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Situación crítica de la sanidad vegetal en época de recortes: el caso de la Región de Murcia

Francisco Saura Pérez | Coordinador de Administración Autonómica de FSC-CCOO Región de Murcia

Francisco Saura Pérez | 16 de febrero de 2017

El Reglamento (UE) 2016/2031, relativo a las medidas de protección contra las plagas de los vegetales entró en vigor el pasado 13 de diciembre de 2016 aunque será plenamente aplicable el 13 de diciembre de 2019. En la hoja informativa de la Comisión Europea, de la misma fecha, se hace hincapié en la importancia de la sanidad vegetal y se pone como ejemplo el brote de Xylella fastidiosa, que ha dañado gravemente a la economía agrícola, así como al paisaje tradicional de la región de Apulia, centro de la zona de producción olivarera de Italia. La aparición en Baleares de la Xylella fastidiosa, su expansión por las islas de Mallorca e Ibiza (en esta última isla es la variante más agresiva de la bacteria), la alarma de los medios de comunicación y las declaraciones de personas expertas (“Balears no está preparada para hacer frente a la Xylella, le hacen falta más recursos”), Blanca Landa, investigadora del CSIC y la científica de referencia en España a la hora de hablar de la enfermedad debería provocar la actuación inmediata de la Consejera de Agua, Agricultura y Medio Ambiente de la Región de Murcia. También tendría que poner en guardia a los responsables regionales de la lucha contra las plagas que afectan a la agricultura, la confirmación en diciembre de 2016 de la presencia en la provincia de Alicante del insecto trípido Scirtothrips dorsalis, considerado de cuarentena en la Unión Europea desde la entrada en vigor de la Directiva 2000/29, de 8 de mayo, del Consejo, relativa a las medidas de protección contra la introducción y propagación en la Comunidad de organismos nocivos para los vegetales o productos vegetales. El comúnmente conocido como Trips del te se ha detectado en plantaciones de cítricos de la provincia vecina, en concreto naranjo, limonero, clementino y granado.

Los daños que la Xylella fastidiosa y el Scirtothrips dorsalis pudieran ocasionar a la agricultura, en el caso de que se propagara por la Península Ibérica, podrían ser catastróficos, arruinando gran parte de los cultivos con el consiguiente perjuicio económico, también en materia de empleo, para empresas agrícolas y pequeños agricultores. Según Blanca Landa, se han detectado en las Islas Baleares dos subespecies de la bacteria Xylella, la fastidiosa, que afecta a viñas y almedros, y la multiplex, que ataca a plantas forestales y ornamentales.

La dotación actual de personal del Servicio de Sanidad Vegetal, dependiente de la Dirección General de Agricultura, Ganadería, Pesca y Acuicultura de la Región de Murcia, que lleve a cabo los controles fitosanitarios necesarios para detectar y, en su caso, erradicar o confinar ambas plagas es claramente deficiente. De una plantilla inicial de 6 técnicos ha quedado reducida a solamente 3 profesionales con contratos que finalizan en abril de 2017. Ni siquiera un número tan insuficiente de técnicos tiene expectativas de renovación contractual. Resulta inexplicable la precariedad laboral que sufren estos profesionales: los 3 que permanecen en el Servicio y los que se marcharon a ocupar vacantes en otros servicios ante las escasas perspectivas de futuro en el de Sanidad Vegetal. No se puede obviar que los planes de control de enfermedades de cuarentena son una exigencia de la Unión Europea, siguen vigentes y lo seguirán sin fecha de caducidad. El Reglamento  (UE) 2016/2031, relativo a las medidas de protección contra las plagas de los vegetales, que  derogará y sustituirá siete Directivas del Consejo sobre organismos nocivos será plenamente aplicable el 13 de diciembre de 2019 y tendrá como horizonte mínimo de vigencia el año 2031. Y lo más importante, los programas de desarrollo están cofinanciados por la Unión Europea por lo que resulta de nuevo inexplicable la dejadez de la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente para dotarlos con el personal necesario y suficiente para luchar contra las plagas fitosanitarias. Esta falta de personal se reproduce también en el laboratorio oficial de diagnóstico, oficialmente ubicado en LAYSA.

Si no se dota al Servicio de Sanidad Vegetal del personal necesario para aplicar los programas cofinanciados por la Unión Europea, el paisaje futuro de la agricultura murciana se presenta muy sombrío. No por la falta de profesionalidad de su escaso personal, que nadie discute, sino por la imposibilidad de que pueda desarrollar con eficacia y eficiencia las medidas de control que establecen los mismos programas.

No debería ser una demanda sindical exclusivamente la que exigiera soluciones a la falta crónica de personal especializado en la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente de la Región de Murcia. No se puede continuar con el deterioro de los servicios públicos, incluidos los que tienen una financiación externa y permanente en el tiempo, con protestas circunscritas a las organizaciones sindicales o a los profesionales afectados por los recortes. No pueden existir “sectores invisibles” en las Administraciones Públicas a los que se ningunea sin temer a las consecuencias. La dejación de funciones de la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente no puede suponer una relajación de los controles establecidos por los programas de control fitosanitario. Tanto la Xylella fastidiosa como el Trips del te son dos plagas que deben estar lo más alejadas posibles de la agricultura murciana y española. Por el bien de nuestra región, del país y de su futuro.

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