lunes. 22.04.2024
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Fotos: Carmen Barrios.

Viajar, se puede viajar de muchas maneras, en coche, en moto, en bicicleta o andando, en barco o avión y hasta con la imaginación, que algunos dicen que es la forma que nos permite llegar más lejos, solo hay que echar un vistazo a cualquier relato de Julio Verne para darse cuenta de lo lejos que consiguió llegar él.

José Delgado, impulsor de A paso lento.com, no ha llegado tan lejos como Verne, que consiguió poner un pié en la luna y otro en el centro de la tierra, pero él ha movido el tiempo, haciendo retroceder el calendario unos cuántos años para atrás para llevarnos de viaje como lo hacían los antiguos, en una carreta.

En A paso lento organizan recorridos en carreta por la comarca de La Vera, en Cáceres, de un día, un fin de semana o una semana. El paisaje de La Vera es muy lindo, frondoso, lleno de pozas de río donde darse un buen baño, es un lugar muy agradable para hacer turismo por el interior de la península. Y los viajes en carreta tienen la virtud de que se está en contacto con la naturaleza de una manera mucho más directa, no se agrede al medio ambiente y de disfruta mucho del paseo.

Esta forma de viajar permite contemplar cómo se desplazan las nubes, cómo florecen los árboles y cómo bailan las hojas al ritmo del viento… sin salirse del camino, porque siempre se tiene tiempo de rectificar el rumbo con un leve tirón de las riendas.

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José enseña el manejo de las riendas del caballo, que es una experiencia divertida, (tanto para los niños como para los adultos) porque al caballo, además de conducirle con las riendas hay que hablarle alto, hay que comunicarse con él con las palabras, porque necesita recompensas auditivas del tipo: “Vamos bonito, vamos Caramelo, lo estás haciendo muy bien, vamos Caramelo…” y así ... Los niños también disfrutan mucho dándole de comer a Caramelo, que es un goloso, apasionado por los higos secos.

Para poder realizar esta experiencia de ecoturismo hay que llegar a Madrigal de la Vera, en Cáceres, hasta la finca de José. Está a unos 200 kilómetros de Madrid (un poco más de un par de horas de viaje) y estar dispuestos a experimentar un viaje paciente, agradablemente lento.

La carreta es muy confortable, tiene espacio para que puedan descansar y pasar la noche cuatro personas. También tiene una cocina con sus armarios y enseres básicos. Está muy bien aprovechado el espacio. El propio José construyó la carreta, que está hacha pensando en la comodidad y decorada con colores alegres.
 

A paso lento… por ‘La Vera’