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viernes. 01.07.2022

La paradoja del servidor público con seguro médico privado, o cómo fomentar el clasismo

ejercito

¿Cuantos militares o guardias civiles asisten a protestas en pro de la sanidad pública?

Solo en 2022 tendrán 533.850.270 razones para no hacerlo, una razón por cada euro destinado a mutuas privadas para asistir sanitariamente a miembros de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil y sus beneficiarios.

El día 11 de marzo de 2020, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), caracterizaba en Ginebra a COVID-19 como una pandemia, ese mismo año, según la agencia EFE-Salud, termina con la trágica cifra de 50.837 fallecimientos oficiales, ese mismo año el Gobierno de España destinaba 484.610.800,00€ regados con los impuestos de toda la ciudadanía para que 320.107 miembros de las Fuerzas Armadas y 249.619 miembros de la Guardia Civil y sus beneficiarios correspondientes fuesen atendidos por médicos privados, teniendo en cuenta siempre, que sería tras redactarse el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo, por el que se declara el estado de alarma para la gestión de la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19, en el que las cláusulas de los seguros privados serían invalidadas.

En una pregunta realizada por la Asociación de Memoria Militar Democrática al portal de transparencia del Ministerio de Defensa, extraemos que en los últimos 5 años, las mutuas privadas se han embolsado casi 2.500 millones de euros para ofrecer asistencia sanitaria a uniformados, vuelvan a la pregunta del primer párrafo.

¿Cómo separar a los uniformados de la vida real? ¿Cómo evitar que quienes tienen que defender el orden público se subleven? ¿Cómo fomentar el clasismo permitiendo que un mileurista uniformado mire por encima del hombro a un mileurista civil? Destinando un euro de cada dos de los impuestos de aproximadamente 20 millones de personas al seguro médico de tan solo unos 500.000, sí lectoras, los servidores públicos pagados con dinero público, gozan del privilegio de seguro privado mediante impuestos públicos, menudo trabalenguas, menuda paradoja, menudo tongo.

Ya sabíamos todas que en esa transacción, que no transición, había que mantener a “los dos bandos” contentos, aun siendo uno de estos bandos el de unos asesinos golpistas, 4 décadas después, sin respetar de ningún modo la memoria histórica, consiguiendo pequeños logros celebrados como victorias históricas, véase el cambio descafeinado de nombres en el Arsenal de Ferrol, dicho cambio de nombres “solo” ha llegado 40 años tarde, tres contamos desde que lo solicitásemos, que todavía andemos así, no se Rick…, menos mal que el gobierno más progresista a este lado del cinturón de Orión iba a marcar la diferencia, tanto ha sido, que este año el presupuesto para asistencia sanitaria ha sido de 533.850.270,00€, incrementado en más de 40 millones respecto al año anterior, pero ojo, que se quejan quienes no tienen que esperar 150 días, en el mejor de los casos, para ser atendidos en algunas especialidades, porque les han retirado algunas asistencias de sus cláusulas, verás cuando se enteren que los españoles de a pie no tienen derecho ni a dentista.

¿Hay algo más patriota que todo servidor público, haciendo honor a esa servidumbre, sea no obteniendo privilegios caídos del cielo (o de Cuelgamuros)?

COALICIÓN PROGRESISTA, Un nuevo acuerdo para España

  • 2.2.- Sanidad.
    • 2.2.3.- Avanzaremos en el blindaje de nuestro sistema público de salud, apostando por una sanidad que se base en la gestión pública directa. Para ello:
      • Se revisará la Ley 15/1997, de habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud y el conjunto de los mecanismos normativos que abren la puerta a privatizaciones del sistema.

Sentimos informarles que Margarita Robles no será quien colabore en pro de la Sanidad Pública, ella solo se limita a ser un títere de las cúpulas militares pro-golpistas, cúpulas militares que relatan en chat de despiadados nostálgicos con fusilar a 20 millones de españoles, cúpulas militares que continúan gozando de residencias militares regadas con los impuestos de esos 20 millones de compatriotas que quieren fusilar, cúpulas militares que siguen vistiendo uniforme en actos castrenses. O como premia con puestos requeté bien remunerados en Washington, a quienes en medio de una pandemia mundial se vacunan por su cara bonita junto a 300 miembros del Estado Mayor, no sancionados,  vulnerando así los protocolos dictados del Ministerio de Sanidad, mientras en España los verdaderos patriotas esperan largas colas para recibir su dosis anti Covid, es una enemiga de la democracia que opta por enviar armamento a menores ucranianos, en lugar de enviar el material sanitario del recientemente  desmantelado Hospital de Campaña del Ejercito de Tierra; del Sahara, Yemen o Palestina, hablaremos en otra ocasión, que parece ser que si los agredidos no son rubios y blanquitos, importan poco, o nada.

Pero seamos justos, del mismo modo que hablamos de los privilegios, no dejaremos sin citar el copago sanitario, que no es oro todo lo que reluce, ya sea perteneciendo a mutuas privadas o al Sistema Nacional de Salud (SNS), al que apenas 33.000 miembros de las Fuerzas Armadas o Guardia Civil pertenecen, a distintos medicamentos  se les aplica un 30% de “copago sanitario” que no se aplica a la población civil en su conjunto. Actualmente existe una Iniciativa Legislativa Popular propulsada por asociaciones de jubilados de Policía Nacional (AJPN) y retirados de la Guardia Civil (RAGCE), y apoyada por más colectivos ligados a FFCCSE, o también afectados aun siendo civiles, como puedan ser funcionarios de prisiones.

¿Si se descuenta un canon a través de ISFAS, a que cuento viene cobrar un copago sanitario? ¿No será pagar los sueldos de las viudas de altos cargos militares que desempeñan funciones administrativas en las oficinas de ISFAS?

Cómo atamos cabos estos locos militares antifranquistas hablando de democracia y justicia social, ¿en qué estaremos pensando?

Asociación por la Memoria Militar Democrática

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