jueves 9/12/21

Asturias piedra en el zapato de Mariano Rajoy

Decíamos en enero cuando Francisco Alvarez Cascos anunció su candidatura a la Presidencia del Principado, y en consecuencia iniciar un proyecto político al margen del PP, que Mariano Rajoy sacrificaba el posible triunfo electoral en Asturias del PP, en aras de impedir que este se convirtiese en un superbaron dentro del partido, pues conocedor de la idiosincrasia y de los apoyos del personaje entendíamos pensaba que era mejor tenerlo fuera y así mantener

Decíamos en enero cuando Francisco Alvarez Cascos anunció su candidatura a la Presidencia del Principado, y en consecuencia iniciar un proyecto político al margen del PP, que Mariano Rajoy sacrificaba el posible triunfo electoral en Asturias del PP, en aras de impedir que este se convirtiese en un superbaron dentro del partido, pues conocedor de la idiosincrasia y de los apoyos del personaje entendíamos pensaba que era mejor tenerlo fuera y así mantener en calma la organización, que permitirle alcanzar un poder que más pronto que tarde cuestionaría su propio liderazgo con la posible creación de un ala “radical” dentro del partido, probablemente no se imaginaba entonces las consecuencias de esta decisión, pues sacrificar el probable triunfo electoral de una candidatura PP encabezada por Cascos es posible que fuese un coste soportable, pero sacrificar también la organización en la comunidad autónoma en beneficio de la aparición de otra fuerza política que le disputa su electorado es probable no estuviese bien calculado.

Después del los resultados del pasado día 25, y en plena resaca electoral, los análisis se multiplican y las posibles causas que motivaron los mismos tanto los andaluces como los asturianos son valoradas desde múltiples puntos de vista, seguro que de forma acertada. En ambos procesos hay factores comunes que han tenido influencia derivados de la acción de gobierno tales como: el miedo de la sociedad a las políticas puestas en práctica por mayorías aplastantes, la reforma laboral o las medidas que en materia económica se han tomado y las que se vislumbra puede llevar adelante o la alta abstención entre otras. El caso de Asturias contiene un factor diferencial que ha tenido un peso decisivo, que es la conocida división del voto de la derecha, pues si se sumasen los votos obtenidos por FORO Asturias y por el PP el triunfo de haberse presentado una sola candidatura es incuestionable no ya ahora sino en los anteriores comicios.

El panorama que dejan los mismos y a falta de escrutar el voto de los residentes en el extranjero que puede cambiar el resultado provisional y convertir a UPyD en partido bisagra es interesante de analizar, la posibilidad de que se diese esta situación es la que a mi entender menos compromete M. Rajoy pues en el caso de que el partido de Rosa Diez sea el árbitro le aligera de la responsabilidad de tener que apoyar a Álvarez Cascos en exclusiva, desde una posición de debilidad, que sin duda va a ser aprovechada por este, tal posibilidad existe aunque no es fácil que se materialice pues la diferencia de 177 papeletas mas que tiene que obtener el PSOE sobre Foro para arrebatarle el diputado en la circunscripción del occidente y visto el numero de papeletas recibidas por correo la empresa es bastante difícil, aunque se puede dar. El otro escenario posible, el que no se mueva el resultado provisional y entre los diputados de FORO y PP alcancen la mayoría absoluta es el que más le complica la vida a M. Rajoy, pues si pacta con A. Cascos lógicamente este va a ser presidente y desde esa posición va disponer de una capacidad enorme para en los tres años que restan de legislatura hacerse con el control de amplias zonas donde hoy domina el PP, lo que sin duda en futuras confrontaciones supondría la práctica desaparición de esta organización en el Principado y la consolidación definitiva del proyecto casquista. Por otra parte si no apoyase la investidura de A. cascos y de esa forma permitiese que gobernase la izquierda, reforzaría el argumento de la “pinza “en el que este baso la convocatoria de elecciones lo que supondría también un elemento de desgaste entre la base electoral de muy amplio calado que a medio plazo tendría unas consecuencias similares a las descritas anteriormente, lo que lleva a la conclusión que sea cual sea la decisión que tome el PP. en Asturias, M. Rajoy no tiene facil el quitarse “la piedra que tiene en el zapato” con la que no contaba y la que no supo o no quiso quitarse en su momento pues para ello debía de “Descalzarse en Asturias” y su falta de decisión se lo impidió y en política dejar que el tiempo haga puede tener consecuencias nefastas.

Asturias piedra en el zapato de Mariano Rajoy
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