martes. 23.07.2024

¡Sencillamente indignante!

Ya sabemos que los tiempos y las circunstancias suelen hacer cambiar la apreciación que tenemos de algunas cosas. De forma que ahora, en los momentos de crisis y de tantas necesidades de muchas personas...

Ya sabemos que los tiempos y las circunstancias suelen hacer cambiar la apreciación que tenemos de algunas cosas. De forma que ahora, en los momentos de crisis y de tantas necesidades de muchas personas, vemos con mucha mayor indignación algunos comportamientos que hasta aquí, habían quedado en la esfera de la ética o la falta de la misma, en el ámbito personal.

Estoy pensando en las dietas que pagaban las Cajas de Ahorros, en los blindajes con bajas millonarias que se firmaban a sí mismos los altos directivos de estas entidades públicas, en los planes de pensión a la carta y millonarios…, y en tantas otras situaciones que ahora resultan, sencillamente, especialmente indignantes e insoportables.

Hay dos cosas, fundamentalmente,  que han hecho cambiar o agudizar la apreciación de la gente. Una, la situación de permanentes recortes, pagos, copagos y repagos, que se vienen imponiendo con la excusa de que no llega el dinero para su mantenimiento. Y dos, que la información está haciendo, en este tema, bien su trabajo, en el terreno abonado de la situación actual.

Hemos podido ver como la fiscalía anticorrupción y algunos jueces empiezan a tomar cartas en el asunto, y en lo que, amplias capas de la población esperan que sea sólo el principio, piden penas de cárcel para algunos directivos por auto asignarse pensiones millonarias en planes de pensiones contratados a espaldas de los órganos de control (aunque ello no libra de responsabilidad a los citados órganos de control).

Unos lo hacían de esa forma, y otros como les decía, estableciendo cláusulas millonarias de blindaje ante posibles ceses.

La noticia que ha saltado esta misma semana afecta a los directivos de Caixa Penedés, pero si la fiscalía anticorrupción y la judicatura quieren seguir el hilo de los atracadores de “cuello duro” a las Cajas de Ahorro en España, mucho me temo que no se libraría ni la Iglesia de tener que dar con algunos huesos ilustres en prisión con su flamante Caja quebrada en Andalucía.

Y de una indignación parecida, resulta el hecho que hemos conocido también esta misma semana, al respecto del Partido Popular; que mientras recorta en los más necesitados (dependencia, parados, pensionistas, sanidad y educación pública…) paga sobre sueldos a sus cargos públicos con el dinero de todos los ciudadanos. Sí, como lo oyen, con el dinero que perciben de los presupuestos y de las instituciones del Estado que se financian con nuestros impuestos.

El Partido Popular sobre paga a sus cargos hasta con algo más de cincuenta mil euros al año, percepciones que  reciben en concepto de “gastos de representación” los diputados y senadores populares que forman parte de su Ejecutiva Nacional, y lo mismo todos los que tienen alguna responsabilidad en el Partido en la calle Génova.

Incluso cargos institucionales como la Presidenta de Aragón, que reconocía ante una emisora de radio que cobra de su partido 15.000 euros además de los algo más de 80.000 que cobra como presidenta. O el de Murcia, que percibe 18.000 euros, o la líder en Cataluña y senadora  del Partido Popular que cobra más 108.000 euros, entre partido, Senado y Parlamento Catalán…

¿Cómo van a ser conscientes de la realidad que se está viviendo en este País  “de jauja” para todos ellos?

En estos tiempos especialmente duros, con más de seis millones de personas en paro, con millones de hogares en los que no entra ni un euro; es especialmente indignante que,  quienes hacen el discurso de la austeridad y de la necesidad de recortarlo todo, lo estén haciendo sólo para “el prójimo”, mientras ellos siguen  tan agustito…

¡¡Sencillamente indignante!!

¡Sencillamente indignante!