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lunes 23/5/22
J.P. / NUEVATRIBUNA.ES - 21.04.2009

Los zaragozanos se enteraron por los medios de comunicación de que la gestión de su agua iba a ser privatizada. Aquello sucedió hace ahora cinco años, cuando el Ayuntamiento entonces gobernado por la derecha (PP-PAR) intentó otorgar una concesión de 30 años (prorrogables hasta los 50) a una empresa mixta con el argumento de que la gestión debía ser mejorada y la aprobación del plan "sería muy beneficiosa" para el sector privado, según ha explicado hoy en el Ateneo de Madrid Ángel Vicente, trabajador del ciclo del agua en Zaragoza.

CCOO, UGT, CGT, PSOE, IU, CHA, Ecologistas en Acción y otros colectivos sociales montaron de inmediato una plataforma contra la privatización, que llegó a reunir 20.000 firmas y generó un movimiento con la repercusión suficiente para que los socios de gobierno del Partido Popular se echaran atrás y forzaran la cancelación del proyecto.

Los argumentos de los críticos eran tan claros como los de quienes ahora se manifiestan contra la privatización parcial del Canal de Isabel II que pretende llevar a cabo Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid: la gestión privada implica un incremento de tarifas y no garantiza un servicio de calidad para los sectores con menos recursos, sus plazos de concesión hipotecan el futuro de la sociedad y la ausencia de competencia (dos multinacionales francesas se reparten la mayor parte del mercado global) y transparencia dificultad el control que el Estado debe ejercer sobre un bien básico.

LA GESTIÓN PÚBLICA FUNCIONA

El Ayuntamiento cambió de manos después de que el PAR entregase el Gobierno a los socialistas. Con las amenazas de privatización sofocadas, Zaragoza -como ahora intenta hacer Sevilla- consolidó la gestión pública en la práctica totalidad del ciclo del agua, de un agua que ahora se derrocha menos a pesar del aumento en población y extensión de la ciudad aragonesa.

No obstante, la guerra no está ganada. Según el sindicato Comisiones Obreras, el Ayuntamiento presidido por Juan Alberto Belloch está intentando volver a externalizar partes del ciclo. De hecho, ha asegurado Luis Clarimón (CCOO), "la privatización se ha paralizado porque no había dinero para pagarla". "El neoliberalismo sigue siendo la ideología hegemónica en Europa", se ha lamentado.

Zaragoza resiste el envite de la privatización
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