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lunes. 26.09.2022
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La crisis provocada por la irrupción del coronavirus a nivel mundial ha tenido un impacto directo en una amplia variedad de sectores, con independencia de su naturaleza. Entre ellos, sin duda, uno de los más afectados ha sido el del turismo y las aerolíneas. Las limitaciones propuestas por una amplia variedad de gobiernos de todo el mundo en torno a las limitaciones de movimiento de sus ciudadanos, han puesto en jaque a una industria cuyo grueso de facturación se llevaba a cabo durante estos meses. 

Una de las últimas aerolíneas que ha hecho públicas sus diferentes medidas para lidiar contra toda esta situación ha sido Vueling. La firma española ha anunciado una reducción de su capacidad en un 20% con respecto al mismo periodo del año anterior. Uniéndose, de este modo, a la amplia lista de compañías que han redefinido sus pronósticos para este año. Como consecuencia de la incidencia que la pandemia ha tenido a nivel de facturación. 

Para conocer el resto de medidas de prevención frente al COVID-19 o realizar cualquier otra consulta, puedes consultar directamente con www.contactarcon.com/telefono-vueling/.

Un escenario repleto de dudas

Históricamente, septiembre siempre ha sido uno de los meses en los que los las compañías tendían a reducir su programación de vuelos. Mucho más baja que la existente durante los meses de junio, julio y agosto. No obstante, el escenario hacia el que nos dirigimos ha provocado que nos encontramos ante una situación especialmente anómala. La evolución de la pandemia a nivel mundial ha provocado que la mayoría de las compañías hayan optado por revisar sus pronósticos y optar por una estrategia más conservadora. Que les permita minimizar el coste de todas sus operaciones. 

Vueling operará con un total de 208 rutas durante el mes de septiembre. Si lo comparamos con el mes de agosto, esta cifra supone un descenso de hasta en 17 rutas. El aeropuerto de Barcelona - El Prat se mantendrá como uno de los principales ejes vertebradores de su actividad. En este caso, la reducción únicamente afectará a una ruta. En total, la programación cuenta con 1400 vuelos semanales, frente a los 1520 que se llevaron durante el mes de agosto. Conviene entender que este aeropuerto resulta especialmente destacado para la compañía, liderando el tráfico de pasajeros. Por encima, incluso, de Ryanair. 

Vueling fue una de las primeras compañías que optó por restaurar de manera progresiva su normalidad una vez finalizó el estado de alarma en España. Durante el mes de julio, Aena registró en torno a siete millones de pasajeros. De entre todos ellos, 1,13 millones de personas se decantó por la firma de Vueling para llevar a cabo sus viajes planificados. Siendo una de las compañías que aglutinó un mayor tráfico aéreo. 

Una recuperación progresiva

Conscientes de la complejidad del contexto en el que nos encontramos, Vueling ha ido adaptándose a las necesidades del entorno actual. En el mes de julio, la firma comenzó a volar con 70 rutas desde Barcelona. En total, el volumen de vuelos que llegó a amasar a nivel semanal se fijó en torno a los 600 vuelos. Una cifra inferior a la recopilada durante el mes de agosto, aumentando su capacidad con 80 rutas y un total de 1520 vuelos a la semana con salida o llegada en este mismo aeropuerto. 

Durante todos estos meses, la firma española mantuvo en reserva a 48 aviones, del total de los 120 que dispone en su flota. Minimizando el gasto y optimizando al máximo los recursos existentes. 

Las medidas llevadas a cabo por Vueling se mantienen en la misma línea que las del resto de las compañías. Elaborando diferentes planes estratégicos que les permiten llevar a cabo un estudio milimétrico sobre la rentabilidad de su actividad. 

Una tendencia predominante en el mercado

Vueling no ha sido la única que ha optado por reducir la frecuencia y la cantidad de sus rutas, con el objetivo de poder ajustar su presupuesto. El resto de compañías también han optado por llevar a cabo decisiones que mantienen la misma línea. Firmas del tamaño de Iberia también han anunciado que irán adaptando la cantidad de sus rutas y la frecuencia de las mismas de acuerdo a la evolución de la pandemia. Así como a las necesidades de sus clientes.

El objetivo que se persigue mediante esta redefinición estratégica pretende obtener un mayor control de todos los gastos, sin que por ello se vea modificada la experiencia del cliente. En la mayoría de los casos, este cambio de estrategia por parte de las empresas no afecta de manera directa al cierre de rutas, sino a la frecuencia de los vuelos. No obstante, todas ellas mantienen la intención de que en el caso de que exista un incremento en la demanda de vuelos, adaptarán su actividad a la misma hasta recuperar el 100% de su actividad habitual.

El sector turístico se encuentra ante uno de los mayores desafíos a los que se ha tenido que enfrentar en los últimos años. Las medidas llevadas a cabo por los diferentes gobiernos durante los próximos meses, así como la evolución de la pandemia a nivel mundial, clave para asegurar su salud. 

Vueling reduce un 20% su capacidad en septiembre