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Resiliencia francesa contra la radicalización yihadista

nuevatribuna.es | 06 de Diciembre de 2018

La lucha contra el yihadismo en Francia involucra a toda la sociedad civil.

Francia es uno de los países que más combatientes ha exportado a territorio de Estado Islámico

Hace apenas unas semanas se cumplía el tercer aniversario de los terribles atentados atentados de París. Según ha declarado el actual ministro del interior Christophe Castaner en la cadena de televisión BFMTV, la policía francesa ha frustrado hasta seis proyectos de atentados en lo que va de año.

La amenaza sigue siendo alta “pero ha cambiado de forma". Hace apenas 10 días, en una operación hispano-francesa, cinco presuntos integrantes (tres hombres y dos mujeres) de una célula de financiación de Estado Islámico fueron detenidos en las inmediaciones de París y Toulouse.

Y es que la actividad terrorista persiste y preocupa. Desde el año 2015, la cifra de víctimas mortales alcanza aproximadamente los 250. La cifra de individuos identificados como radicales supera los 11.000, número para el cual no existen efectivos policiales suficientes para su monitorización. Además, Francia es uno de los países que más combatientes ha exportado a territorio de Estado Islámico de los cuales más de 350 ya han regresado y dentro de algo más de un año, comenzará la puesta en libertad de más de 500 sujetos ya radicalizados.

Uno de los conceptos que más suelen barajarse a la hora de abordar la problemática del contrayihadismo es el de la resiliencia descrita como la capacidad de resistencia y reacción ante situaciones adversas o traumáticas. Los planes de prevención contra la radicalización se elaboran teniendo presente que toda sociedad ha de superar a través de la prevención el empuje polarizador de doctrinas perniciosas o execrables. En el caso de París, el propio lema del escudo de armas de la ciudad se popularizó a raíz de los atentados del 2015, "Fluctuat nec mergitur", que se traduciría a algo así como “sacudido por la olas, pero no hundido”.

Paris terrorismo

En el mes de febrero, el primer ministro francés Eduard Philippe presentó en Lille junto a una decena de ministros y el Comité Interministerial para la Prevención de la Radicalización y la Delincuencia, por sus siglas CIPDR un programa de actuaciones divididas en cinco bloques temáticos. Con la colaboración de más de 20 departamentos ministeriales implicados, el plan pretende basar su éxito en la movilización y coordinación tanto de las autoridades publicas, los diferentes niveles de gobierno y diversos actores de la sociedad civil. Sus 60 medidas proyectadas, toman como lema “Prevenir para proteger”. Tal y como dijo el primer ministro “el Estado ha de librar este combate para mantener la unidad de la nación y preservar los valores republicanos, pero este combate no se ganará sin la ayuda de los musulmanes en Francia”.

“Prevenir para proteger”

El primero de los bloques de las actuaciones proyectas pretende fortalecer al individuo frente a la radicalización a través de la escuela. Dentro de estas actuaciones se pretenden defender los valores de la República en la escuela publica, desarrollando mecanismos de apoyo a la laicidad y el secularismo a nivel nacional, adaptándolo a las necesidades locales. Fortalecer la formación de estos mismos valores entre el cuerpo docente y centrarse particularmente en los distritos más sensibles.

Este bloque pretende además distribuir los denominados “kits” de capacitación para los docentes escolares y de formación profesional así como a policías de proximidad en el ámbito educativo en la detección de indicadores de la radicalización.

Teniendo en cuenta que hay aproximadamente 76.000 escolares cuya educación depende de colegios religiosos, la intención pasa por cambiar el régimen legal que rige la apertura de nuevos centros y fortalecer las unidades de inspección y control de estas instituciones educativas. Obviamente, el plan incluye la formación restringida de las llamadas Células para la Prevención de la Radicalización y Apoyo familiar, por sus siglas CPRAF, mejorar la fluidez en la transmisión de la información en el ámbito educativo y abordar de manera decidida el problema de la falta de escolarización. Dentro del trabajo con los propios educadores, se pretende alentar el pensamiento crítico de los mismos en el ámbito digital, la cultura de debate y la identificación y lucha contra las teorías de la conspiración.

Lucha contra la radicalización en el ámbito digital

Francia quiere frenar la propagación de la propaganda terroristas en Internet

Y es que la lucha contra la radicalización en el ámbito digital sigue siendo esencial. De ahí que otra de las actuaciones pretenda involucrar a los actores digitales en la lucha contra la radicalización. Como idea novedosa esta la apertura de una embajada a cargo del contacto directo con las principales plataformas digitales con el objeto de configurar las herramientas necesarias para automatizar la identificación, extracción y eliminación de contenido.

El objetivo es frenar la propagación de la propaganda terroristas en Internet. Además de construir una base de datos de contenido ilegal en el marco de Europol, en ausencia de cooperación voluntaria por parte de plataformas y redes sociales, podría llegarse a la presentación de una iniciativa legislativa de ámbito europeo así como proyectos de investigación aplicada para el desarrollo de herramientas que evite la exposición al contenido radical y promueva la contra narrativa.

