lunes 18/10/21
ALIMENTACIÓN | SALUD PÚBLICA

¿Reducimos o promocionamos el consumo de carnes rojas y procesadas?

La comisión europea no se atreve a parar la financiación de la promoción de consumo de carne procesada y roja, y en España nadie pone fin a las campañas que afirman que la carne de cerdo es blanca.

interpoc
El autobús de la campaña "Become a pork lover". Iniciativa promovida por INTERPORC

Ya sabemos que tenemos un problema muy importante en nuestro país y también en la UE con el alto consumo de carnes procesadas y rojas, ni más ni menos que nuestro país comemos 8 veces más carne procesada de la máxima recomendada; la población infantil, entre 3,5 y 4 veces más carne que el máximo recomendado y, esto da como resultado que entre el  28-38% de las enfermedades isquémicas y cardiovasculares pueden atribuirse al consumo excesivo de carne. Lo mismo para el 17% de la hipertensión, el 18% de la diabetes o el 28% de los cánceres colorrectales.

Y por ello finalmente la Comisión Europea este año pasado en su nueva Estrategia Farm to Fork ha establecido por fin como objetivo llevar a cabo una transición proteínica hacia alternativas vegetales y por tanto de reducción del consumo cárnico, por su impacto en la salud y en términos de cambio climático.

Sin embargo, lo que muchos no sabrán es que la Comisión Europea tiene desde 2014 una política de promoción de productos alimentarios, que ha sido muy criticada por haber apoyado con presupuestos millonarios campañas dedicadas a la promoción del consumo de carnes rojas y procesadas, que suman 138,7 millones entre 2016 y 2019, lo que supone ni más ni menos que el 24% del desembolso total para la política de promoción de la UE. Es decir, una cosa es lo que decimos, y otra la que hacemos.

Esta política ahora está en proceso de revisión y esta semana hemos tenido un episodio más del enorme poder en la sombra de los grandes lobbies cárnicos, y si no, juzguen ustedes. En un borrador del nuevo plan de promoción que se había filtrado la semana pasada se decía que la política de promoción de la UE para los productos agrícolas sería revisada "con vistas a eliminar gradualmente la promoción de alimentos relacionados con riesgos de cáncer, como la carne roja y procesada" y sin embargo por el arte de birlibirloque, en el texto final que se ha presentado a los medios ha cambiado, parece que alguien le ha pasado el cepillo, encontramos que dice que modernización de la política de promoción de los productos agrícolas tiene que estar “en consonancia con el cambio a una dieta más vegetal, con menos carne roja y procesada y otros alimentos relacionados con los riesgos de cáncer". No se deje engañar, esto no es un cambio menor, sino que todo queda más suavizado y por supuesto nada de eliminar la promoción.

Si quieren saber de qué hablamos, sirva de ejemplo la campaña escandalosa a nuestro entender de Pork Lovers Tour, una especie de caravana, que tenía como objetivo «recorrer España con nuestro Bus desarrollando actividades para todo tipo de público como am@s de casa, niños, escuelas de hostelería, etc., con cursos de cocina, talleres informativos sobre los valores nutricionales de esta carne para fomentar el modo de vida saludable y tan presente en nuestra dieta mediterránea». Esta campaña de INTERPORC (organización Interprofesional más importante del sector cárnico) fue financiada por la Unión Europea, es decir, por nuestros bolsillos. En concreto, salieron de nuestras carteras casi 1,5 millones de euros para el autobús rosado y el resto de actividades de evangelización de la industria porcina. Leen bien, promocionando el consumo de cerdo, también en la población infantil.

INTERPORC lleva años financiada por la Unión Europea, es decir, por nuestros bolsillos. Para 2020 y parte de 2021, la Comisión Europea y desde ni más ni menos que la Agencia Ejecutiva de Consumidores, Salud, Agricultura y Alimentación de (Chafea, por sus siglas en inglés), ha adjudicado a INTERPORC más de 9 millones de euros € para promocionar sus productos. A estos, hay que añadir, los 3,6 millones de euros que han dado a PROVACUNO (la versión bovina de INTERPORC). En total, casi 13 millones de euros de dinero público para seguir incrementando el consumo excesivo de carne, por parte de una agencia europea que tiene, entre sus objetivos, mejorar la salud de la población.

Justamente la UE y nuestro gobierno, a la vista de los datos de salud pública, debería hacer lo contrario y destinar dinero a informar y fomentar la reducción de su consumo, y a evitar por ejemplo barbaridades tan grandes como que en este momento haya organizaciones empresariales lleven a cabo campañas públicas dónde confunden a la población haciéndoles creer que la carne de cerdo es carne blanca, y todo esto a la vista del Ministro de Consumo. ¿Ya es el momento de hacer algo?

Javier Guzmán | Director de Justicia Alimentaria

Más artículos del autor

¿Reducimos o promocionamos el consumo de carnes rojas y procesadas?