sábado 27/11/21

España ha producido en 2020 más electricidad renovable que nunca antes

El dato es de Red Eléctrica de España (REE). El operador acaba de publicar su Avance del Informe del sistema eléctrico español 2020, documento que repasa todos los números clave del año eléctrico

De entre todos esos números, son varios los que destacan. Uno de ellos es el crecimiento de la potencia del parque de generación de electricidad renovable. Cerramos 2019 con 55.349 megavatios de potencia limpia y hemos cerrado 2020 con 59.364 (crecimiento del 7,2%). ¿Y la producción? Pues en 2019 las renovables produjeron 97.888 gigavatios hora, y en 2020 han producido 110.450 (crecimiento del 12,8%).

Hay más potencia renovable instalada, más potencia renovable operativa (un 7,2% más que a finales de 2019); pero el crecimiento de la producción de ese parque limpio de generación no ha sido proporcional, sino que ha ido más allá. Porque las instalaciones de aprovechamiento de las fuentes de energía renovable de España (parques eólicos y fotovoltaicos, centrales termosolares, hidroeléctrica, biomasa) han generado en 2020 un 12% más que en 2019. Son datos de Red Eléctrica de España, que acaba de publicar su Avance del Informe del sistema eléctrico español 2020. Ese Avance registra un máximo histórico de generación eólica (el viento produjo el año pasado el 21,9% de la demanda eléctrica nacional); máximo histórico de generación solar (el 8% de los kilovatios hora que usó España el año pasado llegaron del Sol); y máximo histórico (en resumen) de cobertura renovable: 44%. Los combustibles fósiles pesaron un 28,9% en la cesta eléctrica; la nuclear se quedó en el 23% y el resto (hasta el 100) lo redondean otras renovables, turbinación-bombeo, residuos e importaciones (apenas un 1,4% de la electricidad que demandó en 2020 España fue importado). 

El que ha sido probablemente el año más negro de las últimas décadas, el del Covid, ha resultado ser al final el menos sucio (en lo que a la producción de electricidad en España se refiere). El menos sucio porque "solo" el 54% de la electricidad que ha usado España en 2020 ha salido de centrales térmicas que usan uranio (y producen residuos radioactivos de larga vida) o de centrales térmicas que queman combustibles fósiles (gas, carbón, diésel y otros, desencadenantes de cambio climático). El otro 44% puede presumir de vitola verde, porque ha sido generado por fuentes de energía renovable: el Sol, el viento, el agua, la biomasa. De hecho, han sido las energías y tecnologías renovables las grandes protagonistas del ejercicio. El titular elegido hoy por REE para presentar su Avance resulta inequívoco: "2020, el año de la energía más ‘verde’ gracias al récord en generación eólica y solar fotovoltaica".

"En total -así lo cuenta REE en su nota de prensa-, se generaron 110.450 gigavatios hora (GWh) a partir de recursos naturales e inagotables como el viento, el sol y el agua, lo que supone un incremento del 12,8% respecto a los datos de 2019".

Mucha más energía renovable por las venas del sistema (un 12,8% más) y la misma calidad de siempre, según ha dicho durante el acto de presentación del informe la presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor: “el incremento de la generación renovable hasta un máximo histórico se ha alcanzado con altísimos estándares de calidad y seguridad del suministro eléctrico. Un objetivo cumplido, incluso, en los momentos tan excepcionales como los vividos en el último año, que han supuesto un reto para la operación del sistema”.

Según el Avance 2020, la red de transporte peninsular alcanzó una tasa anual de disponibilidad del 98,5%, valor que es un 0,5% superior al registrado en 2019.

Al acto de presentación del informe también ha asistido el director general de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Manuel García, que ha destacado el papel de las renovables como mecanismo de cobertura para los consumidores ante la volatilidad de los mercados internacionales de materias primas fósiles: “durante 2020 hemos seguido trabajando de manera incansable para acelerar, de manera ordenada, la transición energética, impulsando el incremento de la capacidad instalada de las tecnologías renovables, pero también la introducción y el desarrollo del resto de sistemas fundamentales para la transición energética, como el almacenamiento, el hidrógeno renovable, las comunidades energéticas y ciudadanas, el autoconsumo, la movilidad sostenible o la digitalización de las redes”.

