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'Rebelarse es una obligación'

nuevatribuna.es I Fernando Olmeda | 21 de mayo de 2013

Lucía Sócam, paseando por Madrid
Lucía Sócam, paseando por Madrid

Ha participado en numerosos actos reivindicativos y vinculados a la memoria histórica en toda España, pero hasta ahora no había ofrecido un concierto en Madrid. Lucía Sócam presentó el martes 21 de mayo su nuevo disco, Viejos tiempos, nuevos tiempos, inspirado en los hombres y mujeres que protagonizaron la lucha por la democracia y la libertad de los años setenta.

Ha llegado a Madrid con su guitarra Lola y una maleta repleta de canciones. Su primer concierto le impone respeto "por la gente que ha pasado por Libertad 8, pero llego con mucho entusiasmo". Desde que editó su primer DVD han pasado ocho años, y cuatro desde la publicación de Todos los nombres, su canción más conocida. En Lucía Sócam (Guillena, Sevilla, 1986) se combinan el romanticismo ideológico de la generación de cantautores de la transición y la voluntad de acción de muchos jóvenes del siglo XXI. Porque la militancia -dice- no termina grabando un disco: "Siempre me decían: no te signifiques, no te señales. Pero ahora mismo hay que significarse. Hay que luchar." Conocer en profundidad la terrible historia de la represión fascista en su pueblo la vinculó a las iniciativas de recuperación de la memoria histórica y, sobre todo, le propocionó una buena razón para comprometerse social y políticamente, para componer canciones y enarbolarlas como un grito profundo y enérgico, que pide verdad, justicia y reparación, que pide respeto, que pide más libertad, mejor democracia, más igualdad.

Porque profunda y enérgica es su voz. Sus palabras -envueltas en el dulce terciopelo del sur- son dardos contra el sistema, contra un modelo de convivencia que no le gusta, contra gobiernos que han convertido los "nuevos tiempos" en aquellos "viejos tiempos" de miedo, miseria y desesperacion que marcaron nuestra historia, que determinaron nuestra forma de ser. Escogemos para conversar el café La Libre de Lavapiés. La elección no es baladí. Así piensa, así es, Lucía Sócam:

El nuevo disco: “En discos anteriores quise recordar a las personas que vivieron la guerra y la posguerra, a los defensores de la libertad, a las víctimas del franquismo cuyos cuerpos terminaron en fosas comunes. Esta vez quería homenajear (con mis canciones y los poemas de Juan José Téllez) a la gente que protagonizó la lucha por la democracia y la libertad en los años 70. Gente que hay que rescatar y que no conocemos. Como Diamantino García, que en vez de predicar en su iglesia se fue con los jornaleros para saber cómo vivían, cómo sufrían y cómo luchaban. O Javier Verdejo, militante de la Joven Guardia Roja que fue asesinado por la guardia civil cuando realizaba una pintada en Almería. Su intención era pintar Pan, Trabajo y Libertad, pero se quedó en la T.

La música: Es una forma de vida, y una herramienta para transmitir lo que quiero decir. Ofrezco a la militancia mis canciones. A través de la música quiero contribuir a que las historias que canto no se olviden, no desaparezcan.

El oficio de cantautora: Me siento heredera de Luis Pastor, Víctor Jara, Nacha Guevara, Carlos Cano... He aprendido de ellos, pero a veces me siento sola, porque no son muchas las personas que deciden ir a contracorriente del mercado. Es difícil, casi imposible aparecer en televisión, radio o en los periódicos principales cuando no haces lo convencional. Ahora bien, quienes creemos en lo que hacemos sabemos quiénes somos y adónde queremos ir. Por eso vendemos directamente nuestro trabajo, sea en los conciertos, en puntos de venta concretos, o por internet.

El éxito: No quiero tener éxito como Lucía Sócam. Quiero que la gente cante mis canciones. Quien quiera usarlas y cantarlas, ahí las tiene. Lo importante no es quién, sino qué. No es cuestión de ser famosa y tener un gran éxito mundial, sino aprender de amigos y maestros, y aportar algo a los demás.

La memoria histórica me ha ayudado a tener una conciencia real, me ha ayudado a crecer como cantante y como persona

La industria discográfica: Las multinacionales acaparan casi todo, y dejan poco espacio para cantantes alternativos, pero ese pequeño espacio, ese hilito, es el nuestro. No todo es "Operación Triunfo" o "La Voz". También hay gente que tenemos cosas que decir. Me preguntan a veces por qué no hago un disco comercial. En una de mis canciones, titulada Prefiero ser diferente, cuento que prefiero conocer mi tierra, estar orgullosa de mi identidad andaluza, luchar por mis ideas, por la solidaridad, por crear conciencia.

