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viernes. 12.08.2022

Miedo, mucho miedo

NUEVATRIBUNA.ES - 9.10.2009...El 'pijazo' de Gürtel, a quien los mafiosillos de poca monta y altos vuelos de la trama querían convertir en presidente del Gobierno, “se toma un respiro” y nos deja a todos con un palmo de narices. Y en ese “todos” incluyo a Rajoy, a Camps, a Cospedal y a todo el organigrama del PP.
NUEVATRIBUNA.ES - 9.10.2009

...El 'pijazo' de Gürtel, a quien los mafiosillos de poca monta y altos vuelos de la trama querían convertir en presidente del Gobierno, “se toma un respiro” y nos deja a todos con un palmo de narices. Y en ese “todos” incluyo a Rajoy, a Camps, a Cospedal y a todo el organigrama del PP.

¿Sabe ese partido lo que es una comisión de disciplina? ¿Alguien ejerce un auténtico liderazgo en sus filas? ¿Existe el más mínimo atisbo de autoridad entre sus dirigentes?

Hasta donde se sabe, Rajoy ha pedido al presidente valenciano la cabeza de Costa y Camps se la ha ofrecido. Pero Costa, indiferente a la adversidad y antes de que la cuchilla del verdugo le segue el cuello, se va “de puente”. La situación era tan escandalosa después de que el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, gritara a los cuatro vientos que Génova no estaba dispuesta a seguir esperando más allá de la tarde de este viernes, que el líder del PP valenciano ha tenido que cesar 'en ausencia' a su díscolo número dos.

No salgo de mi estupor. ¿Y este sujeto pretendía hacer carrera en la política de este país?

Me resisto a pensar que nos estemos “berlusconizando”, como alguien ha apuntado ya desde esta web. Aquí, gracias a Dios o a quien sea, la izquierda goza de relativa buena salud, muy lejos del estado de pulverización al que ha quedado reducida en países como Italia. Es difícil imaginar a un personaje como “Il Cavaliere” dirigiendo nuestros destinos desde la Moncloa. Pero también es cierto que las últimas encuestas apuntan a un considerable crecimiento en intención de voto del PP, colocándolo por delante del PSOE. Y resulta que en ese partido, en el PP, militan y ocupan cargos de responsabilidad personajes como Ricardo Costa, que pega saltitos de alegría, “como un niño con zapatos nuevos” (cita literal del sumario Gürtel) porque le han regalado un reloj, que atosiga con caprichitos sobre el color de la tapicería a la banda de gángsters a la que ha encargado la gestión para conseguir un coche nuevo y que, cuando vienen mal dadas, en lugar de quedarse y aguantar el chaparrón a pie firme, se marcha “de puente” porque necesita tomarse “un respiro” ante tanta presión.

En este punto, he pasado de la estupefacción al terror. Si la gente del partido que pretende gobernarnos y que aspira seriamente a conseguirlo en 2012 es así, yo me apeo.

Dirán que exagero pero repasen los resultados, provincia a provincia, pueblo a pueblo, de las anteriores elecciones y comprobarán que allí donde con más fuerza se había clavado la garra de la corrupción urbanística, los votantes seguían respaldando con su apoyo mayoritario a los imputados. Seguían ganando ellos y con más votos aunque desde la oposición y la prensa se les hubiera señalado reiteradamente con la C escarlata que significa, ni más ni menos, que “este ha metido la mano en la caja donde se guarda el dinero público, el que ha de revertir en los mismos ciudadanos que lo hemos aportado a través de los impuestos que pagamos con nuestro esfuerzo”.

¿Significa todo lo anterior que la corrupción goza del aplauso o, cuanto menos, de la condescendencia popular? Espero sinceramente que no y que votar a un notorio corrupto sea sólo un fenómeno puntual, localizado en lugares de nuestra geografía donde los 'pelotazos' urbanísticos que han enriquecido exageradamente a unos pocos se han llegado a confundir con una hipotética fuente de oportunidades para la gran mayoría. Espero, de verdad, que al menos Gürtel sirva para sacudir sus conciencias adormecidas y despertarles del letargo. Espero, por Dios o por quien sea, que sientan la misma repugnancia y la misma indignación que siento yo ante lo que está pasando.

Pero, como desgraciadamente soy una pesimista existencial, tengo dudas. Y me da miedo, mucho miedo.

Miedo, mucho miedo
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