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jueves 26/5/22

Los países periféricos en una Europa fracturada

Han pasado más de cuatro años desde el inicio de la crisis y la situación económica y social, lejos de mejorar, ha empeorado y no deja de degradarse.

Han pasado más de cuatro años desde el inicio de la crisis y la situación económica y social, lejos de mejorar, ha empeorado y no deja de degradarse.

La gestión política de la crisis se ha encastillado en un diagnóstico interesado sobre las causas de los problemas y las instituciones europeas y los gobiernos nacionales persisten en la aplicación de una estrategia basada en recortes generalizados del gasto y la inversión públicos, presión sobre los costes laborales y reformas que reducen derechos y privatizan espacios que hasta ahora estaban reservados a los bienes públicos.

En ninguno de los objetivos planteados se han logrado avances significativos. Los recortes no han conseguido una reducción rápida y sustancial de los déficits públicos, y la mejora de la competitividad a través de la compresión de los salarios reales se ha revelado tan poco eficaz como insuficiente. Antes que conseguir una disminución de los desequilibrios en las cuentas públicas, las medidas aplicadas han provocado un hundimiento de la demanda interna que si bien ha favorecido una disminución de las importaciones y, como consecuencia, una reducción coyuntural del déficit por cuenta corriente, provoca al tiempo un retroceso de la actividad económica y del empleo que hace imposible seguir avanzando en la tarea de equilibrar las cuentas públicas y exteriores.

Tampoco las denominadas reformas estructurales del mercado laboral o del sistema bancario han mejorado nada. Por el contrario, las reformas laborales han afectado negativamente a los derechos de la mayoría y su capacidad de compra, mientras que el poder contractual de las empresas se amplía y fortalece a costa de debilitar la negociación colectiva y la capacidad de intervención sindical. La inacabada reforma de los sistemas bancarios ha conseguido desviar hacia el sector público y el conjunto de la sociedad los costes generados por la pésima gestión de sus responsables y el fortalecimiento de su solvencia, pero no ha logrado restablecer el crédito.

A pesar de ello, los gobiernos de los países periféricos han adquirido con las instituciones europeas y con los acreedores el firme compromiso de aplicar esa estrategia conservadora de salida de la crisis, a espaldas de la ciudadanía e incumpliendo gran parte de sus programas electorales. No parecen tener en cuenta los devastadores efectos que se están produciendo y que suponen una situación insostenible para millones de personas que han perdido sus empleos, no pueden acceder a puestos de trabajo que no existen, no cuentan con la protección social que deberían ofrecerles las instituciones públicas y han dejado de disponer de las rentas y los derechos efectivos que les permitan sentirse y ser considerados como ciudadanos y ciudadanas.

La persistencia y el agravamiento de la crisis, el fracaso evidente de las políticas aplicadas y la debilidad y escasa visibilidad de las alternativas políticas y económicas alientan el desánimo, la desconfianza, el temor y la frustración de las sociedades. Por ello, han comenzado a ser permeables a ideologías y prácticas populistas e insolidarias que desatan y alimentan pulsiones antidemocráticas y xenófobas que pueden hacerlas cada vez más insensibles a las penalidades de una parte de sus conciudadanos.  

Pero la evidencia del callejón sin salida al que nos conducen el endurecimiento de los recortes y sus consecuencias sociales han alumbrado también la indignación de muchas personas, masivas protestas sociales y huelgas que exigen un nuevo horizonte y otras soluciones.

Los economistas críticos vinculados a ECONONUESTRA nos sentimos parte del movimiento social de indignación y protesta y compartimos sus objetivos de cambiar el actual estado de cosas y construir alternativas que supongan un nuevo orden de prioridades de la política económica que responda a las preferencias expresadas democráticamente por la ciudadanía.

La propuesta de discusión que se plantea con este texto pretende contribuir y servir de cauce para un debate social que permita avanzar en la reflexión colectiva sobre los problemas de muy diferente tipo, no sólo económicos, que aparecen asociados a la crisis y a las políticas de austeridad y recorte que se han impuesto. La elaboración de nuevas políticas económicas no debe dejarse en las manos exclusivas de los círculos de “expertos” poseedores de un supuesto conocimiento económico universalmente válido, sino que debe partir de  un proceso de debate y elección política que corresponde a la mayoría de la sociedad. Confiamos en que ese debate y un mayor conocimiento de los problemas económicos y sociales, los intereses en juego y los poderes presentes harán más fuerte al movimiento social de indignación y protesta, conseguirán la retirada de las políticas de austeridad y permitirán dar nuevos pasos en la construcción de una estrategia alternativa que, partiendo del respaldo de la mayoría, sea técnica y políticamente viable.

Así comienza el borrador de Manifiesto elaborado por ECONONUESTRA con el objetivo de presentarlo a todas las personas y organizaciones interesadas en impulsar un debate social que pretende alentar un cambio sustancial en las políticas de austeridad que se están aplicando y modificar el rumbo insolidario y antipopular que sigue la Unión Europea. La experiencia de movimientos como el 15-M, las protestas y huelgas sindicales y, en suma, la indignación y la movilización ciudadana deben ser un acicate para denunciar los efectos negativos de la salida conservadora a la crisis que se está imponiendo y los intereses de las poderosas elites económicas y sociales que esconde. Lejos de caer en el pesimismo y la resignación, el colectivo de economistas críticos y progresistas agrupados en ECONONUESTRA apelamos a la ciudadanía para realizar un esfuerzo cívico y democrático que aliente la denuncia de los recortes, la defensa de los derechos e intereses de la mayoría social y la construcción de una alternativa que debe ser económica, pero también social y política.

Nota: Todas las personas interesadas en participar en este debate son bienvenidas y podrán encontrar en http://www.economy4youth.com/es/ o en la página web de ECONONUESTRA la propuesta íntegra de borrador de Manifiesto que vamos a debatir, la forma de participar y los comentarios, críticas y análisis que se vayan aportando. 

Los países periféricos en una Europa fracturada
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