La transición: Se habla siempre de transición modélica, pero el franquismo siguió presente tras la muerte de Franco. Los gobiernos se encargaron durante años de que estuviéramos acomodados en el sofá, que no reivindicáramos nuestros derechos. Ya es hora de que termine la transición.

La memoria histórica: Desconocía la historia de mi pueblo, de mi gente, de mi tierra, de España entera, hasta que empecé a leer y a convivir con la gente de las asociaciones. Y aquello lo trasladé a mis canciones, aunque mucha gente me decía que “me dejara de muertos” y que cantara “cosas normales”. La memoria histórica me ha ayudado a tener una conciencia real, me ha ayudado a crecer como cantante y como persona.

La democracia: Nos han vendido una democracia que no lo es, vivimos una realidad de recortes y merma de libertades, especialmente de la libertad de expresión, con la mayor parte de los medios vendidos al capital. Me gusta formar parte de ese mundo alternativo en el que nos hemos hecho fuertes, nos hemos organizado, somos cada vez más.​ La gente se da cuenta de la farsa de los gobiernos, estamos saliendo a la calle para pedir una democracia de verdad.

El 15M: Fui una de las muchas personas que estuvo en la acampada de Las Setas de Sevilla. Dos años después, aquello que pensamos está haciéndose realidad, cada pueblo lleva una pancarta propia a las manifestaciones de hoy. Dos años después el 15-M está vigente, lo importante es organizarse y cobrar conciencia política, fomentar el compañerismo, la solidaridad. Rebelarnos es nuestra obligación.

Debemos luchar para no perder los derechos que otros consiguieron para nosotros

Lo peor del tiempo que nos toca vivir: Más allá de Bárcenas, Urdangarín y todos los demás, lo que peor me sienta es que un trabajador critique a un compañero porque sale a manifestarse. Los ricos han tirado siempre para los ricos, y a los trabajadores nos toca estar unidos, y si uno da un paso al frente, el resto ha de seguirle o al menos no criticarle, porque son gente que corre el riesgo de perderlo todo, que se juega la vida luchando por su puesto de trabajo y por el de los demás.

Los escándalos de corrupción en Andalucía: En mi tierra sabemos bien qué es el caciquismo, y el PSOE ha gobernado haciendo y deshaciendo a su antojo. Ha sabido usar esa estrategia para crear y controlar un monopolio, y eso pasa factura. La gente se acomoda, no debería estar tanto tiempo en un cargo público, los concejales son concejales, no dueños de los Ayuntamientos. Llegar al poder ha de ser lo contrario, tratar de ser cuidadoso en el cumplimiento de un programa y estar alerta. En Andalucía, con PSOE e IU están haciéndose las cosas medio bien ahora. Somos una alternativa real a la marea azul, que se ha detenido en la barricada de Despeñaperros. Ahora queda hacerlo en toda España. Se puede.

La crisis y los jóvenes: Somos los que más estamos sufriendo la crisis, por el paro y por la desinformación, por la falta de preparación política. Somos una generación bien formada, pero en paro o malviviendo con trabajos precarios. Pero no podemos mirar hacia otro lado cuando algo importante sucede ante nuestros ojos. La historia nos ha enseñado que debemos luchar para no perder los derechos que otros consiguieron para nosotros.

La crisis y las mujeres: También estamos siendo golpeadas por la crisis, que acentúa las diferencias y la discriminación. Si en una pareja en paro surge la posibilidad de acceder a un puesto de trabajo, ese empleo es para el hombre. La mujer se queda en casa.

Los cambios necesarios: Reforma de la Ley Electoral, referéndum sobre monarquía o república, participación efectiva en la vida política.

Cuba y América Latina: He estado recientemente en Cuba, y a la vuelta me ratifico en mis ideas. Es un país que está demostrando que puede evolucionar a base de dar pasitos lentos, pero sin renunciar a una idea. Es una sociedad que muchos queremos, a la que muchos aspiramos de una manera u otra. En realidad, toda América está diciendo en las urnas alto y claro cómo quiere ser gobernada. El neoliberalismo no tiene ya más que inventar, y los partidos de izquierda están venciendo democráticamente en Ecuador, Venezuela, Bolivia o Uruguay. Las leyes electorales serán mejores o peores... pero mejor no criticar lo de fuera, cuando en casa tenemos mucho que barrer.

Libertad: Una palabra muy usada, tenía este país tanta ansia de libertad y de democracia que de tanto usarla perdió su significado. Libertad es pensar y actuar como uno quiera, con respeto a los demás. Libertad es ser feliz con uno mismo.

El futuro: De momento, seguir presentando mi disco por España, y después, hacer un nuevo disco con gente de Cuba en el que trataremos de reunir las culturas cubana y andaluza. No sé qué pasará en el futuro, pero no querría que se recordara a Lucía Sócam, sino que se recordaran las canciones que yo cantaba.


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