Sin embargo, para que la lucha contra la radicalización en el espacio digital tenga éxito, el plan incluye la movilización de activos de la sociedad civil a fin de que se involucren actuaciones dirigidas a la creación de una contra narrativa. Otras de las actuaciones son el desarrollo de ofertas formativas y apoyo a actores francófonos en el marco de la Red Europa de concienciación de la Radicalización y en los estados miembros de la francofonía. El objetivo es el fomento del discurso republicano en diferentes ámbitos, como el religioso, artístico y humorístico por diferentes actores, como deportistas, intelectuales y activistas digitales a fin de incluir un público objetivo diverso. Como elemento a destacar, puede nombrarse el interés por terminar con aquellos discursos institucionales que pudieran poseer contradicciones.

manifestacion-paris2​El segundo bloque de actuaciones está centrado en el trabajo con la propia administración del Estado. Entre otras medidas se incluye la implementación de investigaciones administrativas en relación a funcionarios relacionados con la seguridad. También el desarrollo de los instrumentos necesarios que permitan el despido de funcionarios de cuya labor en el contacto con audiencias en las que influir pudiera derivarse el incumplimiento de sus obligaciones de neutralidad en el respeto al principio del secularismo.

En las actuaciones de carácter local además del nombramiento de referentes que aseguren el flujo informativo entre los distintos organismos involucrados, se incluye la ineludible formación de los funcionarios. En el campo deportivo, se pretende desarrollar una cultura de la vigilancia de los indicadores de la radicalización sensibilizando al personal técnico de las federaciones deportivas, entrenadores, formadores e incluso de aquellas personas involucradas en organizaciones no estrictamente deportivas o regladas como el paintball, el airsoft o culturismo. En el campo empresarial se incluye la sensibilización de los interlocutores sociales de las comisiones de negociación colectiva, sindicatos, federaciones profesionales y la creación de herramientas didácticas o la estandarización de la oferta de capacitación en la identificación de situaciones de riesgo.

El tercer bloque apela a la necesidad de comprender y anticipar posibles mutaciones en los procesos de radicalización. Para ello se plan incluye dentro de la batería de medidas la creación de una red que asocie las distintas unidades prospectivas en el marco de UE y en los territorios de ultramar interesados a fin de compartir sus análisis y evaluaciones. El Consejo Científico sobre Procesos de Radicalización definirá los ejes a priorizar en la investigación. Como no puede ser de otra manera el plan incluye la apertura de bases de datos sobre sujetos radicalizados, respetando eso sí, el derecho a la intimidad de las personas y la confidencialidad de la información, a investigadores y académicos. A ello se ha de sumar la diseminación de guías para buenas practicas, la organización de simposios, “estados generales” en materia de psiquiatría o psicología clínica. Como no, dada la importancia de la financiación, otras de las medidas pasa por reforzar los equipos de captación para la solicitud de fondos europeos.

El cuarto bloque incluye medidas en materia de capacitación de los actores locales. El primero de los campos de actuación es el de los profesionales de la salud mental, actualizando las disposiciones existentes sobre el acceso y retención de contenidos confidenciales en aplicación de la gestión de personas sujetas atención psiquiátrica o el fortalecimiento de la relación entre las distintas Agencias Regionales de la Salud.

El Plan de Prevención francés incluye medidas claras, muchas de ellas de interés para su adopción en España

En todo aquello relacionado con el trabajo social, el objetivo discurre por desarrollo de guías de buenas prácticas y el fortalecimiento y movilización de las redes asociativas bajos los auspicios de la Secretaría General del Comité Interministerial para la Prevención de la Radicalización y la delincuencia, por sus siglas CIPDR. Entre otras cosas para incrementar el monitoreo y control de sujetos vulnerables a la radicalización. Obviamente, además de trabajar junto a las redes asociativas de carácter femenino, se creará una oferta formativa de capacitación. En el trabajo con los actores locales se incluye la armonización de los planes de lucha contra la delincuencia con los de la radicalización y establecer un centro europeo para la prevención de la radicalización a partir de las estructuras existentes.

El quinto bloque contempla todas las medidas relacionadas con la denominada desconexión, la reintegración y la des radicalización. La primera medida pretender coordinar la formación interdisciplinaria para reforzar la profesionalización de quienes trabajen con menores. Centralizar en la Fiscalía de París los casos de los menores retornados para poder facilitar las evaluaciones sobre el menor así como de los familiares cercanos. En el ámbito carcelario reforzar el seguimiento de los internos radicalizados, identificar posibles trastornos así como prever su reinstalación y reinserción. Dado el volumen de los internos, crear tres nuevos centros con tratamientos individualizados, con módulos específicos y aislados del resto. El objetivo es crear 1500 plazas.

El Plan de Prevención francés incluye medidas claras, muchas de ellas de interés para su adopción en España, así como un estilo de presentación que constituye para quien escribe estas líneas un modelo a imitar. Es recomendable avanzar en el camino de la armonización de los planes de prevención entre los distintos planes de prevención de los estados miembros de la UE, habida cuenta de que existen problemas compartidos e iniciativas cuyo desarrollo es probable que se retroalimenten.

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