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jueves. 02.02.2023

La protección social y los servicios básicos bajo el “estado de alarma”.

Las medidas recién tomadas por el Gobierno del PP, son las más duras, radicales y corrosivas para la ciudadanía desde 1978.

Las medidas recién tomadas por el Gobierno del PP, son las más duras, radicales y corrosivas para la ciudadanía desde 1978.

En un mes se mutila el Estado del Bienestar, se exprime a los trabajadores y el nuevo Presidente del Gobierno, no solo no se digna a explicar lo que va a hacer antes de celebrar su primer Consejo de Ministros, no solo no asoma la cabeza tras las primeras medidas adoptadas, sino que su Vicepresidenta, declara que Rajoy no comparecerá en el Congreso para informar hasta el 30 de enero y una vez celebrados 5 Consejos de Ministros. Eso se llama facilitar la labor de control parlamentario de la oposición al Ejecutivo. Me recuerda a Esperanza Aguirre en el Parlamento Autonómico,

Lo peor no ha llegado nos dicen, pero lo peor será que día a día, escándalo tras escándalo sobre los recortes, nos vayamos acostumbrando y la excepcionalidad, el desconcierto y la frustración de la ciudadanía ante la pérdida de poder adquisitivo y ante la pérdida de prestaciones y servicios básicos se convierta en normalidad. Recuerdo estos días posteriores a las fechas navideñas la Felicitación del Secretario General del PSM, Tomás Gómez que hablaba de resignación como si fuera el preámbulo, por desgracia, de lo que está por venir como no nos rebelemos.

Tenemos que reaccionar de inmediato ante tanto ensañamiento con lo social y la oposición debe exigir, criticar y no transigir con el tiempo, forma y contenido de terminadas medidas. Hay que superar la crisis, pero al mismo tiempo y en paralelo hay que tomar medidas sociales que permitan avanzar y garantizar derechos creando puestos de trabajo, dinamizando la economía e incentivando el consumo. No se puede eliminar el déficit de golpe cargando el sacrificio sobre las clases medias, que es la clase trabajadora de nuestro tiempo, porque quiebra el Estado, tal y como lo entendemos en el siglo XXI.

A Rajoy le pondrán una medalla Sarcozy y Merkel a cambio de sacrificarnos a todos. ¿merece la pena solucionar el déficit en un tiempo record a cambio de que los jóvenes no se puedan emancipar porque han eliminado la ayuda a alquiler de vivienda, a cambio de que no puedan ir a la Universidad porque se han incrementado desorbitadamente los precios de las matrículas de la Universidad y se han eliminado las becas, a cambio de eliminar servicios sociales que atienden a domicilio a mayores que necesitan ayuda para valerse por sí mismos, a cambio de garantizar el derecho a salud mediante una sanidad pública, a cambio de recortes en la educación pública…….. ?

El PP ha ganado unas elecciones, pero nunca dijeron que harían esto. Más que representar a la ciudadanía con un mandato de las urnas, actúan como comisarios del poder financiero y los mercados a merced de las directrices de Alemania y eso se podría llamar “fraude político y agresión a nuestra dignidad humana y honradez colectiva”.

Por citar algunas medidas, se ha subido el IRPF y el IBI, además de congelar el sueldo a los funcionarios y el salario mínimo interprofesional un plan amplio de lucha contra el fraude fiscal.

Se ha anunciado el necesario adelgazamiento del Sector Público, como si de un mero trámite se tratara. Supondrá muchos despidos y la precarización y pérdida de derechos laborales si las empresas pasan a manos privadas. Todos sabemos que con la extinción de organismos y empresas públicas, la Administración titular de las competencias y de tutela, tiene la obligación de subrogarse en todos los derechos y obligaciones tras la liquidación, incluidas las relaciones laborales. En este sentido, si son deficitarias o no son rentables para la Administración las pondrán en manos privadas, lo que garantizará el negocio privado con lo público y el peligro de muchos puestos de trabajo para que sea rentable. ¿A cuanta gente afectará? Muchos trabajadores ya están agotando su prestación por desempleo y el Gobierno, en lugar de pensar en cómo solucionar esto prepara para este año nuevos récords en las cifras del paro.

¿Hasta dónde llegaremos? El neoliberalismo puro y duro defiende la concepción del Estado en su mínima expresión y su intervención mínima, la crisis es la excusa para recorrer un camino y llegar a un final con difícil vuelta atrás, si se van borrando huellas. En estos días me viene a la memoria una época que no conocimos y que la estudiamos en los libros de historia en la que el Estado se ceñía al ejército, a la recaudación, al orden público, a la Justicia y poco más y la sociedad se dividía en clases sociales con grandes desigualdades y carencias.

Todavía recuerdo a Mariano Rajoy utilizando a los parados para hacer demagogia barata contra el Gobierno socialista poniéndose en una cola del paro y declarando "La gente va a la cola del paro porque lo necesita, no porque no tenga otra cosa que hacer”. Pues bien, Sr. Rajoy, para hacer lo que usted está haciendo, obligar a la gente a ir a ese túnel de desesperanza que es el INEM y poner a la gente en esa cola del paro que usted utilizó para golpear al Gobierno socialista sin ayudar y cruzarse de brazos hasta la caída del adversario político a costa de las cifras del paro para tener el poder político. Ni cien días, mejor que dimita, ante comportamientos miserables e indignos de un dirigente político y nos deje tranquilos sin sus recetas regresivas.

Se me olvidaba, también recuerdo la visita de Rajoy en diciembre de 2010 a un comedor social y el titular de un periódico que decía “Rajoy se da un baño de realidad social”, “con esta acción, Rajoy quiso hacer público su compromiso con las personas necesitades”. Mi curiosidad es, ¿este año también ha ido? Estoy segura de que no, porque este año su delantal se lo ha puesto en Moncloa y la receta es mandar a muchos a comedores sociales y a las colas del INEM, que tan buenos resultados le ha dado. Dimita Sr. Rajoy y no suspenda nuestros derechos y nuestros servicios, los que nos hemos ganado y los que pagamos todos con gran esfuerzo.

Medidas que afectan a nuestras vidas, a que muchos puedan comer, merecen ser planteadas directamente por el Presidente del Gobierno dando la cara en los medios de comunicación y en el Congreso de los diputados para que la oposición pueda defender lo que usted no quiere. Su comportamiento encierra la suspensión de nuestros derechos y la ciudadanía se encuentra indefensa. ¿Era eso lo que quería la mayoría?

La protección social y los servicios básicos bajo el “estado de alarma”.
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