domingo. 14.04.2024

Candidatos viejos nuevos y reciclados

Viejos se llama a los partidos tradicionales, PP, PSOE e IU y por extensión a sus candidatos que portan variados emblemas: una gaviota; un puño y una rosa; y hay (o había) una hoz y un martillo.

Viejos se llama a los partidos tradicionales, PP, PSOE e IU y por extensión a sus candidatos que portan variados emblemas: una gaviota; un puño y una rosa; y hay (o había) una hoz y un martillo.

Doña Esperanza rezuma derecha por todos los poros, es diestra total y lo lleva con la naturalidad de quien no se imagina siendo otra cosa. Muy a lo Agustín de Foxá quien decía: “soy conde, soy rico, soy embajador, soy gordo, fumo puros y todavía me preguntan por qué soy de derechas”

Nuevos son los de las agrupaciones  en auge, subdivididas en proyectos dispares; el de los ciudadanos, que no necesitan insignias porque la llevan en la ropa de marca, y el de los politólogos, cuyos símbolos son la Tuerka y el candado. Los del cambio sensato y los del asalto a los cielos solo coinciden en que el eje izquierda-derecha ya no se lleva. Albert Rivera dice no creer en la lucha de clases y Pablo Iglesias solo mira hacia  arriba y hacia abajo. 

Reciclados son aquellos que sin haberse dedicado antes  a la  política institucional, y ante  la crisis democrática han dado un paso al frente desde su actividad profesional o intelectual.  Otros reciclados menos elogiables son aquellos que simplemente  han cambiado de equipo para seguir en la partida. Inés Sabanés estaba tan a gustito  en IU hasta que le avisaron de que ya había consumido todos los cargos públicos posibles y no había más. Entonces  se largó a otro sitio donde poner el contador a cero.

Ejemplos del tipo primero:

Aguirre. Doña Esperanza rezuma derecha por todos los poros, es diestra total y lo lleva con la naturalidad de quien no se imagina siendo otra cosa. Muy a lo Agustín de Foxá quien decía: “soy conde, soy rico, soy embajador, soy gordo, fumo puros y todavía me preguntan por qué soy de derechas”. No es como Javier Arenas que,  cuando era ministro de Aznar, decía: “este gobierno es de centro y este ministro de trabajo es de centro-izquierda”. Claro que Arenas siempre tuvo mucho morro.

Carmona. Pese a que lleva corbata  no va de tradicionalista porque ha surgido de los saraos mediáticos como los del tipo segundo. No se detuvo un minuto a llorar la desgracia de su amigo Tomas Gómez porque él necesita acción ¡pin, pan! y si es alcalde no nos vamos a aburrir, pues aunque no traerá las Olimpiadas algo se le ocurrirá. Para ser un novato se le ve muy seguro de sí mismo y seguramente no estará tan encantado de haberse conocido como Rosa Diez pero a veces lo parece. Es muy generoso de su parte que quiera bajar las abusivas multas de aparcamiento sabiendo que aliviaría el bolsillo de su rival popular que aparca donde le viene en gana.

Ejemplos del tipo segundo:

Errejón. No es candidato pero es el que les pasa las notitas. Decía en la Sexta sobre el resultado en Andalucía  que “no es una foto fija sino una película en movimiento” y al rato Teresa Rodríguez repetía esas palabras en su comparecencia. Algunos han intentado buscarle las vueltas  pero han desistido porque todas las madres le veían cara de inocente y entonces se fueron a por Monedero que si tiene pinta de malote. Errejón  cae mejor  pese a su  hablar un poco sabiondo que recuerda al Herrero de Miñón joven. 

José Manuel López. Dice que no hay que  revisar  por ahora los conciertos en educación.  Pensará que si su jefe aplaudió a rabiar al papa Francisco en el Parlamento Europeo, "¡Bien Bergoglio!",  quien es él para topar con la Iglesia en una simple Comunidad que no tiene ni lengua propia. Como buen argentino todo lo que habla Francisco está muy bien dicho,  pero ninguno de sus sermones  cuesta plata ni renuncia de privilegios como se reclama desde la sociedad laica y desde buena parte del mundo católico. Hace tiempo que se pide la reforma de la Constitución de 1978  pero pocos pedían anular el Concordato de 1953 cuya última revisión se hizo en 1979. Ahora lo pide el  PSOE y está muy bien, y si lo cumplen mejor aún.
Ejemplos del tipo tercero:

Luis García Montero. El poeta por Izquierda Unida y Gabilondo por el PSOE aportan savia nueva y alivio en ambas formaciones. Con una dilatada trayectoria  militante, García Montero se ha ofrecido para salvar de la debacle a IU en la Comunidad de Madrid,  debilitada por las puñaladas internas y  por el nuevo y voraz vecino.  Su apuesta por el mantenimiento de IU como fuerza de izquierdas no es seguro que la comparta Garzón, el menor,  quien prefiere diluirla en una imprecisa unidad popular.  Tania, decía lo mismo pero en dos días (48 horas justas) desistió del empeño y cogió su año sabático al final del cual ya nadie se acordará de lo de “no voy a entrar en Podemos punto”.

Si a García Montero se le ocurre pedir apoyo a  Anguita, mejor será que se lo piense dos veces porque Maillo tuvo la  ocurrencia de llevarle a un mitin, y el de la pinza  solo estuvo califal cuando habló de Podemos: “¡podemos confluir!, ¡podemos juntos!,  ¡a lo mejor podemos!,  ¿quien dice que no podemos?” y así hasta veinte veces.

Manuela Carmena. La candidatura de esta respetada jurista ha sido muy bien acogida en el campo progresista por su larga trayectoria en la abogacía democrática y en la judicatura. Sorprende  que ahora esconda o relativice su pasado de militante comunista como si fuera un sarampión juvenil  cuando en realidad estuvo muchos años en el PCE incluso en comités de dirección, fue en sus listas electorales y, en 1996  llegó al Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PSOE y de IU. En esta pre-campaña exhibe como un valor en si mismo la condición de independiente: “Nadie me encontrará en una militancia de etiqueta”, “Personas que quieren estar en un gobierno de personas, no de partidos”. Es verdad que en los partidos no escasean los  buitres ni los gansos pero el resto se supone que son personas.

Si llega a alcaldesa espero (de otros aspirantes también) que salve del abandono y de la destrucción la placa que, en la entrada de Atocha 55, recuerda la matanza de sus cinco compañeros en enero de 1977.

Candidatos viejos nuevos y reciclados