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lunes. 27.06.2022

Para ganar Madrid, recuperemos el sentido común en el PSM

nuevatribuna.es | 12.02.2011El PSM se enriquece con la diversidad y el pluralismo de las personas que conforman sus equipos electorales, con la constitución de equipos creativos, con la incorporación de profesionales solventes, con formación política y con capacidad de autocrítica.

nuevatribuna.es | 12.02.2011

El PSM se enriquece con la diversidad y el pluralismo de las personas que conforman sus equipos electorales, con la constitución de equipos creativos, con la incorporación de profesionales solventes, con formación política y con capacidad de autocrítica. Por el contrario, el PSM se empequeñece si el único criterio para la confección de los equipos electorales es la recompensa a las lealtades surgidas de las pasadas contiendas electorales internas.

Sin embargo, desde que se celebraron las Primarias, el aparato del PSM ha comunicado a la ciudadanía una imagen de confrontación, de falta de diálogo y de escasa capacidad para alcanzar consensos con la militancia que decidió otorgar su apoyo a Trinidad Jiménez y Jaime Lissasvetzky, sobre todo en estos momentos complejos de elaboración de las listas electorales. La unidad de la militancia socialista madrileña corre el peligro de resquebrajarse. Los conflictos con los Alcaldes socialistas que apoyaron a Jiménez han sido públicos y notorios, con peligro de la estabilidad política de sus territorios. Las batallas con los militantes que apoyaron a Jiménez, y que ganaron su derecho a ser candidatos en sus municipios en las Primarias, han sido extenuantes. Algunos de los concejales del Ayuntamiento de Madrid que apostaron por Jiménez y Lissavetzky han sido excluidos de la candidatura socialista al Ayuntamiento de Madrid. Y, con estos antecedentes, cabe esperar que la dirección regional pase la minuta correspondiente a los diputados autonómicos que se pronunciaron a favor de Jiménez.

De añadidura, el aparato del PSM se ha opuesto a que Lissavetzky, Candidato del Partido a la Alcaldía de Madrid, contase con su equipo de confianza para competir por la ciudad de Madrid, a pesar de haber ganado su derecho a ser Candidato en buena lid. El planteamiento de Lissavetzky ha sido sensato. Quería disponer de un equipo de personas con experiencia en distintos ámbitos profesionales, al tiempo que resultaba respetuoso con la diversidad de la lista electoral. Pero, la Ejecutiva Regional tomó, a sabiendas, una decisión infractora de las normas sobre la elección de los cargos públicos del PSOE, al aprobar la lista municipal socialista al Ayuntamiento de Madrid sin contar con la conformidad de su candidato, Jaime Lissavetzky.

El humo de estos enfrentamientos ha impedido que los ciudadanos conozcan el proyecto y las propuestas del PSM para Madrid. Hasta ahora, el aparato del PSM ha estado más preocupado por lo orgánico y por la obtención del poder en el Partido, que por aportar ideas para mejorar la vida de los madrileños. Algunos se preguntarán si los socialistas hemos realizado un trabajo sostenido durante estos cuatro años para ganar las próximas Elecciones Autonómicas y Municipales, o si estas actitudes y decisiones del aparato regional han de entenderse en otras claves políticas de más largo recorrido, que poco tienen que ver con el bienestar de los madrileños.

También es hora de profundizar en la coherencia con nuestros valores. Resulta necesario pedir a la dirección regional del PSM que sopese el daño que causa la continuidad de Trinidad Rollán, ex-Alcaldesa de Torrejón de Ardoz, condenada a ocho años de inhabilitación por un delito de prevaricación, como Secretaria de Organización del PSM. La continuidad de Rollán preocupa a la militancia del Partido Socialista, en Madrid y en toda España, porque relativiza las consecuencias de un delito grave. La falta de rigor del PSM en la exigencia de responsabilidad a Rollán daña la confianza de los ciudadanos en nuestro Partido, en el sistema político, en las instituciones democráticas, y en la convivencia en sociedad. Crea patrones de conducta que pueden reproducirse, de forma mimética, en todos los sectores de la sociedad. Los valores y las normas cuentan, y los políticos tienen una especial responsabilidad ante los ciudadanos. Deben conceder prioridad a la honradez. Si la vara de medir está bien, la madera estará recta. Solamente desde la rectitud se pueden evitar las actitudes conformistas, el miedo, la ansiedad y, sobre todo, la pasividad cuando los ciudadanos tienen que votar en los comicios. No dejemos que nos digan aquello de “qué más da, si todos hacen los mismo”.

Los medios de comunicación, que contribuyan a una formación en valores libre e informada, fomentando el razonamiento público, y fortaleciendo la democracia como gobierno por discusión, no han entendido, casi de forma unánime, la extraña política del PSM en el asunto Rollán, y su posible contradicción con los principios del Partido.

Los socialistas debemos ser rotundos con los nuestros, para ser intransigentes con las responsabilidades de los dirigentes del PP ¿Cómo vamos a pedir los socialistas responsabilidades políticas a los cargos del PP, si no exigimos idénticas responsabilidades políticas cuando le toca a uno de los nuestros? ¿Con qué autoridad moral va a solicitar Rollán responsabilidades políticas a los cargos del PSM que pudieran estar inmersos en un proceso penal? Es razonable pedir a la dirección regional del PSM reflexión, y a Trinidad Rollán que asuma plenamente su responsabilidad política y dimita.

Las prioridades del PSM en estos momentos de crisis deben ser la explicación a los ciudadanos del compromiso con las reformas emprendidas por el Gobierno de España, y las políticas sociales y económicas para seguir combatiendo la crisis y generar empleo en los territorios. En el interior del PSM debemos profundizar en nuestras señas de identidad, que siempre han sido la capacidad de diálogo y consenso. Sólo tendremos posibilidad de ganar las próximas Elecciones si vamos juntos con un proyecto político en el que todos se sientan representados. La transparencia y nuestro compromiso con la exigencia de responsabilidades políticas cuando se cometen errores graves, forman, asimismo, parte de nuestro mejor patrimonio.

César Giner Parreño | Diputado PSM/PSOE

Para ganar Madrid, recuperemos el sentido común en el PSM
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