viernes 3/12/21

La contaminación atmosférica en Madrid al rojo vivo

nuevatribuna.es | 19.01.2011El problema endémico de la contaminación atmosférica vuelve a ponerse de actualidad cuando el Ayuntamiento de Madrid, por boca de su concejala de medio ambiente Ana Botella, admite el fracaso de las medidas que se habían propuesto tomar para cumplir en 2010 con la normativa europea.
nuevatribuna.es | 19.01.2011

El problema endémico de la contaminación atmosférica vuelve a ponerse de actualidad cuando el Ayuntamiento de Madrid, por boca de su concejala de medio ambiente Ana Botella, admite el fracaso de las medidas que se habían propuesto tomar para cumplir en 2010 con la normativa europea. Al hacer balance del pasado año en este aspecto, la concejala ha tenido que reconocer públicamente que la media de las emisiones de dióxido de nitrógeno (NO2 ) ha superado el límite establecido por la Directiva 2008 / 50 de la Unión Europea sobre calidad del aire, de 40 microgramos por metro cúbico y se ha situado en 44 µg / m3. Argumenta el Ayuntamiento que, sin embargo, se ha bajado mucho de cifras anteriores (desde los 64 µg / m3 del año 2000), pero no dice nada del cambio de lugar de las estaciones de medición que han sido trasladadas de algunos de los puntos más contaminados a otros menos “comprometedores”.

En cualquier caso, Botella eleva el tiro y pone su mira, no en el problema real que significa que los madrileños respiren constantemente un aire lleno de tóxicos que, según todos los estudios y alguno muy reciente, determinan el incremento de patologías cardiorrespiratorias, sino en la legislación comunitaria.

Para la concejala, si el Ayuntamiento no es capaz de saltar la barrera de la contaminación, pues lo que hay que hacer es poner el listón más bajo y santas pascuas. O sea, que el límite admitido sea mayor, que no se exija tanto a las ciudades. Porque de tomar auténticas medidas, como se está haciendo en la mayoría de las grandes urbes europeas, nada de nada.

Los ecologistas y las asociaciones de vecinos claman en vano. La apuesta de Gallardón y del PP por el moderno centauro, mitad coche, mitad persona, es total, no en vano la parte mayoritaria de la enorme deuda que, como otra boina contaminante, asfixia a Madrid, es fruto de las desproporcionadas infraestructuras destinadas a que los vehículos a motor puedan cruzar permanentemente en todas direcciones y dimensiones la capital. Botella asevera que es imposible tomar medidas para reducir el tráfico urbano al 50 %. Es imposible porque ni se lo plantean. Está más que demostrado que los ciudadanos, cuando se facilita el acceso y utilización del transporte público y paralelamente se limita el uso del transporte privado, combinando la posibilidad de ambos sistemas de transporte, con aparcamientos disuasorios de proximidad en puntos de intercambio, se opta por dejar el coche en casa o en las afueras de la ciudad. Pero se ha hecho muy poco en ese sentido.

La realidad es que la lucha contra la contaminación atmosférica debe ser una prioridad para cualquier partido que aspire a gobernar con un mínimo de sentido común en las próximas elecciones municipales, porque la salud pública así lo exige. Existen fórmulas avaladas en otros países y no necesariamente basadas en peajes, que estimulan el uso del transporte público y limitan el privado. Lo que ocurre es que si no se está convencido de ello, no se va a hacer nada más que maquillaje.

Mientras se vuelve a hablar de este problema, hoy día 19 de enero, a las 9:00 horas, se ha registrado en la estación automática de medición de la calidad del aire de la Avenida de Ramón y Cajal, 145 microgramos por metro cúbico de dióxido de nitrógeno, más de tres veces y media lo indicado como media anual por la norma europea y en la estación de Méndez Álvaro, 45 microgramos por metro cúbico de partículas PM 10 y 30 de partículas PM 2,5, producidas por la combustión de vehículos diesel, por encima de lo que señala la norma (25 µg / m3 ) y más del doble de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud.

Al margen de debates jurídicos, la cuestión de fondo es que no se trata de un problema legal, sino de un problema de salud y nos va la vida en ello.

Pedro Díez Olazábal participó en la fundación del Sindicato de Enseñanza de CC.OO y ha estado siempre vinculado a los movimientos sociales. Ha desempeñado los cargos de Alcalde de Arganda del Rey, diputado de la Asamblea de Madrid y Vicepresidente Tercero, portavoz en la Comisión de Medio Ambiente y Presidente de la Asamblea de Madrid.

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