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Campaña electoral

Foto: Flickr PSOE
Foto: Flickr PSOE

Las movilizaciones del 8 de Marzo y los “viernes sociales” han marcado la campaña electoral durante la semana pasada.

El año pasado el movimiento feminista dio un gran salto al lograr una movilización sin precedentes. Había dudas de que el nivel del pasado año pudiera repetirse, pero  este año también ha sido un gran éxito: las manifestaciones en muchas ciudades han sido de las más numerosas del año. La lucha por la igualdad efectiva en todos los órdenes de mujeres y hombres, que es como define la RAE al feminismo, está alcanzado hegemonía cultural. Las encuestas de opinión indican que la causa de la igualdad tiene un apoyo mayoritario en la sociedad, después de muchos años en que ha sido minoritario.

Y lo que es más importante, cuenta con un apoyo abrumador entre los jóvenes. Otra cosa es que para conseguir la igualdad efectiva aún falte mucho. La igualdad efectiva vendrá mediante un proceso gradual durante bastante tiempo, impulsado por movilizaciones. Importa destacar que el carácter global del 8 de Marzo aunque las reivindicaciones concretas san distintas en distintos países como también lo es la condición de las mujeres.

Desde el punto de vista organizativo, la movilización del 8 de Marzo  es convocada y dirigida por una amplia pluralidad de grupos con ideas muy dispares. El  feminista es un movimiento de una gran diversidad ideológica y política. No obstante, el contacto entre el feminismo y la izquierda siempre ha existido. No en vano el 8 de Marzo era antes el “Día de la Mujer Trabajadora” y estaba ligado a la histórica reivindicación del movimiento sindical de a igual trabajo igual salario.

Quiere esto decir que el contacto entre el movimiento feminista y la izquierda viene de lejos y por eso la izquierda está cómoda en la movilización del 8 de Marzo. No es que la izquierda manipule el movimiento feminista con ocasión de la campaña electoral: es que la izquierda apoya desde hace años la lucha por la igualdad, mientras que la derecha rechaza el movimiento feminista  y propone, en lugar de la igualdad,  el apoyo a la familia.

En realidad no debería haber contradicción entre promover la igualdad entre mujeres y hombres y apoyar a la familia, a las familias de distinto tipo que hay ahora. Pero sí que la hay en el concepto de familia tradicional que tiene la derecha. Por eso el PP ha hecho campaña estos días rechazando su participación en la manifestación y, en cambio, anunciando medidas de apoyo a la familia. Lo grande del asunto es que, además, cuando ha gobernado, el PP ha hecho muchos discursos de apoyo a la familia pero ha invertido poco dinero en políticas familiares. Vox va un poco más lejos y ataca virulentamente el feminismo. Lo cual no parece muy inteligente cuando nos percatamos que la corriente de opinión favorable a la igualdad es ya mayoritaria en la sociedad. Algo de lo que sí se ha dado cuenta Ciudadanos, lo que le ha llevado a participar en las movilizaciones del 8 de Marzo aunque sea levantando la bandera de feminismo liberal, algo que nadie, incluido Rivera, sabe lo que es

En definitiva, las movilizaciones de esta semana le han pillado al PP con el paso cambiado. Con sus declaraciones el PP parece estar empeñado en hacerse contra-campaña. Y es que no dan una a derechas, nunca mejor dicho.

El otro gran asunto de la campaña electoral ha sido la polémica de los viernes sociales, es decir, las medidas sociales que, viernes tras viernes, el Gobierno aprueba vía decreto.

En resumen, el PSOE tiene la iniciativa totalmente y el resto de los partidos bailan a su son

El asunto ha pillado por sorpresa a los demás partidos, como si no hubiese precedentes de gobernar por decreto en el período que va desde la convocatoria y el momento en que el Gobierno queda en funciones. El PP y Ciudadanos han rehuido entrar al fondo del asunto porque son medidas a las que no se pueden oponer sin pagar un desgaste por ellas. Así es que se han limitado a criticar que el Gobierno las anuncie mediante rueda de prensa, lo cual es ridículo, como ha dejado claro la Junta Electoral. Podemos, por su parte, las apoya pero las considera insuficientes.

En resumen, el PSOE tiene la iniciativa totalmente y el resto de los partidos bailan a su son.

Es una obviedad que el partido que gobierna hace campaña desde La Moncloa. Todos lo han hecho y si acaso ahora Sánchez lo hace con más intensidad. Hace bien porque con ello, marca la agenda de campaña priorizando la política social sobre la cuestión catalana.

Por cierto, el testimonio de Urkullu en el juicio del “procés” ha dejado malparado el principal discurso de las derechas. Ahora resulta que el Gobierno Rajoy negoció con los independentistas con Urkullu como intermediario. Al parecer no solo negociaron sino que llegaron a un acuerdo consistente en que Puigdemont no llevaría adelante la declaración de independencia y en su lugar convocaría elecciones y Rajoy no pondría en marcha el 155. Un acuerdo que Puigdemont en el último momento rompió al sentirse presionado por sus bases. En todo caso, Casado y Rivera deberían explicar si Rajoy fue un traidor a la patria por negociar con quienes quieren romper España. Dicho sea de paso, resultan penosas y patéticas las declaraciones de Rajoy y de los ministros en relación al referéndum ilegal del 1 de Octubre.  Oyéndoles uno saca la impresión de que había un Gobierno desorientado y sin iniciativa. Lo cual explica que el Rey tuviera que salir a la palestra. Creo que el Rey Felipe hizo un gran servicio al país y cumplió con su deber como Jefe del Estado.

Respecto de Cataluña, Sánchez mantiene la propuesta de diálogo. Me parece que entre los que insisten en una independencia que no puede ser y los que piden la supresión de la autonomía catalana, la posición dialogante del PSOE puede tener más apoyos cada día. Veremos.