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sábado 21/5/22

El Neo Thatcherismo Madrileño en la era Post Thatcheriana: Esperanza A.

El Debate del Estado de la Región de Madrid, deja el sabor amargo de la oportunidad perdida, como dijo el portavoz adjunto -PSOE Adolfo Navarro-, porque la presidenta de la Comunidad en un desmedido y descomedido aire de prepotencia ofende a la oposición y a los y las ciudadanos representados por estos cargos públicos, no escucha, da la sensación de que no le importa lo que pasa en la región.
El Debate del Estado de la Región de Madrid, deja el sabor amargo de la oportunidad perdida, como dijo el portavoz adjunto -PSOE Adolfo Navarro-, porque la presidenta de la Comunidad en un desmedido y descomedido aire de prepotencia ofende a la oposición y a los y las ciudadanos representados por estos cargos públicos, no escucha, da la sensación de que no le importa lo que pasa en la región.

Eso sí, la carga de demagogia y populismo está siempre presente, porque igual que inicia diciendo: “es un deber, con los madrileñosdar cuenta del año de gobierno” igual desprecia las ideas de la oposición ridiculizando y tergiversando a IU cuando sugiere que “aun viven en 1917” por estar en contra de la privatización del Canal Isabel II que se propone como una gran idea, para dinamizar la economía de la región. No respeta a los madrileños, cuando dice que “las leyes no traen los derechos”, refiriéndose a la Ley de Dependencia, que se vio obligada a aplicar y que con premeditación confunde con la ley de Servicios Sociales. La primera es un derecho exigible que promueve la autonomía personal, pero ella además, no reconoce que las asociaciones tienen derechos, lo que cree es que deben pedir ayuda, cuando le increpa la portavoz del PSOE por el abandono a la asociación de víctimas del 11M. Ahí muestra que su concepción del derecho es la caridad. Esto nos explica la forma sectaria de administrar el bien público, tratándose de subvenciones.

La postura radical, que mantiene en la defensa de las ideas neoliberales, aunque ella persiste en que lo que propone es “liberalismo” mas de lo mismo- la lleva a enfrentarse y corregir al líder nacional del PP, enfrenta y desoye los lineamientos de su propio partido, trayendo a la asamblea el debate de su partido, en ese persistente y poco velado deseo de ser la líder del partido.

Esperanza Aguirre nos recuerda a Margaret Thatcher: Es la dama de hierro a la madrileña, se cree en posición de la verdad. La Presidenta no se ha dado cuenta que el modelo neoliberal esta agotado. Incluso sus más fervientes promotores, ante la crisis en la que nos ha metido, piden regulación. El modelo se rompe y es que la especulación causada con la construcción, ha colapsado en Madrid. En todo caso ella persevera en el ladrillo y en su vocación por la construcción, porque la otra idea con la que propone recuperar la economía madrileña será la construcción de un gran centro de convenciones hotelero, pero nada más adelanto.

Aguirre nos dice que la ley de comercio que amplia innecesariamente los horarios y da todas las oportunidades a las grandes superficies, ha sido porque comprar de noche le parece feminista, menuda idea tiene de la conciliación familiar. Ni una palabra de esa realidad de paro en las mujeres y de esa realidad de discriminación cuando un 48% de madrileños ganan menos de 1.000 euros.

Hay un abismo profundo entre la Democracia moderna y lo que vivimos hoy: el cinismo hacia la política electoral y el giro hacia la política extra-parlamentaria, al más puro estilo autoritario de gobierno -característico de regímenes militares o incipientes democracias- para poder implementar las políticas neoliberales antipopulares de privatización de empresas públicas, promover los intereses privados, gobierna por decreto la privatización de las empresas públicas, cree que tiene un cheque en blanco, no hay diálogo social, se burla de la oposición en la Asamblea, no comparece, qué poco sabe de calidad democrática.

Su estilo ha sido incapaz de dar respuesta a los principales problemas que siguen aquejando a la sociedad Madrileña: altos índices de desempleo, trabajo en negro, pobreza y exclusión social; es decir los problemas de los “out cast”, según el Liberalismo y el Neo liberalismo, que hoy con gran desparpajo clama que las ganancias son privadas y las perdidas colectivas.

No respondió nada al grupo socialista, se quedo sin argumentos ante las evidencias del desmantelamiento de la sanidad pública, aunque haya más hospitales construidos, sin más camas, ni médicos, ni personal, a quién servirán? Eso si, serán inaugurados varias veces y se usarán para la propaganda partidista.

Un sabor amargo me ha quedado, porque las circunstancias imponen un gran diálogo social y concertación con las agentes sociales, un llamamiento a la sociedad en su conjunto para redefinir el modelo de desarrollo para la región, promoviendo un desarrollo industrial, una investigación para nuevas áreas productivas o para reforzar las existentes, un modelo con regulación que prevenga las incertidumbres y las hecatombes de dejarlo todo a la mano invisible del mercado y el sistema financiero.

Podríamos avanzar un poco más, hacia un modelo de crecimiento con equidad, cohesión social y solidaridad que una sociedad compleja y diversa, enfrentada a grandes retos, debe asumir para no seguir produciendo pobres en medio de la abundancia.
  • Yolanda Villavicencio Mapy es Diputada Socialista Asamblea de Madrid

El Neo Thatcherismo Madrileño en la era Post Thatcheriana: Esperanza A.
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