martes 17.09.2019

Hablemos en serio

NUEVATRIBUNA.ES - 7.6.2010...y no aceptar acríticamente la imposición de las medidas exigidas por Alemania, fundamentalmente, y apoyadas por el resto.
NUEVATRIBUNA.ES - 7.6.2010

...y no aceptar acríticamente la imposición de las medidas exigidas por Alemania, fundamentalmente, y apoyadas por el resto.

Dicho lo cual, me parece lamentable que el principal partido de la oposición de este País, o sea, la alternativa a gobernarnos, quiera hacernos “comulgar con ruedas de molino” y repita para ello una y otra vez, intentando el malabarismo de que la mentira se acabe percibiendo como “la gran verdad”, que el responsable de la crisis es el presidente Zapatero y que su continuidad es el principal obstáculo para salir de la misma.

A extender esta idea están consagrados en cuerpo y alma ellos y sus tertulianos afines.

Da igual que todos recordemos que la crisis mundial la fabricaron los usureros especuladores. Por cierto, lejos de estos parajes.

Da igual que la incrementaran los bancos y las aseguradoras que quebraron y a las que los estados, incrementando la deuda pública (entonces no importaba el incremento de la deuda) hubieron de rescatar para evitar la quiebra del sistema financiero.

La receta que se dio entonces para facilitar la salida de la crisis, fue que se potenciara la inversión pública y se relajara el déficit público de los estados. Cuestión que fue avalada por varios nobeles de economía y por la propia administración Obama. Salida keynesiana de la crisis creo que se denominó. El déficit se reduciría después, cuando los datos de crecimiento económico lo permitieran.

Y por si faltaba algo para este esperpento, ahora nos sale la señora Cospedal con que si los sindicatos no defienden a los trabajadores, ahí está su partido, el PP, para hacerlo. No, no es una desvergüenza más, es puro esperpento de esta desmemoriada representante del Partido Popular, que no debe recordar que la última reforma contra los trabajadores de este País la hizo su partido y fue motivo de la última huelga general convocada por los sindicatos.

La gran diferencia hoy es que tanto el problema como la verdadera solución se llama Europa.

La eterna confluencia y cohesión europea se encuentra frente a sus graves contradicciones. Y lo hace en medio de una crisis para la que no tiene recuerdos ni precedentes. Donde la tentación del sálvese quien pueda ha parecido guiar algunas de las decisiones de la administración alemana de la señora Merkel.

El giro copernicano dado al modo de afrontar la salida de la crisis en Europa tiene mucho que ver con esta reformulación de la derecha europea: lo que tocaría ahora es una época de ahorro a través de recortar los gastos sociales hasta donde sea necesario, y al mismo tiempo recortar la inversión pública aunque ello suponga prolongar la salida de la crisis y los dolorosos datos de paro.

Esta es la situación. Por eso afrontarla exige una respuesta europea. Y es aquí donde se echa en falta una propuesta de la Confederación de Sindicatos Europeos (CES). Una propuesta para una salida de la crisis que incremente la cohesión. Una salida que afronte los problemas de decisión que arrastra la Unión Europea. Donde se aproveche la salida de la crisis y la necesidad de reducir costes para poner en marcha un sistema europeo de defensa integrado…

Porque no es posible, ni deseable, ni eficaz, que la respuesta a una imposición europea de este calibre, tengan que ser las huelgas puntuales de Grecia, España y luego Francia o la misma Alemania. No amigos, lo que está en juego es algo demasiado importante como para dejarlo sólo en manos de los políticos. La CES tiene una magnífica ocasión para hacerse oír.

Martín Landa - Sindicalista

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