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Antisistema radical

Carlos Rodríguez Ibáñez |

Nuevatribuna | 09 de noviembre de 2015

Soy un antisistema radical porque no puedo más con esta estafa que ellos llaman crisis, y si tú que me lees no lo eres, eres parte del problema, cooperador necesario, cómplice.

Soy un antisistema radical porque no puedo más con esta estafa que ellos llaman crisis, y si tú que me lees no lo eres, eres parte del problema, cooperador necesario, cómplice

Me declaro radicalmente antisistema porque no puedo consentir un sistema organizado para perpetrar atentados contra la inmensa mayoría de  la población, sin distinguir mujeres, niños u hombres, edad o condición, en el que solo importa llenar el bolsillo, y mucho, de unos muy pocos. Soy radical y antisistema y orgulloso de ello, porque no puedo ser encubridor de semejante atropello planeado con absoluta alevosía, no puedo respaldar un método que permite el uso fraudulento de tarjetas opacas, la estafa de las preferentes, sentencias que claman al cielo y dejan tirados a los afectados por la talidomida, prebendas inconcebibles a la Iglesia o el rescate con dinero de todos de la banca que nos estrangula, saquea y desahucia, recortar en servicios esenciales como son la sanidad, la educación, dependencia, pensiones y demás, tener tasas de paro inaguantables que lleva a la pobreza a millones de personas que malviven sin prestaciones gracias a entidades benéficas y obligando a la inmensa mayoría a trabajar a cambio de sueldos de hambre o directamente emigrar y no tener futuro. Soy radical sí, porque no consiento una justicia que ni es justa ni es imparcial porque sus máximos representantes son elegidos a dedo por los partidos políticos que acumulan cientos de casos de corrupción o reforman la Constitución de espaldas al pueblo y tomando café, soy extremo ante esos que se dan golpes de pecho, van a misa de 12, llevar una pulserita con los “colores patrios” y tienen el dinero en Suiza u otros paraísos fiscales cuando no en un Sicav, soy contrario al sistema que permite amnistiar a los defraudadores amiguetes que nos roban a todos, soy radical hasta el agotamiento contra esos que acceden a la política para llenarse los bolsillos y en cuanto la dejan utilizan las puertas giratorias para cobrarse los servicios prestados, no puedo estar con un sistema que consiente una ley electoral injusta que lo es todo menos dsc_9060_antisistemademocrática, ni con aquellos que derrochan nuestro dinero construyendo aeropuertos sin aviones, infraestructuras inútiles y mantener fastos varios para hacerse fotos y no asumir responsabilidad alguna de sus nefastas gestiones que nos han arruinado, soy radical contra los que permiten que nuestros jóvenes tengan que emigrar para ganarse las lentejas en otros países y no por su espíritu aventurero sino por la falta de posibilidades, de futuro en un país que derrocha su capital humano sin corazón ni contemplaciones o nos ponen una mordaza para que no digamos lo que pensamos, sentimos y sufrimos, soy extremista porque me duele ver a nuestros mayores con pensiones miserables y congeladas que este régimen les obligue a tener que mantener a sus hijos y nietos porque estos no tienen que comer o donde vivir, o llego a ser un radical peligroso con un método que permite que existan niños desnutridos mientras ellos, los que deberían trabajar para impedirlo, auténticos sinvergüenzas, perciben generosos sueldos, prebendas y fastos varios.

Sí, soy un antisistema radical porque no puedo más con esta estafa que ellos llaman crisis, y si tú que me lees no lo eres, eres parte del problema, cooperador necesario, cómplice.

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