Lunes 17.06.2019
PROMESAS ELECTORALES

Nuevo Ayuntamiento en Madrid: ¿más coches y menos bicis? Quizá no

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Foto: Chema Barroso | Madridiario.es

El cambio de ciclo político en el Ayuntamiento puede cambiar algunas cosas de cara a la movilidad ciclista de Madrid, pero no tantas como podría suponerse. Por un lado la inercia de la institución es grande, como muestra la línea continuista de Ahora Madrid con el PP de Ana Botella. Por otro, muchas de las promesas realizadas se topan con algunas realidades ineludibles:

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Sin sorpresas en este campo, en unos días pasaremos de las 162 estaciones a 200, que ya se están instalando. En los siguientes años se realizará la siguiente ampliación:

  • 2020: +50 bases = 250
  • 2021: +60 bases = 310
  • 2022: +40 bases = 350

Y hasta aquí. Es el límite que impone el contrato actual, que PP y Ciudadanos se negaron a romper hace unos meses y del que ahora serán esclavos. El 60% de la ciudad no tendrá biciMad, a pesar de la promesa de los naranjas, incumplible a día de hoy. Será más o menos lo que sale en este mapa:

¿Privatizarán el servicio? No es probable. La gestión con la EMT ha sido escandalosamente mejor a la que hizo Bonopark y los usuarios no perdonarían un cambio sólo por motivos ideológicos, una vez que la justicia ha dictaminado que no ve nada extraño en el proceso de compra.

Carriles-bici

Ciudadanos y PP coinciden en querer desmontar no pocos carriles-bici de la legislatura que ahora acaba. Lo mostrábamos hace unos días en este mapa:

Ha pasado algo desapercibido pero el PP también ha prometido realizar carriles-bici en algunas avenidas principales (que harían los mismos técnicos funcionarios que han hecho los carriles que ahora quieren quitar). Lo vemos en la medida 32 de su programa.

Lo más probable es que se reviertan algunos pocos tramos con poco uso y que atascan al bus o los que hayan sido polémicos y sean fáciles de revertir o transformar a carriles-bus. Mi apuesta es:

  • Gran Vía de Hortaleza (hasta el PSOE lo quiere quitar).
  • Av. Oporto, que además ha supuesto el aumento de tráfico en la calle paralela.
  • Conde de Cartagena recuperará las 24 plazas de aparcamiento del tramo final.
  • Y quizá Toledo, justificado en que perjudica al bus.

Y poco más.

¿Santa Engracia? ¿Vinateros? ¿Yeserías? Demasiada obra, y están blindados por 3 y 5 años respectivamente por haber sido pagados por las Inversiones Financieramente Sostenibles.

¿Bulevares? Habría que reorganizar todos los carriles con anchos que la situación anterior incumplía. No es nada evidente qué se puede hacer en su lugar.

Sobre los carriles que el Partido Popular podría realizar, tiene ya unos cuantos proyectos a medio iniciar gracias a los presupuestos participativos ¿se atreverá con Arturo Soria? Difícil de decir.

¿Paseo del Prado? Posiblemente sí, hay un acuerdo bastante transversal para ir a por todas con el tema Unesco y sacar adelante el proyecto de Siza, aunque puede llevar más de una legislatura.

Madrid Central

Las restricciones al tráfico son también medidas efectivas de fomento de otros modos, bici incluída.  Y aquí las aplicadas al distrito Centro son la estrella de la pasada legislatura.  

Sólo Vox apuesta por su erradicación. El resto de partidos son conscientes de que las multas por contaminación de Europa están ahí, así que PP y C's limitan sus propuestas de reversión a dejar pasar coches sin restricciones a grandes arterias como Gran Vía.

Ahora bien, nadie ha dicho cómo se va a solucionar ese 25% de más de vehículos que desaparecieron cuando Madrid Central entró en vigor:

  • O se quitan las aceras recién puestas para meter un carril de más
  • O se asume el atasco y que se jodan todos los que van en coche, taxi y transporte público... y bicis, claro
  • O se piensan fórmulas imaginativas, como prohibir taxis en vacío

Se haga lo que se haga, no va a salir sin polémica. Mi predicción aquí es que se pasarán toda la legislatura estudiando qué hacer sin llegar a ninguna conclusión y al final dirán que es mucho follón. Recordemos que esta reforma es la única que tiene un aval expreso de los ciudadanos con un 85% de aprobación. 

Zonas de aparcamiento vecinal (ZAV)

Otra restricción que funciona razonablemente bien para reducir el uso del coche en no pocas zonas de Madrid. La limitación de tiempo de aparcamiento para visitantes sin coste para el residente ya se está empezando a implantar en Usera, y en poco tiempo se verá en Puerta del Ángel y puede que en Ciudad Lineal.

Sólo la construcción de aparcamientos disuasorios podría dar al traste con esta reducción, ya que se compensarían las plazas de visitantes que las ZAV tratan de restringir. Por suerte, es mucho más barato implantar una ZAV que construir todos los aparcamientos disuasorios que todos llevan años prometiendo y que nadie hace.

Las ZAV son peticiones de los propios vecinos, así que es muy improbable que se paren estas iniciativas, más teniendo en cuenta que la restricción de aparcamiento con parquímetros fue invento del propio Partido Popular.

Los cambios de hábitos en la movilidad tan molestos como inevitables

Termino con una reflexión personal. La movilidad ha sido la gran polémica en la legislatura que se cierra. Mucha gente se ha cabreado por las medidas del Ayuntamiento para tratar de cambiar los hábitos de los madrileños que usan su coche privado, y posiblemente haya sido responsable de la pérdida de unos pocos escaños a favor de otros partidos que han vendido la ficción de que podemos usar el coche sin restricciones. Gracias a esas promesas incumplibles ahora pueden gobernar.

Pero se engañan los que creen que se puede ir contra la evidencia. El espacio público en Madrid es cada vez más limitado y caro, y el coche es su principal depredador. Ni la apuesta por el coche eléctrico puede acabar con los límites físicos.

Esto es algo que acabarán asumiendo todos los partidos. Si no es ahora, será en 4 años, o en 8. Y cuanto más tarde, más costará el cambio... y más necesario será.

Artículo escrito por Villarramblas en el portal En bici por Madrid.