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domingo. 29.01.2023

Don Groucho Díaz Ferrán

NUEVATRIBUNA.ES - 28.12.2009Esto de escribir el mismo Día de los Inocentes tiene su aquel. Tanto que uno hasta piensa que Díaz Ferrán no es un pésimo empresario sino tan solo un incomprendido. Donde a unos le ríen las gracias a él, por lo mismo, le tratan peor que al mayordomo de Risto Mejide. Lo digo por esa versión que se ha marcado de aquella famosa cita de Groucho.
NUEVATRIBUNA.ES - 28.12.2009

Esto de escribir el mismo Día de los Inocentes tiene su aquel. Tanto que uno hasta piensa que Díaz Ferrán no es un pésimo empresario sino tan solo un incomprendido. Donde a unos le ríen las gracias a él, por lo mismo, le tratan peor que al mayordomo de Risto Mejide. Lo digo por esa versión que se ha marcado de aquella famosa cita de Groucho. Decía el genial cómico que nunca entraría en un club que admitieran socios como él. Pues bien, Don Gerardo, que sería otro gran cómico si no fuera porque quedarse en el paro no tiene ni puta gracia, ha venido a decir que él jamás subiría en un avión gestionado por su propia compañía. Más o menos el mismo espíritu pero con dispar recibimiento de crítica y público. En suma, otro estilo.

Tampoco habría que afearle esta confesión ya que si uno abre una fábrica de mortadela no por ello va estar privado toda la vida de comer jamón. Lo peor no es que él no viaje en sus propias aeronaves. Por mí como si tiene caducado el bonobús. Lo indecente es que un individuo con este currículo sobre sus holgadas espaldas represente a los empresarios de este país. Cierto es que la indecencia no tiene por qué estar reñida con la lógica. Por ello, a pesar de no ser un cargo al que se acceda por oposición, cualificado está de sobra. Bien está que la CEOE tenga como cabeza visible a alguien así para hacernos una idea de con quien nos jugamos los garbanzos.

Díaz Ferrán no deja de ser toda una radiografía de cómo entender las relaciones en el mundo del trabajo. Esa filosofía que aborrece el sector público excepto si su dinero, es decir, el de todos, sirve para evitar que un pasajero cabreado te parta la cara con una reproducción en mármol de la catedral de Burgos. Ya saben, si culo veo culo quiero. Una filosofía que ahora, como antes, y por mucho disfraz de master bilingüe en estrategia empresarial por la Universidad de Conneticut, consiste en explotar mucho, pagar poco, contratar por instantes y despedir por la filosa. Claro que hay excepciones. También cuenta la historia que una mañana Potxolo se levantó a las ocho.

Vaya en descargo de los patronos que este afán de convertir un contrato, cuando lo hay, en un exprimidor es algo que se escapa a su voluntad. Viene a ser como la incontinencia urinaria pero con número de la Seguridad Social. Sólo así se entiende que el paso de empleado a empleador suponga muchas veces la repetición de conductas que reprochabas cuando eras currito y que asumes cuando eres jefe. Conozco tantos casos de este tipo de mutaciones que sólo puedo creer que obedece a factores biológicos, a misterios científicos que se me escapan ya que hace tiempo que no veo los documentales de La 2. Y, con todo y con eso, Feliz Año.

Germán Temprano es escritor y periodista.

JAULA DE GRILLOS

Don Groucho Díaz Ferrán
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