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viernes. 30.09.2022
bebe

Ser madre es una experiencia maravillosa, pero eso no implica que ofrezca una serie de retos diarios. Los cambios en la sociedad actual y el querer darle lo mejor a tu bebé, hace que necesitemos de otras personas para que nos ayuden en esta labor. Sin embargo, muchas veces delegamos estas tareas a personas sin formación o que no saben muy bien lo que necesitamos. Es entonces cuando surge la figura de la salus, una profesional que lleva el cuidado de los bebés a un nuevo nivel.

¿Qué es una salus?

¿Qué es una salus? Una salus es una persona formada en el ámbito de la enfermería (ya sea a nivel universitario o como auxiliar), con un enfoque contrastado hacia el cuidado de los bebés. Esto implica que no sólo cuenta con todos los conocimientos necesarios para el cuidado de tu pequeño, sino que su formación especializada te garantizará que sabrá muy bien cómo actuar en cada situación.

La salud de tu bebé estará siempre en buenas manos, lo que te hará ganar en tranquilidad y en calidad de vida. Pero eso no es todo, ya que es una profesional que también estará ahí para ti. Tú también aprenderás de ella, lo que te permitirá avanzar a lo largo de este camino tan maravilloso que es la maternidad.

Labores de las salus

Pero los conocimientos no son lo único que dan valor a este tipo de profesionales, ya que cuentan con una completa vocación hacia su profesión. Esto convierte a las salus en personas muy empáticas, que lo darán todo para asegurar el bienestar de tu bebé y el tuyo. Juntos sois un equipo, y potenciar el vínculo madre e hijo será su objetivo.

La jornada de una salus suele empezar a las 10 de la noche y terminar a las 8 de la mañana, desempeñando su labor principalmente en horario nocturno. Aunque cuando cae la noche todos estamos preparados para disfrutar de un sueño reparador, tu bebé seguirá necesitando una serie de cuidados. Esto provoca un gran impacto en el sueño, por lo que contar con la ayuda de una salus es una bendición. Ella se encargará de todo; tomas, cambio de pañales, baños, curas y mimos. Muchos mimos.

Gracias a la formación especializada de las salus, también podrás disfrutar de servicios enfocados a casos particulares. Estará ahí  para el tratamiento de trastornos del sueño, cólicos, estreñimientos y otras afecciones típicas. Tendrás a un profesional de la salud en tu hogar, disponible completamente para ti y para tu bebé, que también podrá a enseñarte todo lo relacionado con la lactancia y la fisioterapia para bebés, un servicio cada vez más demandado entre madres y padres.

El sentido de la salus en el mundo actual

En papel de las mujeres en la sociedad actual ha cambiado mucho. Hemos pasado de quedarnos en casa al cuidado del hogar y de los hijos, a formar parte del mundo laboral. Esto implica que muchas madres necesiten ayuda a la hora de compaginar la maternidad con la vida laboral, y que además quieran ir un paso más allá.

Es entonces cuando la figura de la salus tiene más protagonismo que nunca. Te ayudará a descansar para que puedas dar lo mejor de ti sin olvidar que cuando llegues a casa y te reencuentres con tu bebé, sientas que todo lo que haces es para el beneficio de ambos: él está bien atendido y tú aprendes a darle lo mejor cada día.

¿Por qué limitarte a lo básico? Aprende los beneficios de la lactancia materna, de los masajes infantiles y de otras actividades como la natación y el pilates. Todos necesitamos ayuda en algún momento, y qué mejor que hacerlo de la mano de una salus.

Precio de una salus

El precio de una salus varía dependiendo de lo que se busca, ya que también se incluyen otras opciones complementarias como talleres y formación. Sin embargo, son muchos los que comparan sus honorarios con los de niñeras y otros amateurs, defendiendo que los anteriores son mucho más baratos.

Aunque si lo piensas detenidamente, estas personas no cuentan con una formación específica ni con los recursos que ofrecen las salus. Esto también es un servicio que hay que pagar, ya que los conocimientos ofrecen una calidad y unas experiencias incomparables. Su dedicación exclusiva merece un buen reconocimiento, y el hecho de que los beneficios no son sólo para tu bebé, sino para el resto de la unidad familiar.

Siempre buscas lo mejor para ti y para los tuyos, así que no te fijes en el precio a la hora de cuidar de tu bebé. Lo barato puede salir caro y tu hijo está en una etapa muy vulnerable en la que necesita de mucha atención. Cuando eliges contratar a una salus, eliges confianza y seguridad. Abres las puertas de tu casa a una persona que hará de esta etapa un camino maravilloso para ti y para los tuyos.

¿Qué es una salus?