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domingo. 26.06.2022

¡Qué cosas tiene mi Güemes!

NUEVATRIBUNA.ES - 23.2.2009Sin duda influenciado por la presencia en Madrid de El Pensador de Rodin, Güemes no ha querido ser menos. Ha roto a reflexionar aun a riesgo de tener que pedirse la baja y recluirse en un balneario a causa del titánico esfuerzo.
NUEVATRIBUNA.ES - 23.2.2009

Sin duda influenciado por la presencia en Madrid de El Pensador de Rodin, Güemes no ha querido ser menos. Ha roto a reflexionar aun a riesgo de tener que pedirse la baja y recluirse en un balneario a causa del titánico esfuerzo. Después de repasar varios tomos de ciencia jurídica, unos legajos de teoría marxista y unas simples chuletas de psicología aplicada ha colegido que Garzón es un juez “gorrón y socialista”. Qué gran capacidad de síntesis. Por algo, además de guapo y brillante consejero de Espe y yerno del pluripresunto Fabra, es secretario de Comunicación de su partido. Para que se hagan una idea es como si nombran a Herodes para el cargo de Defensor del Menor.

En esta época de amenaza de deflación se agradece que abra la boca porque no sólo sube el pan sino que hacen lo propio los buñuelos y las sardinas pica pica. Es una lástima que el toque Sunsilk de su cabello le impida mesárselos para no despeinarse. Si pudiera hacerlo, y espolear de ese modo más su sesera, tendríamos ante nosotros a un intelectual que dejaría a Ortega y Gasset, a los dos juntos, a la altura de un analfabeto funcional. Qué miras de Estado. Qué grandes aportaciones. Que templanza.

Antes de elaborar esta compleja tesis sobre la personalidad de Garzón ya apuntó, así, sin darse importancia, que la cacería recordaba a los tiempos de Franco. Tan joven y tan nostálgico. Lo que hubiera dado Juanjo por inaugurar un pantano rodeado del cuerpo de Coros y Danzas de la Sección Femenina. Mucho mejor verse en pantalla grande en el No-Do que espiado en un pésimo vídeo recién levantado. Eso sí, a falta de pan, bueno es Telemadrid.

Su meteórica y brillante carrera política no es fruto de la casualidad. Su trabajo le ha costado. No es fácil levantarse a las ocho de la mañana para las tomas de posesiones como alto cargo después de haber trasnochado en Pachá. Lo cierto es que desde niño ya apuntaba maneras. Mientras otros se pedían un balón o un geyperman a los Reyes; él pedía un triciclo oficial con chófer. Por eso cuando habla de gorrones sabe bien lo que se dice. Una eminencia.

No en vano, su jefa y gurú espiritual, Esperanza La Indefensa, organizó un congreso de ‘filoseros’ con motivo de la inauguración de los Teatros del Canal. En plena crisis, se gastó doscientos millones de pesetas de todos los madrileños en llenar la andorga y regar el gaznate de unos cuantos elegidos para la gloria. No tuvieron que pagar nada aunque sí tuvieron que soportar un concierto de Nacho Cano. Quien algo quiere algo le cuesta. No es de extrañar que, con esta ejemplar política de austeridad, luego les parezca un escándalo hasta que no se les cobren los posit del despacho a los ministros.

Claro que para hablar de escándalos bastante tenemos con la dichosa cacería. A su lado, el Watergate fue un malentendido. Como uno se copiaba en los exámenes de Derecho y no se recicla desde los tiempos del juicio de Salomón, desconocía las nuevas tipificaciones del Código Penal. Por eso no sabía que ahora cazar sin licencia es un delito execrable y que unos golfos se lleven el dinero de los contribuyentes se considera una simple trastada. O es eso o que uno lee y oye lo que no debe. Lo que no quita para que el ministro en cuestión hubiera pagado ya por la jornada cinegética. Y no me refiero en euros.

Germán Temprano es escritor y periodista

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