martes 15.10.2019

Las lágrimas de Pablo Iglesias

Amor hacia las personas que han sufrido vejaciones, humillaciones, dolor, persecuciones, palizas, acosos, torturas… personas a las que se refería Pablo Iglesias cuando pedía al gobierno que retirara la condecoración al merito policial a “Billy el niño”

Las lagrimas de Pablo Iglesias en el Congreso de los Diputados son también las mías. Desde siempre he escuchado que los hombres no lloran, pero la vida me ha enseñado que ellos también lloran, que los sentimientos se exteriorizan, que llorar puede ser hermoso, porque no solo se llora por tristeza o rabia, también se hace por empatía y por amor.

Amor hacia las personas que han sufrido vejaciones, humillaciones, dolor, persecuciones, palizas, acosos, torturas… personas a las que se refería Pablo Iglesias cuando pedía al gobierno que retirara la condecoración al merito policial a Antonio González Pacheco, conocido por los demócratas de este país como “Billy el niño”.

Empatía con personas que han sido torturadas durante el franquismo que aun están vivos, y otras que aunque no están con nosotros, su memoria nos acompaña. Personas a las que recordar es un acto de amor. Memoria, amor y lagrimas.

Estamos acostumbrados a que algunos políticos exterioricen ira, risas, burlas, cinismo. Hoy hemos escuchado al Ministro de Interior al referirse a “Billy el niño” decir: “si todo lo que acaba de relatar estuviera reconocido en una sentencia, que sepa que no hay ningún diputado de esta Cámara que podría pensar que es merecedor de la condecoración y que hubiera caído todo el peso de la ley".

Pero no es frecuente ver lágrimas en los ojos de nuestros políticos, aunque si en los ojos de las personas que sufren sus decisiones: en los desahuciados, parados, pensionistas... Hoy hemos visto las lágrimas en el parlamento y yo siento que esas lagrimas también son mías, también son nuestras.

Las lágrimas de Pablo Iglesias