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sábado 21/5/22

La abominación tiene nombre: Sánchez Dragó

NUEVATRIBUNA.ES - 26.10.2010Ver, y oir a Sánchez Dragó confesar que se “cepilló” (perdonen que no aplique la literalidad a sus palabras, pero me da cierta repugnancia) a dos niñas de 13 y 14 años en Tokyo es duro. Pero oír que fueron ellas (“esas putitas vestidas con falditas muy cortas y tacones muy altos”) las que le violaron, ha rayado lo humana y moralmente admisible.
NUEVATRIBUNA.ES - 26.10.2010

Ver, y oir a Sánchez Dragó confesar que se “cepilló” (perdonen que no aplique la literalidad a sus palabras, pero me da cierta repugnancia) a dos niñas de 13 y 14 años en Tokyo es duro. Pero oír que fueron ellas (“esas putitas vestidas con falditas muy cortas y tacones muy altos”) las que le violaron, ha rayado lo humana y moralmente admisible.

Eso sí, ha aplicado lo que él considera pericia y lo ha contado cuando ha sido sabedor de que el posible delito ya ha prescrito.

Son las confesiones a Albert Boadella de quien definitivamente ha pasado de ser un pseudo escritor a ser un perfecto “pedófilo soplagaitas”.

La excentricidad ha dado paso a la desnudez de la sinvergonzonería en grado supino.

Lo malo de querer estar siempre en el candelero es que hay que esforzar el discurso hasta límites insospechados.

Es probable que cuando Sánchez Dragó oiga las reacciones a sus palabras, y se dé una ducha de agua fría, se percate de que tal metedura de pata no tiene vuelta atrás.

A partir de ahora será visto como Sánchez Dragó, “El Pedófilo” y será algo irrefutable, porque es como él mismo se define según la transcripción de sus propias palabras.

Y es que la derecha, ya no es lo que era, oiga.

Éste se declara pedófilo como quien reconoce que ha cogido unos kilos y que ahora le quedan mejor los pantalones de la talla 42.

A Salvador Sostres (columnista, o algo así, de El Mundo) le da por decir que nuestros abuelos eran unos machotes porque tenían mujer fija, amantes y les sobraban fuerzas para acudir a aliviarse con fulanas; al Alcalde de Valladolid, como buen ejemplar ibérico de bellota, mire lo que mire se le aparecen morros (yo creo que su subconsciente le traiciona y se acuerda de alguno de sus congéneres); a García Serrano, insigne “periodista”, hijo de periodista y católico en efervescencia cerebral le parece normal llamar a una Consejera (da igual el nombre y el lugar)“zorra repugnante”.

Claro que, ahora que lo pienso, esta porquerización de determinadas personalidades de la rancia derechona viene por ese afán tonto de no querer entender que el respeto, la igualdad y la responsabilidad en los actos sexuales no conlleva el abuso y el vilipendio a mujeres y niñas.

No sólo las mujeres son las víctimas de semejantes aberraciones. Rodrigo de Santos, ex concejal de Palma de Mallorca, miembro del ultracatólico grupo religioso Legionarios de Cristo, padre de 5 hijos, firme defensor del modelo de familia “tradicional” y feroz crítico de la celebración de matrimonios homosexulaes, fue condenado a 13 años de cárcel por abuso de menores en locales de ambiente gay que frecuentaba muy a menudo.

Es probable que a izquierda y a derecha se produzcan casos de esta índole. Y, en ambos casos, es despreciable.

Lo que sucede es que hay una parte de esta sociedad que está harta de ver cómo estos “conservadores de la moral según las costumbres” cometen los actos más deleznables sin que los suyos experimenten ni un leve sonrojo.

Lo de Sánchez Dragó parece un hito insuperable, pero agárrense, que las pintan pardas.

Leire Díez Castro- Presidenta de Red Laica por la Igualdad y la Diversidad

La abominación tiene nombre: Sánchez Dragó
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