lunes 18/10/21

Las falacias de los actos económicos patrióticos

La crisis de Spanair ha significado el fin de un sueño de grandeza de una parte de la sociedad catalana.  Este sueño se inició el 22 de marzo de 2007, en el acto efectuado en IESE y preparado por una amplia campaña de propaganda de La Vanguardia.

La crisis de Spanair ha significado el fin de un sueño de grandeza de una parte de la sociedad catalana.  Este sueño se inició el 22 de marzo de 2007, en el acto efectuado en IESE y preparado por una amplia campaña de propaganda de La Vanguardia. En este acto promovido por una mal llamada "sociedad civil" catalana, en realidad determinados "lobbies" de poder, se pretendía, bajo la excusa de una descentralización de los aeropuertos y la creación de un "hub" de conexiones internacionales en El Prat, la privatización de dicho aeropuerto.Toda la propuesta rayaba en la inconsecuencia.  Se confundía el hecho de incrementar las conexiones internacionales con la constitución de un "hub", enfrentado a Barajas sin tener en cuenta que ni éste puede ser considerado un "hub".  En Europa en realidad sólo hay cuatro "hubs" reales, repetimos que son centros aeroportuarios de conexiones internacionales, Paris, Londres, Amsterdam y Frankfurt. Pero eso era igual para un imaginario nacionalista que debía alcanzar el objetivo básico: la privatización del aeropuerto de El Prat. Y si se quería un "hub", debería haber una compañía de bandera centrada en el aeropuerto. Y así salió la aventura de Spanair. Hay que decir que poca gente se atrevió a cuestionar el acto del IESE, estaba mal visto y uno podía ser acusado de antipatriota. De hecho sólo CCOO de Cataluña se manifestó en contra, planteando que el país tenía otras prioridades más urgentes como eran los ferrocarriles de cercanías, regionales o mercancías. Incluso la UGT asistió al "aquelarre" de los "lobbies".

Después del acto del IESE se acumularon los despropósitos. Se habló de una compra de Spanair por parte de empresarios catalanes. La compañía estaba en venta por SAS, a coste “0” por su mala situación, pero precisaba de capital para poder continuar. A la hora de la verdad la aportación de los empresarios que habían llenado el IESE fue simbólica. Y fueron las administraciones públicas las que hicieron la práctica totalidad de la aportación, la Generalitat, de la mano del conseller Castells, y el Ayuntamiento de Barcelona básicamente. La inversión y los préstamos públicos se han acumulado a lo largo de estos años hasta alcanzar los 140 millones de euros. A pesar de ello la compañía ha quebrado, dejando a más de 4.000 trabajadores, entre directos e indirectos sin trabajo y unas deudas de unos 340 millones de euros. 

Pero  parece que este país no aprende. En un momento político de recortes y rebajas de impuestos directos por parte del nacionalismo conservador de CiU, con el apoyo de la derecha españolista del PP, estos se saca de la manga una nueva y abstracta "propuesta patriótica": Todos juntos para lograr un Pacto Fiscal que Madrid nos niega.  Y se convoca a toda la sociedad catalana.  Parece como si el acuerdo  permanente de recortes CiU-PP no existiera, y que la culpa de todo fuera de Madrid que nos ahoga. Y se convoca de nuevo a todos a apoyar al Gobierno de Mas. Y de nuevo, ahora en el Ateneo, los "lobbies" claman por un Pacto Fiscal abstracto y no definido, y esta vez acompañados, creo que de forma errónea, por los sindicatos catalanes.

De momento la jugada parece que le ha salido bien al Gobierno de CiU, ha logrado distraer la atención de su política conservadora de recortes del estado del bienestar. Pero esto puede durarle poco. Mas o menos hasta que deba concretarse la propuesta, entonces se verá que no hay una única propuesta y que bajo el mismo nombre hay diversidad de opiniones de difícil unificación.

Al día siguiente del acto Artur Mas, decía al "Frankfurter Allgemeine Zeitung", (está de moda entre los políticos de derechas españoles y catalanes publicitar sus actuaciones en la prensa extranjera), que apoyaría al Gobierno del PP en la política de austeridad y en la reforma laboral.

Algunos tendrían que reflexionar que no es buena idea ir de acompañantes de actos de apoyo de quién es el adversario. Y el adversario de la izquierda y del sindicalismo catalán es hoy la derecha se diga Merkozy, Rajoy o Mas. 

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