martes 30/11/21

Carta abierta al precandidato Joan Coscubiela

Estimado Joan: Escribo en la lengua cervantina, porque aún a pesar de que hay quien dice que se me entiende todo, yo lo dudo, porque a veces no me hacen mucho caso… pero como ni yo soy Calimero, aquel pollito negro e incomprendido al que nadie quería, ni los amables lectores tienen por qué conocer detalles de la vida, por escabrosa que ella sea, vamos allá.

Estimado Joan: Escribo en la lengua cervantina, porque aún a pesar de que hay quien dice que se me entiende todo, yo lo dudo, porque a veces no me hacen mucho caso… pero como ni yo soy Calimero, aquel pollito negro e incomprendido al que nadie quería, ni los amables lectores tienen por qué conocer detalles de la vida, por escabrosa que ella sea, vamos allá.

Cuando vi que habías tomado la decisión de concurrir al proceso de nominación a la candidatura de ICV que despues deberá asociarse con mi EUiA, si o si (no jodan el inventito), la verdad es que me alegré y pensé que esta lista podía generar trempera verdadera, es decir, al fin uno de los nuestros, un sindicalista, alguien que sabe de qué va la cosa sería diputado, y que los votos que se puedan obtener pueden ir más allá de la exigua representación que ahora se tiene.

He constatado que tu candidatura concita adhesiones no-inquebrantables, adhesiones muy especiales… en nuestra tradición se mira a la gente con lupa, se le llama para  no importa qué consulta… te dicen aquello de “te he visto por la tele y pse, pse…”. Como se suele decir, es lo que hay, pero desde luego no has dejado a nadie indiferente, y eso está bien. Que hablen de uno aunque sea bien es motivo de una cierta satisfacción, al menos en mi caso.

¿En qué se basa mi alegría? Joan Coscubiela tiene a sus espaldas un gran bagaje que ha atesorado en sus largos años de dedicación al sindicato de CCOO, primero como abogado del ramo de la Construcción, después en Enseñanza y en el Gabinete de la CONC, luego en sus responsabilidades sindicales en la CONC y después como Secretario General de CCOO de Catalunya. Hemos votado juntos, nos hemos peleado en el interno pero nos hemos puesto de acuerdo en el externo para múltiples tareas. Voy a confesar que da un cierto morbo ver, aunque sea en sueños, una trifulca entre el diputado Joan y un Secretario de Estado nombrado por el PP que se llame José Mª… el uno diciendo que para ser representante de los trabajadores hay que ser graduado universitario por lo menos y el otro (Joan) diciéndole que la condición “sine qua non” para ello es tener intereses de parte y defenderlos… después ya los formaremos. Yo como soy más bruto le diría aquello que dijo en una ocasión un tal Vladimiro: “Nosotros enseñaremos a los cocheros y las cocineras a llevar los asuntos del Estado”.

Me imagino la escena, con una cierta sonrisa malévola: veo al Coscu explicando eso de que “no podemos seguir reproduciendo un modelo basado en los bajos salarios y en la precariedad, no podemos seguir externalizando los riesgos de un modelo productivo caducado”, veo a D. Mariano bostezando y el Coscu diciéndole “estoy hablando con Ud. aunque no entienda Ud. nada. Si atiende a lo mejor lo llega a comprender”… vamos, es que me troncho. Sólo por ello merece la pena este negocio, por la fina ironía que gasta este Coscu cuando explica cosas de gran profundidad ideológica, por ejemplo la centralidad del trabajo, la necesidad de buscar un nuevo modelo productivo, reconstruir el maltrecho derecho laboral… Mucha faena, pero como ha dicho Pep Guardiola, si trabajamos mucho mucho, si madrugamos mucho mucho no hay quien nos pare. Sólo debemos estar atentos hasta el último minuto y explicar el valor, la necesidad, lo mucho que cuesta mantener una política unitaria en las izquierdas nuestras…

 Pero como yo no soy ni seré diputado (de momento) me contento con formular este deseo-resolución: a) que los de ICV te nominen; b) que ICV y EUiA reediten la coalición; c) Que te reconozcan todos y todas “cum laude” como cabeza de la lista y d) que la lista ICV-EUiA saque medio millón de votos, por lo menos en la circunscripción de Barcelona, que era lo que sacamos en 1977 y 1979 para el PSUC.

Con ningún voto en contra y ninguna abstención, desde mi despacho de Fernández de la Hoz 12 1ª planta, en el que contribuiste con tu voto a colocarme, te devuelvo el favor. Espero verte por Madrid, en el AVE y en los tugurios de la Villa et Corte, en los que me refugio para ver los partidos del Barça. Estas son las elucubraciones nocturnas que te traslado, fruto quizá de la mierda de gol que nos han metido a última hora, todo por no salir a despejar la pelotita y mirarla para que el Thiago Silva nos la meta… y nosotros mirando. Que hay que estar por la faena y no quejarse más ni del árbitro ni del césped ni de la líneas, que hay que ser como Pep.

Con la esperanza de depositar determinada papeleta en la urna, te deseo lo mejor, como te dijo nuestro amigo común Miguel Peláez en diciembre de 2008.

Post-data: El Coscu fue de los pocos que sacó a Josep Cuní de sus casillas, en su programa de agri-prop “El Matí”, sólo por eso merece estar donde aspira.

Carta abierta al precandidato Joan Coscubiela
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