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Laponia murciana

Carlos Rodríguez Ibáñez |

Nuevatribuna | 08 de enero de 2019

Sin comunicaciones el despoblamiento seguirá en aumento, sin capacidad de desarrollo en otros sentidos más allá de la industria como podría ser el turismo

El 13 de marzo se pondrá en marcha la variante ferroviaria de Camarillas, la cual acortará el recorrido de la ciudad de Murcia con Madrid pero que significará a la vez el aislamiento absoluto del Noroeste de la Región de Murcia dado que cerrará la única estación de tren de la Comarca, la de Calasparra, y que nos aísla aún más y que hace imposible que cualquier empresa mediana y/o grande se quiera instalar en sus municipios dado que no hay carreteras decentes que nos acerquen a Albacete-Madrid ni a Andalucía, ni al eje mediterráneo.

Sin comunicaciones el despoblamiento seguirá en aumento, sin capacidad de desarrollo en otros sentidos más allá de la industria como podría ser el turismo.

Bullas, Calasparra, Caravaca de la Cruz, Cehegín y Moratalla están condenadas a no ser que todo cambie, en municipios ya muy castigados por el desempleo y con las rentas per cápita más bajas en una Región que ya es una de las más pobres ya no de España sino de Europa.

Es necesario y prioritario que nuestros representantes políticos, indiferente del color que sean, reivindiquen en todas las esferas, por tierra, mar y aire las necesidades imperiosas de la comarca antes de que sea más tarde, demasiado tarde.

No queremos ser una Laponia más y vernos obligados a emigrar como única opción ya no de futuro sino de presente.

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