jueves. 23.05.2024

Huelga General en Euskadi. Cuando lo poco gusta y lo mucho cansa

nuevatribuna.es | 27.01.2011Es curiosa la proliferación huelguística de los sindicatos vascos, tres en año y medio, es cuando menos paradójica. Y además, sencillas de entender: pura inquina política.De otra forma, no se podría entender: si fuera por las pensiones, todavía no se ha aprobado el Decreto Ley.

nuevatribuna.es | 27.01.2011

Es curiosa la proliferación huelguística de los sindicatos vascos, tres en año y medio, es cuando menos paradójica. Y además, sencillas de entender: pura inquina política.

De otra forma, no se podría entender: si fuera por las pensiones, todavía no se ha aprobado el Decreto Ley. Además, no han querido participar en la Mesa de Diálogo Social y la tasa de paro en Euskadi es diez puntos menor que la de la media del estado.

Además, son como los niños rebeldes de la familia. Necesitados de hacer cosas, cuando menos raras, para hacerse notar ante el resto. Suelen montar las huelgas antes o después que los sindicatos mayoritarios (UGT y CCOO) por aquello de no perder protagonismo.

Acostumbrados como estaban a los tejemanejes que se cocían en Sabin Etxea y que se costeaban a cargo de los sufridos contribuyentes vascos, ahora vagan en nubes de rabia y desazón por la pérdida del trono de reyes.

Ni les importa la economía ni nada que se le parezca. Lo que importa es seguir órdenes y mandatos nacionalistas por si acaso vuelven y disfrazar con máscaras carnavalescas cualquier posible y futuro problema.
Es cierto que en Euskadi hay crisis, la misma que en el resto del estado, de Europa y del mundo mundial. También que todo sindicato agota las vías del diálogo antes de convocar una acción del calibre de la huelga general.

Pero los sindicatos nacionalistas son diferentes. El diálogo les da pereza si no saben de antemano que la causa vasca, la identitaria, la de pertenencia a la vasquidad social, no es lo primero que se pone en la mesa. Ellos primero vociferan, gritan y salen. Además, sin miedo a salir solos y perderse en medio de una sociedad mucho más responsable que ellos, afortunadamente. En el fondo es la rebeldía adolescente de la inmadurez. La rabieta y las malas mañas.

Lo triste es que, en un mal momento en el que la unión, la fuerza, la responsabilidad, trabajo, ideas, progresismo y cohesión han de ser las premisas para salir adelante, los irresponsables de siempre hagan lo que mejor saben hacer: irresponsabilidades.

No obstante, los ciudadanos son muy inteligentes y saben quiénes son los que siguen practicando el discursismo hueco y quiénes, con trabajo y sin estridencias, son los que contribuyen a la salida de la crisis y a empezar a ver el sol tras la larga tempestad.

Leire Díez Castro | Presidenta de Red Laica para la Igualdad y la Diversidad

Huelga General en Euskadi. Cuando lo poco gusta y lo mucho cansa
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