sábado. 13.04.2024

Del lento ocaso de los bachilleratos nocturnos en la Comunidad de Madrid

NUEVATRIBUNA.ES - 5.6.2009Vecinas y vecinos del barrio San Cristóbal del distrito de Villaverde y la representante de los alumnos, demandaron el pasado miércoles a quienes gobiernan en la Comunidad de Madrid, que no se cierre el único bachillerato nocturno del distrito.
NUEVATRIBUNA.ES - 5.6.2009

Vecinas y vecinos del barrio San Cristóbal del distrito de Villaverde y la representante de los alumnos, demandaron el pasado miércoles a quienes gobiernan en la Comunidad de Madrid, que no se cierre el único bachillerato nocturno del distrito. Cuando se eliminan clases en un centro educativo, no por la inexistencia sino por inasistencia de quienes necesitan dicha educación, es que LA FUNCIÓN DEL ESTADO SOCIAL Y DE DERECHO, HA HECHO CRISIS, ALLÍ EN ESE ESPACIO PÚBLICO. La consejería de Educación ha asistido complacientemente pasiva, al proceso “espontáneo” de ausentismo educativo, y los hace por tanto, responsables de esta situación.

La decisión de cerrar el bachillerato, constituye un acto arbitrario, en tanto cuanto, no está razonado ni fundamentado. Desde la consejería se esgrime para su cierre la no asistencia de la población. Y nos preguntamos (¿se preguntaron?) si ha sido una decisión fruto de un diagnóstico de los motivos y/o tratamiento de las causas.

El derecho a la educación no puede seguir siendo considerado un artilugio que se pone en la vitrina del Estado, para que acceda el que quiera y pueda. El gobierno regional está obligado, como responsable de esta política, a promover activamente que la ciudadanía madrileña tenga acceso efectivo a la instrucción y educación, removiendo las trabas o los inconvenientes que ahuyentan a los ciudadanos de dicho Derecho.

La educación es un vehículo de igualdad de oportunidades y los poderes públicos deben realizar todos los esfuerzos para que, allá donde la población tiene más dificultades para el acceso, se implementen acciones positivas. Sólo con medidas sociales y con la participación de todos los concernidos se puede transformar el desgano de quienes por imperativo constitucional deben recibir la educación que los ha de liberar de la marginalidad y de un destino quizás de exclusión social o precariedad.

Desde siempre, quién acude a un bachillerato nocturno lo hace por voluntad, y aunque el alumnado para este curso 2008 – 2009 es de 41 en el IES Villaverde, en este mismo instituto se titularán el 50% de los alumnos del último curso nocturno. Una persona estudia de noche porque de día debe trabajar o buscar trabajo, porque no tiene recursos o se dedica a su familia de día. Sin embargo, este esfuerzo se premia con más obstáculos, con la mayor displicencia, y sin diálogo. Pero ya sabemos que quien todo lo ha tenido poco sabe de esfuerzo, y lo del diálogo es irrelevante para quien confunde poder con buen gobierno.

La supresión de los bachilleratos nocturnos en Madrid se ha llevado a cabo con nocturnidad y alevosía. Pero también, con el aprovechamiento de la superioridad que tiene el PP como partido gobernante, se prescinde de seis de los 34 nocturnos de un plumazo, para el próximo curso.

Si la razón que la consejería arguye es la pérdida de alumnado, y de una normativa que establece que para que exista un nocturno se requiere una matriculación de al menos 60 alumnos por curso o que se mantenga una asistencia del 42% por curso, ¿por qué no buscaron soluciones a esa pérdida paulatina? ¿Por qué no se difundió y promovió la matriculación? Y cómo no se iba a perder alumnado si cada año, en lugar de estimular la matrícula se dice simplemente que se va a cerrar, alejando así a los educandos.

Esta es una muestra, de la concepción privatizadora; una política que no asume la educación como instrumento transformador de desigualdades e inequidades sociales, haciendo de dicho derecho fundamental un privilegio elitista. El PP no gobierna para todos. La situación es grave y requiere que la Comunidad abandone su condición de sepulturero de la educación, y asuma el papel de médico que ausculta, analiza, diagnostica y trata la enfermedad, e incluso recurre a la cirugía, antes de quedarse sentado viendo huir de la escuela pública, al último estudiante, para declarar, entre gemidos fariseicos: Madrileños, la escuela HA MUERTO.

El pasado 27 de Mayo se entregaron a la Consejería de Educación más de 6.000 firmas de vecinos de San Cristóbal solicitando que no se cierre el bachillerato nocturno. Un recurso muy importante y querido por los vecinos, con una historia de más de 30 años, que con otras políticas favoreció el ascenso social de mucha de la población de Villaverde. Aún hoy los alumnos que llegan a la selectividad sacan buena nota. El abandono escolar que nos carcome en la Comunidad no se soluciona cerrando clases, se soluciona con una educación de calidad, con inversión, con profesorado motivado y suficiente para atender exitosamente la incorporación de la diversidad cultural en la escuela; y porque Villaverde es un crisol de culturas, que no está gestionado adecuadamente para aprovechar el enriquecimiento que ello supone.

Los vecinos piden la revocación de esta decisión arbitraria que menoscaba el derecho de 150.000 personas de participar de un derecho básico. Villaverde es un distrito donde la renta per cápita es la más baja de Madrid capital con 16.484 euros, una diferencia de más de 7.000 euros con respecto a Chamberí (el más alto en 2006). Aquí, se concentra población inmigrante y trabajadora, con tazas de desempleo del 61%. Mientras los centros públicos, de la zona tienen tantas carencias y necesitan inversión -lo dice el informe del grupo motor de la zona y los especialistas- el PP, demagógicamente, dice actuar con austeridad. Cierran el bachillerato nocturno y mientras invierten más dinero público en la red privada (por ejemplo: 180.000 metros cuadrados de suelo público cedidos en el 2008 para centros privados). Esa es la realidad, de la libertad de elección que tanto pregonan. Les darán la libre elección a los alumnos del nocturno de irse a estudiar fuera de su distrito después de una larga jornada de trabajo o de un búsqueda intensa de empleo.

Y nos seguimos preguntando: ¿qué va a pasar con todas las actividades que aún dan vida por la tarde al IES San Cristóbal? Qué pasara con el personal docente y no docente; la educación compensatoria; los grupos de apoyo; la biblioteca abierta y el programa PROA? En este IES donde el 60% es alumnado de origen extranjero (680 alumnos de 18 nacionalidades), ¿lo van a cerrar también?. Y la última pregunta urgente: ¿cuándo va a dialogar con los vecinos y vecinas?. Atiendan sus demandas, es lo que haría un buen gobierno.

Yolanda Villavicencio M. es diputada Socialista Asamblea de Madrid. Es licenciada en Económicas y Ciencias Empresariales, especialista en Cooperación Internacional al Desarrollo, especialista en Mujer y Desarrollo, máster en Migraciones y Relaciones Intracomunitarias y en los últimos ocho años ha dirigido la entidad AESCO, especializada en migraciones, cooperación al desarrollo y codesarrollo.

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