sábado 14.12.2019

El peor día en la historia de Haití

NUEVATRIBUNA.ES - 19.1.2010Según el embajador de Haití en Estados Unidos, estamos ante el que puede ser catalogado como el peor día de la historia del país.Puede haber miles y miles de muertos, hoy todavía imposibles de evaluar. Lo último que nos ha llegado es que según datos de Cruz Roja Internacional irían ya 70.000 muertos.La destrucción en la capital ha sido total.
NUEVATRIBUNA.ES - 19.1.2010

Según el embajador de Haití en Estados Unidos, estamos ante el que puede ser catalogado como el peor día de la historia del país.

Puede haber miles y miles de muertos, hoy todavía imposibles de evaluar. Lo último que nos ha llegado es que según datos de Cruz Roja Internacional irían ya 70.000 muertos.

La destrucción en la capital ha sido total. Incluso en los edificios construidos “más sólidamente”, como es el caso del Parlamento o de la Hacienda Pública, o el mismo Palacio Presidencial… Todo ha quedado destruido.

Ha sido un tremendo terremoto de siete grados con una fuerte réplica de 5,9 grados, pero sobre todo, el drama, es que se ha producido en un país que carece de todo: estamos hablando del país más pobre de América. Y eso multiplica el drama.

Porque estos mismos sucesos, por ejemplo, en Japón o en cualquier otro lugar relevante del llamado primer mundo, se hubieran saldado con ciertos desperfectos y quizás, alguna víctima, pero nada que pudiera asemejarse a lo ocurrido en Haití. Es el drama de la pobreza extrema.

Todos los países están mostrando su solidaridad ofreciendo ayuda de todo tipo para paliar, en la medida de lo posible, el tremendo drama de Haití. Surgen cuentas y peticiones de ayuda por todos lados, y la gente, muchas personas con el corazón encogido por la tremenda desgracia, están aportando sus donativos con la esperanza de que ayuden a mitigar la desgracia del pueblo haitiano. Pero el drama para el pueblo de Haití, aparte de la destrucción provocada por el terremoto, es que no hay ninguna estructura que permita una rápida distribución de las ayudas. Lo más eficiente que había era la delegación de la ONU que permanecía estable desde el año 2004, desde los enfrentamientos provocados ese mismo año por los restos de la guardia pretoriana de la terrible dictadura del ex presidente Chevalier (los temibles tom tom), que por cierto le costó la vida a un periodista compatriota nuestro, que cubría entonces la información de aquellos sucesos.

Bien, como les decía, la delegación de la ONU, que mantenía una amplia plantilla de 7000 soldados, 2000 policías encargados de poner algo de orden y de instruir a la propia policía haitiana, así como otros 500 funcionarios de todo tipo encargados de que las ayudas fueran bien gestionadas y de que el País pudiera funcionar tras los enfrentamientos y la corrupción que lo llevaron al punto de ser considerado como un estado fallido, ha sufrido también la pérdida de varios miembros y eso unido a la falta de cualquier otra estructura que garantice el reparto de las ayudas, está poniendo muy difícil su rápida y necesaria distribución.

Con poco más de ocho millones de habitantes y el francés y el criollo como idiomas oficiales, Haití es un claro ejemplo de país sin estructuras, sin compromiso de la administración colonizadora, y donde ni siquiera los escasos recursos minerales que posee pueden explotarse por la absoluta falta de las infraestructuras necesarias. El otro gran recurso posible, y que bien podría compartir con la República Dominicana, el turismo, hace ya muchos años que también pasa de largo ante la miseria extrema y la inestabilidad provocada por los enfrentamientos.

O sea, que estamos ante un drama grave, muy grave, y en medio de otro drama permanente; el de un país desestructurado, sumido en la extrema pobreza y en la corrupción.

Hoy el tremendo drama puntual ocurrido ha puesto a Haití, una vez más en el mapa. Solo espero que en esta ocasión, la ayuda internacional y la solidaridad tengan un mayor recorrido que en ocasiones anteriores.

Martín Landa - Sindicalista.

El peor día en la historia de Haití
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