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miércoles. 17.08.2022

Se derrumba el PP

Una de las lecturas que se han hecho de estas elecciones es que el bipartidismo sigue vivo, pero en decadencia.

Las elecciones del pasado domingo 24 de mayo sirvieron la sociedad española expresó su voluntad de cambio. Hastiada de una derecha que ha llevado al empobrecimiento a gran parte de la población por su corrupción, despilfarro y mala gestión.

El PP aunque siga siendo el partido más votado no logra mayorías absolutas, lo de pasar el rodillo será cosa del pasado. Podrá gobernar en algunas comunidades y ayuntamientos pactando con Ciudadanos.

35 millones de personas se han expresado con su voto, un 27 por ciento lo hizo por el PP,  y un 25 por ciento por el PSOE. Se consolida Podemos como tercera fuerza en el panorama político, recogiendo el malestar ciudadano y obligando a regenerarse al PSOE. Unos atisbos de regeneración, que le ha permitido mantenerse como segunda fuerza en todo el Estado. No en la capital de España donde el referente de decencia es Ahora Madrid con Manuela Carmena a la cabeza, próxima alcaldesa tras 24 años de gobierno del PP.

La participación subió en las comunidades de Madrid, Cataluña y País Vasco. Cabe resaltar el triunfo de Barcelona en Comú con Ada Calau a la cabeza, rezagando a los independentismos, tal vez porque a la ciudadanía lo que ahora le preocupa y mucho, es la recuperación de los derechos sociales perdidos. No ha sido menor el drama del sobreendeudamiento que ha arrojado a tantas familias a la calle, por parte de la voracidad que representa el poder financiero en este país.  

Madrid

El PP gana las elecciones pero pierde la mayoría absoluta al lograr 47  escaños, frente a los 37  de PSOE y 27 de Podemos, Ciudadanos logró 17 diputados. La formación de Ignacio Aguado será la llave de gobierno para Cristina Cifuentes. Lo importante es que el PP tendrá una oposición fuerte, ya no podrá  aplicar el ordeno y mando de otras épocas en las que al mejor estilo tacheriano de Esperanza Aguirre. Quien imponía su voluntad y su capricho.

La esperanza de que nuevos tiempos vengan nos ilusiona, porque Ciudadanos le obligará al PP a la regeneración y transparencia que no han querido hacer para darle su apoyo. Eso ya es una ganancia pírrica.

El ayuntamiento de Madrid logrará ser gobernado por el cambio representado en Manuela Carmena, símbolo de decencia en política. En Valencia Rita Barberá abandonará la alcaldía.

La ciudadanía solicita diálogo y acuerdos en torno a las propuestas que han votado. Los partidos deben tener en cuenta que este nuevo escenario fue precedido por la lucha en la calle, y esta ha llegado al gobierno para hacer los cambios que la movilizaron, de tal manera que las negociaciones estarán centradas en las demandas ciudadanas que se han plasmado en las ofertas electorales, transparencia, decencia en política, reducción de privilegios, control de la banca, oposición a la corrupción y rescate de los derechos sociales.

Sólo contemplando estos objetivos se podrá gobernar y recuperar la confianza de la ciudadanía en la política,  pensar en el interés general y luchar por una democracia real.

Por ello, los pactos y las negociaciones son lo de menos, lo importante son los programas de gobierno que se elaboren para dar coherencia a la voz de los ciudadanos con su voto. La historia no está toda escrita, el cambio continúa.

Relevante señalar que son tres mujeres las ganadoras y tres mujeres las mayores perdedoras. Mónica Oltra de Compromis, Ada Calau de Barcelona En Comú  y Manuela Carmena de Ahora Madrid son las heroínas de este cambio. Esperanza Aguirre, Rita Barberá y María Dolores Cospedal… las perdedoras en esta jornada electoral.  Representan una vieja forma de hacer política, la de la trampa y la corrupción, la de la burla y el desprecio a los ciudadanos. Ya son parte del pasado y no ningunearán al pueblo español.

Se derrumba el PP