martes 7/12/21

Predadores de la libertad de prensa

Reporteros sin Fronteras presenta este lunes la lista, con motivo del Día Internacional por la Libertad de Prensa. La organización exige la liberación de la periodista estadounidense Roxana Saberi encarcelada en Irán, y de otras dos retenidas en Corea del Norte.
NUEVATRIBUNA.ES / RSF - 3.5.2009

"Apelamos a las autoridades iraníes y norcoreanas a que liberen a estas tres mujeres de forma inmediata", señala el comunicado difundido este domingo por Reporteros Sin Fronteras. La detención y las acusaciones "arbitrarias" contra Saberi y las otras dos periodistas, también de nacionalidad estadounidense, Euna Lee y Laura Ling, "ponen de manifiesto más que nunca la importancia del Día Internacional por la Libertad de Prensa", añade.
Las tres mujeres retenidas "no son espías ni criminales", según RSF, que añade que, con su retención, "Irán y Corea del Norte secuestran la libertad de prensa y la de informar".

Saberi, con pasaporte iraní, mantiene una huelga de hambre en protesta por la condena de 8 años de prisión que le impusieron las autoridades de Teherán tras acusarla de espiar para EEUU. En solidaridad con ella, cuatro miembros de RSF iniciaron también una huelga de hambre el pasado 28 de abril.

Reporteros Sin Fronteras, por otra parte, ha aprovechado el Día Internacional de la Libertad de Prensa para publicar, por primera vez, una investigación sobre la violencia ejercida contra algunos periodistas en varios países de la Unión Europea (UE).

El informe señala que en la Unión Europea existe una libertad real. No hay ningún periodista asesinado por orden de un Estado, ninguno encarcelado, y ha desaparecido la censura oficial. Los medios de comunicación expresan opiniones diversas y generalmente está garantizado el pluralismo de las ideas. Sin embargo, la situación no es perfecta.

Amenazas dirigidas a periodistas, intentos de asesinato por parte de grupos privados, agresiones, intimidación de las familias: este tipo de hechos, de una especial gravedad, existen hoy en el espacio europeo.

Se citan, entre otros, los casos de Francia, donde se señala que desde las revueltas de noviembre de 2005, la situación ha adquirido un aspecto inquietante, sobre todo en la región parisina. En dos años y medio, a decenas de fotógrafos, camarógrafos y reporteros les han maltratado físicamente.

En Italia, las amenazas proceden de la mafia, o más bien de las mafias, que actúan en el sur del país : la Camorra en Nápoles, la ‘ndragheta en Calabria, Cosa Nostra en Sicilia y Sacra Corona Unita en Puglia. En total, una decena de periodistas trabajan con protección policial. Las amenazas, cartas anónimas, neumáticos pinchados y coches rayados se cuentan por centenares. Todos los periodistas que escriben sobre las actividades de la mafia han recibido, en un momento u otro, un mensaje, una señal, advirtiéndoles que están vigilados.

En España, en el País Vasco, los periodistas soportan, en ocasiones desde hace muchos años, las intimidaciones de la organización terrorista ETA. Algunos testimonios recogidos en el informe apuntan que los informadores están cansados de la dureza de las condiciones en las que tienen que desempeñar su labor. Y en Irlanda del Norte, varios reporteros continúan recibiendo amenazas de muerte, a pesar del proceso de paz puesto en marcha en los últimos años y la formación, en 2007, de un gobierno regional que agrupa antiguos enemigos, unionistas y republicanos. Las amenazas proceden generalmente de grupos paramilitares unionistas, como el Ulster Defence Association. Con frecuencia están implicados en asuntos de tráfico de droga y extorsión. También intimidan a los periodistas algunos grupos disidentes procedentes del Ejército Republicano Irlandés (IRA, que entregó las armas de acuerdo con el proceso de paz).

En Dinamarca, los servicios de inteligencia de la policía desbarataron, el 11 de febrero de 2008, un proyecto de atentado a Kurt Westergaard, el autor de la caricatura de Mahoma más controvertida. Desde entonces se ve obligado a vivir protegido por los servicios secretos daneses, cambiando de casa cada dos semanas. A los 73 años, sigue dibujando en Jyllands-Posten, pero está marcado por las amenazas de muerte recibidas y las medidas de seguridad que, probablemente, le acompañarán todavía durante muchos meses.

A lo largo de los últimos años también se ha usado la violencia con periodistas en Suecia, Bulgaria, Rumania, Hungría, República Checa y Chipre, entre otros.

Es imposible contabilizar de manera exhaustiva todos los casos -concluye el informe- pero las amenazas serias, agresiones e intimidaciones directas se cuentan por cientos en toda Europa.

> PDF: Informe sobre Europa de RSF

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