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domingo. 03.07.2022

Contratos "basura" para jóvenes y no tan jóvenes: todavía les tendremos que dar las gracias

NUEVATRIBUNA.ES - 3.3.2010El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha subrayado que el
NUEVATRIBUNA.ES - 3.3.2010

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, ha subrayado que el contrato de inserción para jóvenes del que este martes habló el director de Relaciones Laborales de la patronal, José de la Cavada, sólo era un "ejemplo" y dijo que "no está sobre la mesa ni se va a poner sobre ella" un contrato sin indemnización por despido ni derecho a paro. Concretamente, lo que el jefe de los empresarios ha dicho en Antena 3 es que "lo que ayer se comentó en un pasillo del Congreso es un ejemplo de lo que hay en Francia, pero hay otros contratos y lo que queremos es consensuar con los sindicatos un contrato para jóvenes, pero que no sea basura, sino todo lo contrario, un contrato que después se pueda enlazar con otro más estable".

En definitiva, Díaz Ferrán admite que lo que quiere la CEOE es pactar con los sindicatos un contrato para jóvenes "ad hoc", aunque niega que se trate de un contrato 'basura'. "Todo lo contrario, hay que hacer más contratos estables y con indemnizaciones en caso de ruptura del contrato similares a las del resto de Europa", asegura. Y para conseguirlo, se escuda no sólo en la alta temporalidad que caracteriza al mercado laboral español sino también en la necesidad de ofrecer a los jóvenes una "solución urgente" para que encuentren un puesto de trabajo.

Queda claro que a Díaz Ferrán le molesta el término "basura" que se aplica al contrato del que este martes habló De la Cavada, pero no por ello se apea de la idea de que hay que hay que aplicar una fórmula específica para los jóvenes. No sólo lo ha dicho en Antena 3 sino que lo ha dejado escrito, negro sobre blanco, en un artículo que lleva su firma y que este miércoles publica El País. En él, vuelve a apostar por un abaratamiento del despido: "Nos pronunciamos por un nuevo contrato indefinido y estable con una indemnización intermedia entre el temporal y el indefinido. También convendría encontrar un contrato adecuado para jóvenes como se ha hecho en algún otro país europeo".

El presidente de la patronal le ha tomado gusto, además, a la 'flexiseguridad', ese concepto nacido en la década de los ochenta en Dinamarca y exportado a los países escandinavos, que alude a una nueva fórmula de concebir las relaciones entre trabajadores y empresarios basada en una mayor flexibilidad en los contratos y más empleabilidad, lo que conlleva necesariamente incrementar el nivel de formación y de incentivos por parte del Estado para permitir cambiar de empleo sin sobresaltos. Ese modelo, en su versión española, es lo que ha degenerado en el mercado dual que tanto se critica: el trabajo temporal, que concentra y soporta la flexibilidad del sistema, y los contratos indefinidos, en los que se concentra el componente de seguridad del modelo. No hace falta recordar que España no es Dinamarca. Nuestros niveles de protección social, a pesar de los esfuerzos por mejorarlos, no son los mismos. Y la formación profesional dista mucho de ser siquiera parecida.

En su artículo, Gerardo Díaz Ferrán apuesta por lo de siempre, esto es, la intermediación privada en el mercado de trabajo, la reducción de costes por cotizaciones a la Seguridad Social y la simplificación de los procedimientos administrativos hasta reducir la figura del juez a un papel puramente testimonial en los despidos colectivos o ERE: "Es fundamental que la intervención del juez en los despidos colectivos de esta naturaleza se limite a verificar la aplicación legal, en lugar de ser un intérprete de las decisiones empresariales que normalmente le resultan bastante ajenas".

En definitiva, todo indica que CEOE sigue adelante con su viejo ideario, el que ya defendía en julio cuando se rompió el diálogo social. Ahora, las condiciones del mercado laboral han empeorado, con un paro que sigue creciendo y con las expectativas de que se vuelva a crear empleo puestas, como pronto, a finales de año o principios del próximo. Todo ello refuerza a la patronal en sus exigencias de llevar a cabo "reformas de calado". La propuesta del contrato "basura" para jóvenes tiene toda la pinta de ser un exceso calculado para disponer de cierto margen de maniobra en la mesa de negociación. Así, Díaz Ferrán y los suyos podrán salirse con la suya (rebajar las indemnizaciones que la ley establece actualmente) y encima vanagloriarse de que nos han hecho un favor por renunciar al despido=coste 0. Todavía les tendremos que dar las gracias.

Contratos "basura" para jóvenes y no tan jóvenes: todavía les tendremos...
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