viernes. 24.05.2024

Podemos y su desparpajo andaluz

Podemos le ha refregado por la cara a Izquierda Unida que siempre estuvo mendigando un pacto al PSOE en Andalucía

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Podemos le ha refregado por la cara a Izquierda Unida que siempre estuvo mendigando un pacto al PSOE en Andalucía

Antes y durante la campaña de las autonómicas andaluzas Podemos le ha refregado por la cara a Izquierda Unida que siempre estuvo mendigando un pacto al PSOE en aquella comunidad autónoma. Un repaso sincero a la memoria indicaría que no fue tal. Es más, el acuerdo de llegar a un pacto fue el resultado de una consulta al conjunto de la organización, donde sectores no irrelevantes –con personalidades destacadas claramente contrarias--  mostraban abiertamente una rotunda disconformidad. Ese repaso sincero a la memoria indicaría que IU no se comportó como una orden mendicante sino como un sujeto político que finalmente llegó a un acuerdo con los socialistas sobre la base de unos contenidos claros.

Y sin embargo, Podemos atizó, tras la convocatoria anticipada de las elecciones, contra Izquierda Unida echándole en cara una especie de subalternidad, posiblemente con la idea de hacer tilín a los sectores que siempre estuvieron contrarios al hecho de pactar. Repito: aquello fue una acusación tan injusta como falsa. Pero ahí quedó esa sombra, lanzada por Podemos: quienes pactan con el PSOE, incluso con independencia de los contenidos de dicho acuerdo, o son casta o se acercan a la casta.
Se celebraron las elecciones con unos resultados que en este blog ya se han comentado. Podemos irrumpe en el Parlamente andaluz con unos resultados excelentes y, sin lugar a dudas, muy merecidos. En resumen, que en menos que canta un gallo –ya sea de Morón o de Atarfe--  dicha formación pasa, de manera contrastada, al escenario político e institucional de Andalucía. Les felicito sin ninguna reserva mental.

Ahora bien, de buenas a primeras, Podemos abre un postigo e intenta negociar con los socialistas. ¿Por qué no?, me digo sin ninguna prevención apriorística. Sorprende, no obstante, que haya una especie de costra en la memoria: ¿por qué es motivo de acusación –sin fundamento, reitero--  que IU pactara con el PSOE, según Podemos, y no lo sea ahora que ésta lo haga con Susana Díaz? Es más, ¿por qué fue censurable aquel acuerdo, tras una consulta a la organización, y sin ella pueda hacerlo ahora Podemos?  
Todavía más: se diga lo que se diga el caso es que el Podemos andaluz está siendo tutelado en estas negociaciones por el grupo dirigente central. Nada que objetar, porque cada cual en su casa hace las cosas como cree menester. No tengo por mi parte crítica alguna al grupo dirigente central de Podemos y a la autoridad (y / oauctoritas) con relación a las decisiones que deben tomar los andaluces. Por cierto, la que no tuvo Izquierda Unida en su día, permitiendo que gobernara la derecha apostólica en Extremadura. Pero que el grupo dirigente central de Podemos esté tutelando o protegiendo o verificando –legítimamente, por supuesto--  lo que se llevan entre manos sus colegas andaluces expresaría, en mi opinión, la importancia que concede Pablo Iglesias El Joven a un acuerdo de su gente con los socialistas andaluces. Así las cosas, Podemos nos debería una explicación, que no fuera un anacoluto: ¿por qué pueden hacerlo ellos y no debieron hacerlo los de IU?

No sea que al final la cosa se resuelva de esta manera tan chusca: yo estoy de acuerdo con pactar y en contra de que tú lo hagas. Nada tengo en contra del desparpajo, pero por lo menos rebocémoslo de una pizca de coherencia.  

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