tipo de ataques se fundamenten en intentar evitar que la derecha sea desalojada del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Precisamente las intenciones del PSM, de Carla y por supuesto de Tomás Gómez, son crear un gobierno a la altura de las circunstancias, y he escuchado muchas veces a Gómez reincidir en su compromiso de trabajo para eliminar este tipo de prejuicios y discriminaciones. Ya no es cuestión solo de tolerancia, es de gobernar de cara a los ciudadanos y contando con ellos, sin excluir colectivos, personas. Integrar a personas como Carla da confianza a la gente; una lista electoral debe reflejar lo que es una sociedad para que la actividad política sea más realista, eficaz y próxima a los ciudadanos. A la vez esto refleja las carencias y complejos que tiene el PP, en contraste con un PSM-PSOE serio, moderno y tolerante. Realizar ataques contra Carla basados en aspectos como la sexualidad debieran hacer caer la cara de vergüenza a las personas que los realizan. Incluso, estando en el año 2011 no tenía que haber personas como yo que tuviesen que salir en su defensa, porque simplemente no deberían ya existir ataques de este tipo.

Estoy seguro que dentro de menos de 100 días, cuando la Comunidad de Madrid pase a los socialistas, Tomás Gómez, Carla y otras muchas personas, trabajaran y pondrán su granito de arena para que la vida política recupere su dignidad y la sociedad madrileña y española avancen, y que comportamientos como los de la derecha mediática estos últimos días queden desterrados. Por suerte existe la libertad de expresión y de prensa, pero no se debe usar estas libertades para el insulto y la degradación de las personas. Repito que ataques como estos lo que único que hacen es volverse en contra de las personas que los realizan, y señalar como es su calaña moral y su deficiencia en ética y educación.

Juan Pedro Rodríguez | Profesor de Universidad

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