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martes. 28.06.2022

¿Una tregua?

NUEVATRIBUNA.ES - 8.9.2010Siguen sin querer enterarse. Por favor, que alguien les explique que no es tiempo de treguas ni de nuevos intentos de vender peines como hacían los charlatanes de feria hace ya demasiados años.
NUEVATRIBUNA.ES - 8.9.2010

Siguen sin querer enterarse. Por favor, que alguien les explique que no es tiempo de treguas ni de nuevos intentos de vender peines como hacían los charlatanes de feria hace ya demasiados años. Que alguien les diga que lo único que sí pueden hacer, todavía y no por mucho tiempo, es una declaración de que abandonan definitivamente las armas y que se comprometen, como todo hijo de vecino, a respetar la democracia con todas sus imperfecciones que entre todos intentaremos corregir sin recurrir a “primos zumosol” cuando no se decida lo que nos gusta.

El comunicado de ETA, como siempre, como en todos los casos anteriores, luce una paranoia digna de análisis. Siguen con el tótem de la territorialidad (todo un clásico) que siempre nos dedican a los navarros. Ya saben eso de que sin Navarra no hay nada que hacer a pesar de que a la inmensa mayoría de la población navarra (70% aproximadamente en todas las encuestas realizadas con todo tipo de preguntas y planteamientos) no quiera saber nada de una autonomía conjunta, porque por encima de su entelequia de País está el sentimiento de sentirse navarros y españoles.

Y también como siempre, con una grandilocuencia digna de mejor causa, exponen que “su lucha por la libertad del pueblo vasco” ha sido y va a seguir siendo su responsabilidad…Sin delegaciones y reservándose el papel de seguir haciendo de “primo zumosol” cuando lo estimen pertinente.

De la miseria provocada en las conciencias de sus acólitos, ante los asesinatos de concejales o periodistas por el mero hecho de pensar de forma diferente, no hay ni media palabra, también como siempre.

Señalan que “uno de los quehaceres de ETA ha sido abrir nuevos escenarios en la lucha de liberación del pueblo vasco”, ¡qué desfachatez! Al tiro en la nuca, a la extorsión, a la violencia en general… ahora resulta que se la quiere presentar como “la carta necesaria que ha servido para abrir nuevos escenarios”…

¿Y esto pretenden que pueda servir de algo -aparte de incrementar nuestra indignación- para la normalización de la vida política en Euskadi y en Navarra?

En otras treguas hemos sido muchos -yo desde luego entre ellos- que a pesar del enorme escepticismo que siempre nos han provocado las declaraciones de ETA, queríamos ser positivos y respaldar al gobierno de turno en sus intentos por lograr que se acabara con los asesinatos y con la extorsión.

Cuando la banda terrorista ETA dio por acabada la tregua anterior volando los aparcamientos de la terminal cuatro de Barajas y asesinando a dos humildes inmigrantes, hubo consenso social y político en que “nunca más”, en que aquél era el último capítulo de la historia de supuestas negociaciones para que la banda abandonara las armas. Lo siguiente tendría que ser definitivo y sin vueltas atrás.

Hoy estamos en ese punto y aparte. No hay por tanto tregua que valga. Sólo nos vale como final ese punto en el que digan que abandonan definitivamente las armas y que sienten todo el dolor causado con tantas muertes absurdas.

Ese es el punto de llegada definitivo, el único que sirve a estas alturas para que la normalización sea posible en la vida política del País Vasco y de Navarra, sin ningún tipo de atajo.

La verborrea y todo lo demás del último comunicado de ETA no sirve para nada. Si acaso habría que decirles aquello de que “para este viaje no hacían falta alforjas”.

Martín Landa - Sindicalista

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