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lunes. 08.08.2022

Barcelona en noviembre: més que una ciutat

NUEVATRIBUNA.ES - 29.10.2009El próximo día 2 de noviembre, los representantes de los 189 países firmantes de la Convención sobre Cambio Climático mantendrán el último de los denominados encuentros informales que han ido jalonando el largo y tortuoso camino que va del incumplido Protocolo de Kioto, que caduca en 2012, al futuro Protocolo de Copenhague.
NUEVATRIBUNA.ES - 29.10.2009

El próximo día 2 de noviembre, los representantes de los 189 países firmantes de la Convención sobre Cambio Climático mantendrán el último de los denominados encuentros informales que han ido jalonando el largo y tortuoso camino que va del incumplido Protocolo de Kioto, que caduca en 2012, al futuro Protocolo de Copenhague. Podemos decir sin exagerar que en estos próximos días el futuro de la civilización (es un decir) va a pasar por la reunión de Barcelona. Será la última ocasión para llegar a un acuerdo previo que permita firmar en diciembre, en la capital danesa, el compromiso que puede evitar la mayor catástrofe conocida por la especie humana.

Si les digo la verdad, soy pesimista, como la mayoría de los que llevamos ya muchos años siguiendo este asunto. No digo que finalmente no se vaya a alcanzar un acuerdo de mínimos cara a la galería. Pero hasta el que propone la Unión Europea, con el Gobierno de Zapatero en vanguardia, sería insuficiente y eso que plantea reducir un 20 % de emisiones de los gases responsables del calentamiento global con relación a los que se emitían en 1990 e incluso llegar a la reducción del 30 % si las demás potencias industriales se ponen las pilas (renovables se entiende). Y sobre todo, sería tarde. Porque los científicos ya han dicho que hay que ir a reducciones más drásticas de hasta el 50 % , para no llegar a mediados de siglo con el agua al cuello (literalmente en todas las zonas costeras, incluidas las ibéricas), para que no se nos coman los mosquitos tropicales y sobre todo para que no nos comamos los unos a los otros.

En fin, que no es que la cosa vaya de apocalipsis, ni nada por el estilo, porque seguro que alguien quedará para contarlo, pero la crisis que sufrimos ahora va a parecer una crisis de la Señorita Pepis comparada con el batacazo por la caída de hasta un 20 % del PIB mundial y las consiguientes consecuencias humanitarias, económicas y políticas que son fáciles de imaginar. Pero la Unión Europea no da más de sí y se le nota el frenazo también en esto. Y menos mal que en EE.UU. está Obama, que está cambiando la política negacionista de la era Bush, pero si le está costando Dios y ayuda conseguir que 45 millones de americanos no se mueran en la puerta de los hospitales privados por falta de seguro médico, fíjense lo que le va acostar que las petroleras, capaces de montar la guerra de Irak, le permitan que se comprometa a algo serio en materia de ahorro de CO2 . Claro así se explica que en el Senado americano estén debatiendo a brazo partido aceptar reducciones de ¡hasta el 7 %! Y por eso se entiende también que los chinos (que no son precisamente unos ecologistas compulsivos) y los indios de la India, les digan que si se piensan que ahora que tenemos el cuarto lleno de humo hasta los topes por los purazos que se llevan fumando los desarrollados desde el comienzo de la revolución industrial, van a tener ellos que apagar sus modestos cigarrillos de picadura que acaban de encender. Los emergentes no tragan con reducciones a su costa solamente, quieren transferencia de tecnología y los más pobres piden que se les ayude para cuando las inundaciones por la subida del nivel del mar les obliguen a subirse al monte o a vivir bajo el mar (los de Maldivas ya han hecho un Consejo de Ministros submarino para ir haciéndose a la idea). Por todo ello, Barcelona será en este largo y cálido otoño, més que una ciutat, será la capital de la esperanza (con minúscula afortunadamente), porque en algo tendremos que seguir creyendo ¿no?.

Pedro Diez Olazábal participó en la fundación del Sindicato de Enseñanza de CC.OO y ha estado siempre vinculado a los movimientos sociales. Ha desempeñado los cargos de Alcalde de Arganda del Rey, diputado de la Asamblea de Madrid y Vicepresidente Tercero, portavoz en la Comisión de Medio Ambiente y Presidente de la Asamblea de Madrid.

Barcelona en noviembre: més que una ciutat
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