sábado 24/7/21

Vitaminas prenatales: ¿tienen efectos secundarios?

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Uno de los momentos de mayor nerviosismo en la vida de cualquier mujer que decide ser madre, corresponde a la etapa del embarazo. Todas ellas desean que la gestación vaya sobre ruedas, pero es cierto que muchas decisiones suscitan multitud de dudas, surgiendo entonces las constantes preguntas e incluso el estrés.

Así, por ejemplo, la ingesta de ciertos medicamentos debe hacerse con cautela. Sucede en el caso del ibuprofeno, desaconsejado durante este crucial periodo ya que puede afectar a aspectos muy delicados de la formación del bebé, como su futura fertilidad una vez llegada la madurez. Lo cierto es que un estudio al respecto ha demostrado la importancia de tomarse muy en serio esta recomendación médica.

“Los bebés nacen con un número finito de folículos en los ovarios, y esto define su futura capacidad reproductiva como adultos. Una reserva inicial escasamente abastecida dará como resultado una vida reproductiva más breve, una menopausia temprana o infertilidad, todos ellos, eventos que ocurren décadas más tarde en la vida”, asegura un grupo de científicos de la Universidad de Rennes (Francia), que han llevado a cabo una investigación liderada por Séverine Mazaud-Guitt.

No obstante, tampoco la alternativa, el paracetamol, está exenta de riesgos, pues algunos estudios lo han vinculado al desarrollo de asma. Por este motivo, ante la duda, se recomienda evitar por completo esta clase de fármacos durante el embarazo, muy especialmente durante el primer trimestre: es mejor decantarse por productos lo más naturales posibles.

Pero ¿qué sucede con las vitaminas prenatales? La madre podrá relajarse, pues este tipo de micronutrientes son esenciales para garantizar un correcto desarrollo del feto. Sobre todo, el ácido fólico, que debe tomarse antes incluso de lograr el embarazo. 

Lo cierto es que, aunque se siga una adecuada alimentación, es difícil que se consiga cubrir de manera apropiada todas las necesidades del embarazo. Se debe tener presente que, durante la gestación, la demanda de nutrientes como ácido fólico, hierro u omega 3, suele ser más exigente.

En principio, el único efecto adverso lo presenta el hierro, ya que puede causar estreñimiento. No obstante, aquellas mujeres propensas a este problema pueden hacerlo saber a su matrona o ginecólogo de confianza, para que se les ofrezca la mejor solución para su caso. En cualquier caso, esta serie de medidas pueden ayudar a solucionar esta afección: 

  • Beber abundantes líquidos.
  • Incluir más fibra en la alimentación.
  • Practicar ejercicio físico de manera regular.
  • Acudir al farmacéutico, para que aconseje acerca de la posibilidad de tomar un ablandador de heces.

En suma, no deben faltar los nutrientes adecuados para garantizar el correcto desarrollo del bebé durante los nueve meses del embarazo, sobre todo durante el primer trimestre. No en vano, no se debe olvidar que el 95% de los médicos aconsejan a las embarazadas la toma de complementos alimenticios adaptados a las diferentes etapas de la gestación, según un estudio elaborado por Laboratorios Ordesa.

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