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sábado. 25.06.2022

Los pobres diputados y la gente pobre

nuevatribuna.es | 28.01.2011Lo decía recientemente a título personal un diputado socialista, Juan José Rascón: se deben retirar los complementos de pensión previstos para los parlamentarios. Se trata, según sus palabras, de un histórico privilegio irracional que, en las actuales circunstancias -cuando el resto de la ciudadanía padece los recortes sociales de la crisis- supone un agravio lacerante.

nuevatribuna.es | 28.01.2011

Lo decía recientemente a título personal un diputado socialista, Juan José Rascón: se deben retirar los complementos de pensión previstos para los parlamentarios. Se trata, según sus palabras, de un histórico privilegio irracional que, en las actuales circunstancias -cuando el resto de la ciudadanía padece los recortes sociales de la crisis- supone un agravio lacerante.

Mariano Rajoy, candidato a La Moncloa y previsible Presidente del Gobierno más derechista que viene, prometió el otro día en Sevilla, en la convención de su partido, revisar esos privilegios, pero ayer votó contra tal posibilidad en compañía de los suyos y el PSOE. ¡Hay que ver la unidad de criterio que muestran unos y otros a la hora de refrendar los motivos más sólidos por los que nos representan!

Quiere esto decir que, al tiempo que vamos sabiendo los años de más que tendrá que trabajar el común de los ciudadanos para percibir el máximo de sus pensiones, a los señores diputados no les afectarán en nada las estrecheces de la crisis. Esto es, si usted necesita 15 años para tener derecho a una pensión mínima y más de 38 para conseguir la máxima a los 65 años, el parlamentario que dicen nos representa gozará del 80 por ciento de su pensión con sólo 7 años de trabajo en el Congreso y del cien por cien si ha cotizado como tal durante 12 años y ha cumplido la edad de 60.

Dicho en cifras: la condición de diputado durante un periodo de 7 años garantiza el cobro de una pensión que supera los dos mil euros, mientras que con 15 años de trabajo cualquier ciudadano de este país que no sea parlamentario apenas podrá superar los trescientos.

Bien, pues en estas andábamos cuando el siempre mesurado y a no dudar inteligente portavoz de Convergencia i Unió, Josep Antoni Durán i Lleida, se mostró ayer reacio a prolongar el debate sobre si los diputados y senadores disfrutan de privilegios: El problema -dijo- es si la sociedad pretende que al Congreso venga simplemente gente que no tenga propiedad, si pretende la sociedad que esta Cámara sea de funcionarios y de gente pobre, porque si es así, vamos por el mejor de los caminos.

En España, señor Durán, hay más de 8 millones de personas que viven en más de dos millones de hogares (2.1150.000) en una situación de pobreza, lo que supone el 20 por ciento de la población, por encima del 15 por ciento en que se sitúa la media europea. Estoy convencido de que para acabar con esa lacra no estamos en el mejor de los caminos, precisamente porque la gente pobre tiene muy poca voz y voto entre sus privilegiadas señorías.

Félix Población | Escritor y periodista | www.diariodelaire.com

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