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jueves. 18.08.2022

La Ética en manos de Aznar, Acebes y Zaplana

NUEVATRIBUNA.ES - 9.11.2009...y que son un regalo para la prensa, que puede dedicarse a hacer chascarrillos y disfrazar con el humor informaciones tediosas y sin ningún calado.La contradicción, sin embargo, se convierte en descarada cuando se produce sin que medie un lapso de tiempo que justifique el olvido o cuando lo que contradice es un hecho o una declaración que tuvieron una repercusión determinante para la historia de un país.
NUEVATRIBUNA.ES - 9.11.2009

...y que son un regalo para la prensa, que puede dedicarse a hacer chascarrillos y disfrazar con el humor informaciones tediosas y sin ningún calado.

La contradicción, sin embargo, se convierte en descarada cuando se produce sin que medie un lapso de tiempo que justifique el olvido o cuando lo que contradice es un hecho o una declaración que tuvieron una repercusión determinante para la historia de un país. Y, ateniéndonos a estas consideraciones, José María Aznar es la encarnación misma del descaro.

Aznar, en la lección inaugural de la UCAM, ha pedido a la Justicia que caiga con todo su peso sobre los implicados en casos de corrupción y a los partidos políticos que "pongan el máximo celo en detectar y desautorizar a los vividores de la política que a todos nos avergüenzan y nos repugnan". Al mismo tiempo, hemos sabido que la UCAM va a poner en marcha una cátedra de la que el ex presidente es titular "extraordinario" y que contará como ponentes, entre otros, con los ex ministros Jaime Mayor Oreja, Ángel Acebes y Eduardo Zaplana.

Y yo me pregunto: ¿Qué pinta Zaplana, un 'vividor de la política', colaborando en la cátedra del nuevo azote de corruptos y cargos públicos de dudosa honestidad? La frase más célebre de Zaplana es la de "me metí en política para forrarme". De hecho, el ex alcalde de Benidorm, ex presidente de la Generalitat Valenciana, ex ministro de Trabajo, ex portavoz del Gobierno con Aznar y ex portavoz del PP en el Congreso de los Diputados decidió dejar la política cuando le obligaron a abandonar la primera línea y empezó a perder dinero. Entonces, fichó por Telefónica por un salario que las fuentes más prudentes sitúan entre los 500.000 y los 600.000 euros al año.

Con ser todo ello suficientemente revelador de su dimensión ética como político, no olvidemos tampoco que estuvo siete años al frente de la Generalitat valenciana, hasta 2002, por lo que es de suponer que algo sepa de los trajines, como diría Fraga, que han desembocado en la gigantesca trama de corrupción que ahora se investiga. Quizá algún día tenga que explicar el asunto Terra Mítica, que fue una de las grandes aportaciones de su presidencia, y que se reveló como otra monumental estafa.

Ángel Acebes es otro político que abandonó la política en cuanto intuyó que la actividad privada, al frente de su bufete de abogados, podía resultarle mucho más rentable. Pero es que, además, Acebes fue ese ministro de Interior que con tanto ahínco pretendió convencernos el 13-M de que los atentados del 11-M habían sido cometidos por ETA y no por una célula islamista. Suponemos que lo haría por encargo de su jefe, que en aquellos momentos no era otro que José María Aznar. Es decir, que Aznar es plenamente consciente de que su antiguo subalterno mintió deliberadamente sobre aquellos acontecimientos.

Claro que también Aznar mintió cuando nos metió en la guerra de Irak con el falso pretexto, urdido en estrecha complicidad con sus colegas Blair y Bush, de que estábamos al borde de la extinción por culpa de las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein. En consencuencia, no deben repugnarle tanto como proclama ciertas 'mentirijillas' ni algunos comportamientos que sólo un 'vividor de la política' podría adoptar sin que se le moviera ni un pelo de la cabeza.

La pregunta final es ¿qué pintan los tres, Aznar, Acebes y Zaplana, impartiendo doctrina desde una cátedra de 'Ética, Política y Humanidades'? ¿O es que no lo había mencionado? Sí, esa es la cátedra que le han creado a su medida en la Universidad Católica San Antonio de Murcia, la UCAM, para el curso académico 2009-2010.

No se si los asistentes aprenderán algo de ética. Pero no cabe duda de que si quieren medrar en política, al precio que sea, es más que recomendable que se apunten.

La Ética en manos de Aznar, Acebes y Zaplana
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