El informe, que recoge las principales magnitudes del comportamiento del sector eléctrico en España durante el pasado año, destaca la producción récord alcanzada por la eólica, responsable de más de una quinta parte de toda la generación anual, y la solar fotovoltaica, que registró un aumento del 65% respecto a los valores de 2019. Estas dos tecnologías renovables fueron responsables del 21,9% y el 6,1% de la electricidad de nuestro país.

La eólica se ha convertido así en la segunda tecnología de una estructura de producción, liderada por la nuclear, con una cuota del 22,2% del total. La tercera fuente de generación fue el ciclo combinado, que generó el 17,5% del total, aunque redujo su producción en un 20,3% respecto a 2019. La hidráulica, que ha sido la cuarta tecnología que más GWh ha producido en 2020, experimentó un incremento de su producción de un 23% y alcanzó una cuota de participación del 12,2% sobre el total nacional.

El carbón, cuya producción se redujo un 60,4% con respecto al año anterior, alcanzó en 2020 su menor cuota de participación en el mix, significando solo el 2% de la producción nacional. El descenso de esta tecnología, que en 2007 llegó a generar una cuarta parte del total en nuestro país, pone de manifiesto el avance del proceso de descarbonización que sigue nuestro país a través de la transición ecológica.

Con todo, las emisiones de gases de efecto invernadero fueron un 27,8% inferiores a las registradas en 2019.

En la acera de enfrente, además, baja el carbón. El año pasado se dieron de baja 3.951 MW de carbón en España, lo que contribuyó a que a día 31 de diciembre de 2020, el conjunto de potencia instalada renovable signifique el 53,8% del total de capacidad de producción española.

Otro de los grandes números del curso es el referido a la demanda, que ha experimentado en 2019 una caída de 5,5 puntos, hasta quedarse en los 249.819 gigavatios hora (GWh). Una vez corregidos la influencia de la laboralidad (-0,1%) y de las temperaturas (+0,1%), la demanda de electricidad mantuvo la misma variación que en términos brutos y descendió un 5,6% con respecto al año anterior. Pero si a escala nacional la caída es considerable (más de cinco puntos), a escala insular ese descenso es vertiginoso: Canarias ha registrado un -10,5 y Baleares ha perdido casi veinte puntos (-19,2%).

La red de transporte en 2020
La red de transporte peninsular alcanzó una tasa anual de disponibilidad del 98,5%, valor que es 0,5% superior al registrado en 2019. Esta tendencia de mejora tiene su réplica en el sistema balear, que pasa del 96,9% de 2019 al 98,7% de 2020; y en la red canaria, que experimenta un incremento de esta tasa de 0,3% este año, hasta alcanzar el 99,2%.

Hay más potencia renovable instalada, más potencia renovable operativa (un 7,2% más que a finales de 2019); pero el crecimiento de la producción de ese parque limpio de generación no ha sido proporcional, sino que ha ido más allá. Porque las instalaciones de aprovechamiento de las fuentes de energía renovable de España (parques eólicos y fotovoltaicos, centrales termosolares, hidroeléctrica, biomasa) han generado en 2020 un 12% más que en 2019. Son datos de Red Eléctrica de España, que acaba de publicar su Avance del Informe del sistema eléctrico español 2020. Ese Avance registra un máximo histórico de generación eólica (el viento produjo el año pasado el 21,9% de la demanda eléctrica nacional); máximo histórico de generación solar (el 8% de los kilovatios hora que usó España el año pasado llegaron del Sol); y máximo histórico (en resumen) de cobertura renovable: 44%. Los combustibles fósiles pesaron un 28,9% en la cesta eléctrica; la nuclear se quedó en el 23% y el resto (hasta el 100) lo redondean otras renovables, turbinación-bombeo, residuos e importaciones (apenas un 1,4% de la electricidad que demandó en 2020 España fue importado). 

El que ha sido probablemente el año más negro de las últimas décadas, el del Covid, ha resultado ser al final el menos sucio (en lo que a la producción de electricidad en España se refiere). El menos sucio porque "solo" el 54% de la electricidad que ha usado España en 2020 ha salido de centrales térmicas que usan uranio (y producen residuos radioactivos de larga vida) o de centrales térmicas que queman combustibles fósiles (gas, carbón, diésel y otros, desencadenantes de cambio climático). El otro 44% puede presumir de vitola verde, porque ha sido generado por fuentes de energía renovable: el Sol, el viento, el agua, la biomasa. De hecho, han sido las energías y tecnologías renovables las grandes protagonistas del ejercicio. El titular elegido hoy por REE para presentar su Avance resulta inequívoco: "2020, el año de la energía más ‘verde’ gracias al récord en generación eólica y solar fotovoltaica".

