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sábado. 24.09.2022

Dialogo social frente a frustración sindical en Euskadi

En Euskadi se esta dando un debate falso sobre cómo debe afrontarse el actual escenario sindical frente a la crisis. Por parte de los sindicatos nacionalistas se plantea la confrontación como única alternativa trente a la crisis.

En Euskadi se esta dando un debate falso sobre cómo debe afrontarse el actual escenario sindical frente a la crisis. Por parte de los sindicatos nacionalistas se plantea la confrontación como única alternativa trente a la crisis. La realidad es que esa confrontación no ha permitido mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos vascos, ni ha permitido desbloquear la negociación colectiva, ni ha evitado que el tejido industrial vasco se deteriore de una forma preocupante.

El paro y los ERE están creciendo de una forma muy importante, en un primer momento, Euskadi supero los primeros momentos de crisis al no verse afectada por la burbuja inmobiliaria, pero en este momento las cifras de paro y los ERE están creciendo de una forma exponencial. El paro ha llegado al 16% y crece en los últimos meses más que en el resto de España.

Ante esta situación la respuesta ha sido la convocatoria de cinco huelgas generales en los últimos tres años. El seguimiento ha sido irregular por la falta de unidad sindical en muchas de ellas y por lo tanto la sensación de frustración entre los trabajadores y trabajadoras ha sido evidente. La posición por parte de ELA negándose a la unidad sindical de todos los sindicatos para afrontar la situación de crisis, ha condicionado cualquier propuesta unitaria que supere la actual situación.

La argumentación para defender esa posición es de una frivolidad que roza con lo ridículo, considera a los sindicatos confederales unos sindicatos pactistas y que detrás de la defensa del dialogo social hay una política de acompañamiento a la política neoliberal imperante. Para justificar esa posición, se apuesta por una política de supuesta confrontación permanente que lleva a cuestionar cualquier movilización confederal en España o de la Confederación Europea de Sindicatos, de la que forma parte, habiendo apoyado en su Comisión Ejecutiva la huelga del 14 de Noviembre pero no apoyándola en Euskadi. Se pretende mantener a Euskadi en una isla al margen de la realidad europea y ajena al movimiento sindical europeo y mundial.

El debate sobre las formas de afrontar una situación como la actual con una simpleza como esta, deja en una situación de debilidad al movimiento sindical. El sindicalismo confederal no entendemos el dialogo social como una muestra de debilidad, sino todo lo contrario, lo que pretendemos conseguir es que la capacidad de movilización nos permita al movimiento sindical salir fortalecidos de esta situación de crisis. El dialogo social ha permitido al movimiento sindical avances en temas muy sensibles para los trabajadores (mantenimiento del sistema público de pensiones, medidas para mayor estabilidad en el empleo a través del contrato relevo,etc.). Se da la paradoja, que el contrato de relevo ha sido utilizado de forma generalizada en Euskadi y se ha intentado hacer creer a los trabajadores y trabajadoras que era un logro de un dialogo que no ha existido en Euskadi. Lo mismo se podría decir de lo conseguido en la jubilación anticipada en empresas en crisis que ha permitido que las situaciones sean menos traumáticas para los trabajadores y trabajadoras

Para los sindicatos confederales el dialogo social es una parte más del conflicto social que tenemos que gestionar ,lo gestionamos en los ámbitos más próximos para el trabajador como es la negociación colectiva, como en ámbitos superiores donde defendemos intereses generales de todos los trabajadores y trabajadoras. El dialogo social nada tiene que ver con el sindicalismo colaboracionista ni con el sindicalismo institucionalizado y distante de los trabajadores y trabajadoras. El sindicalismo confederal no puede caer en un sindicalismo frustrante y que no de salidas a los trabajadores y trabajadoras .La movilización es una parte del conflicto social pero siempre que se pueda, el conflicto tiene que tener una salida favorable para los trabajadores y trabajadoras

La situación de la negociación colectiva en Euskadi tiene un nivel de parálisis muy preocupante y puede llevar a la negociación colectiva sectorial, como consecuencia de la reforma y con la connivencia de ELA que apuesta también por una negociación únicamente en el ámbito de la empresa, a su práctica desaparición. Esta posición, se justifica también en ese supuesto modelo de confrontación y no dialogo, porque se parte de que la correlación de fuerzas sindical es más favorable para los sindicatos en el ámbito de la empresa. Lo que nadie ha conseguido explicar es que va a pasar con el 90% de empresas que no tienen representación sindical y si la tienen, es de una debilidad muy importante sin el amparo del convenio sectorial provincial.

Movilización si y dialogo social también, la movilización por la movilización puede llevar a los trabajadores y trabajadoras a la frustración y a la desmovilización. Movilización con resultados es el objetivo. De esta crisis tenemos que salir con un movimiento sindical más fortalecido.

Dialogo social frente a frustración sindical en Euskadi