sábado. 18.05.2024

Catalunya: la independencia mucho más cerca

Se equivocan los que consideran que el soberanismo ha sido derrotado en estas elecciones. No coincido con la mayor parte de los análisis que se están haciendo de las elecciones celebradas el 25-N en Catalunya. En todas se refleja el fracaso de CiU, comparando la situación presente sólo con la reflejada en las urnas el año 2010.

Se equivocan los que consideran que el soberanismo ha sido derrotado en estas elecciones. No coincido con la mayor parte de los análisis que se están haciendo de las elecciones celebradas el 25-N en Catalunya. En todas se refleja el fracaso de CiU, comparando la situación presente sólo con la reflejada en las urnas el año 2010.

Desde mi punto de vista procesos políticos como el que se vive en Catalunya, hay que analizarlos teniendo en cuenta periodos electorales más amplios. Un periodo más largo tiene en cuenta factores muy relevantes como la crisis económica que vivimos desde 2007, los años de gobierno de la última legislatura de Rodríguez Zapatero, el brutal incremento del desempleo, la reforma de la constitución para limitar el déficit, los escándalos de la monarquía española y otros hechos relevantes que sería muy prolijo detallar.

En concreto, y dado que estas elecciones se han celebrado tan sólo dos años después de las últimas, considero que es mucho más correcto analizar el momento presente comparándolo con el resultado de la convocatoria del año 2006, y valorando no de forma exclusiva los diputados de cada formación, sino de forma prioritaria y determinante los votantes de cada opción.

No pretendo con este análisis arrimar el ascua a ninguna sardina, porque puedo garantizar que no tengo ninguna sardina que defender. Sólo pretendo aportar una visión diferente que pueda ayudar a la interpretación correcta de lo que está pasando por aquellas tierras.

Lo primero es destacar que ha habido un 14% más de participación. Eso es importantísimo y da mucho más valor y legitimidad a los resultados.

Han votado 675.000 personas más que en el año 2006. (3.657-2.982), y de ellas 468.000 han votado a opciones que apoyan la celebración de un referéndum para decidir sobre la independencia y 207.000 a las opciones no soberanistas (PSC-PP y Ciutadans).

Esto significa que las personas que se han movilizado ante “el órdago” lanzado por Mas, han sido mucho más proclives a los mensajes de independencia que los que se han movilizado para defender la situación actual.

Lo segundo más destacable, y que no está siendo reflejado en su auténtica dimensión por las peores expectativas reflejadas en las encuestas, es la tremenda e histórica derrota del PSC-PSOE.

El único partido que pierde votos y diputados con relación al año 2006 es el PSC-PSOE. En concreto 17 diputados que van a parar a CiU, 2; al PP, 5; a IcV, 1; Ciutadans, 6; y CUP 3.

En votos el PSC-PSOE pierde 273.000, un 33% de los 796.000 que le apoyaron en aquella fecha.

ERC, que aparece como la gran vencedora, alcanza los MISMOS diputados y aumenta su propio voto tan sólo un 18 %.

Es muy pronto todavía para saber cuales serán las consecuencias reales de estos resultados. Los analistas y dirigentes de cada partido harían bien en no dejarse llevar por las primeras valoraciones de los medios de comunicación y profundizar en los estudios sociológicos y pormenorizados de lo que han votado los catalanes.

Después que cada uno saque sus conclusiones.

Catalunya: la independencia mucho más cerca