"En total -así lo cuenta REE en su nota de prensa-, se generaron 110.450 gigavatios hora (GWh) a partir de recursos naturales e inagotables como el viento, el sol y el agua, lo que supone un incremento del 12,8% respecto a los datos de 2019".

Mucha más energía renovable por las venas del sistema (un 12,8% más) y la misma calidad de siempre, según ha dicho durante el acto de presentación del informe la presidenta de Red Eléctrica de España, Beatriz Corredor: “el incremento de la generación renovable hasta un máximo histórico se ha alcanzado con altísimos estándares de calidad y seguridad del suministro eléctrico. Un objetivo cumplido, incluso, en los momentos tan excepcionales como los vividos en el último año, que han supuesto un reto para la operación del sistema”.

Según el Avance 2020, la red de transporte peninsular alcanzó una tasa anual de disponibilidad del 98,5%, valor que es un 0,5% superior al registrado en 2019.

Al acto de presentación del informe también ha asistido el director general de Política Energética y Minas del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Manuel García, que ha destacado el papel de las renovables como mecanismo de cobertura para los consumidores ante la volatilidad de los mercados internacionales de materias primas fósiles: “durante 2020 hemos seguido trabajando de manera incansable para acelerar, de manera ordenada, la transición energética, impulsando el incremento de la capacidad instalada de las tecnologías renovables, pero también la introducción y el desarrollo del resto de sistemas fundamentales para la transición energética, como el almacenamiento, el hidrógeno renovable, las comunidades energéticas y ciudadanas, el autoconsumo, la movilidad sostenible o la digitalización de las redes”.

El informe, que recoge las principales magnitudes del comportamiento del sector eléctrico en España durante el pasado año, destaca la producción récord alcanzada por la eólica, responsable de más de una quinta parte de toda la generación anual, y la solar fotovoltaica, que registró un aumento del 65% respecto a los valores de 2019. Estas dos tecnologías renovables fueron responsables del 21,9% y el 6,1% de la electricidad de nuestro país.

La eólica se ha convertido así en la segunda tecnología de una estructura de producción, liderada por la nuclear, con una cuota del 22,2% del total. La tercera fuente de generación fue el ciclo combinado, que generó el 17,5% del total, aunque redujo su producción en un 20,3% respecto a 2019. La hidráulica, que ha sido la cuarta tecnología que más GWh ha producido en 2020, experimentó un incremento de su producción de un 23% y alcanzó una cuota de participación del 12,2% sobre el total nacional.

El carbón, cuya producción se redujo un 60,4% con respecto al año anterior, alcanzó en 2020 su menor cuota de participación en el mix, significando solo el 2% de la producción nacional. El descenso de esta tecnología, que en 2007 llegó a generar una cuarta parte del total en nuestro país, pone de manifiesto el avance del proceso de descarbonización que sigue nuestro país a través de la transición ecológica.

Con todo, las emisiones de gases de efecto invernadero fueron un 27,8% inferiores a las registradas en 2019.

En la acera de enfrente, además, baja el carbón. El año pasado se dieron de baja 3.951 MW de carbón en España, lo que contribuyó a que a día 31 de diciembre de 2020, el conjunto de potencia instalada renovable signifique el 53,8% del total de capacidad de producción española.

Otro de los grandes números del curso es el referido a la demanda, que ha experimentado en 2019 una caída de 5,5 puntos, hasta quedarse en los 249.819 gigavatios hora (GWh). Una vez corregidos la influencia de la laboralidad (-0,1%) y de las temperaturas (+0,1%), la demanda de electricidad mantuvo la misma variación que en términos brutos y descendió un 5,6% con respecto al año anterior. Pero si a escala nacional la caída es considerable (más de cinco puntos), a escala insular ese descenso es vertiginoso: Canarias ha registrado un -10,5 y Baleares ha perdido casi veinte puntos (-19,2%).

La red de transporte en 2020
La red de transporte peninsular alcanzó una tasa anual de disponibilidad del 98,5%, valor que es 0,5% superior al registrado en 2019. Esta tendencia de mejora tiene su réplica en el sistema balear, que pasa del 96,9% de 2019 al 98,7% de 2020; y en la red canaria, que experimenta un incremento de esta tasa de 0,3% este año, hasta alcanzar el 99,2%.

España ha producido en 2020 más electricidad renovable que nunca antes